Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La crisis bursátil más larga

El Ibex 35 necesita crecer aún un 48% más recuperar su máximo de 2007 La Bolsa nunca tardó tanto en volver a valores precrisis

La crisis bursátil más larga pulsa en la foto

Lo peor de las burbujas es que no se las reconoce hasta que estallan. La española no fue verdaderamente admitida como tal hasta que pinchó en la Bolsa, como anticipo de la que iba a ser la peor crisis en democracia, con una doble recesión en cinco años y casi seis millones de parados. El Ibex 35, el índice de referencia del mercado español, alcanzó un tope de 16.040 puntos el 9 de noviembre de 2007. Al año siguiente se hundió un 39%. Estrellas del rock como las inmobiliarias Astroc o Inmocaral se evaporaron. En poco más de cuatro años el parqué perdió el 60% de su cotización. La última gran crisis bursátil, la iniciada en 2000 por los excesos a cuenta de las puntocom, necesitó exactamente seis años, seis meses y 21 días para recuperar su principal cota. Fue un récord, pero acaba de ser batido.

Este viernes se cumplieron esos seis años, seis meses y 21 días sin recuperar el máximo histórico de los 16.040 puntos y el Ibex aún necesita crecer un 48% para recuperar el terreno perdido. Esta es ya, con todas las de la ley, la crisis bursátil más larga y severa en 30 años, desde que el Ibex es Ibex (1992) y también desde el embrión de este selectivo, un índice que se llamaba Fiex y del que se conservan datos desde 1987. Habría que remontarse a la transición para encontrar un valle más prolongado en el mercado de valores español, cuando la incertidumbre política se combinó con la crisis del petróleo y el índice de la Bolsa de Madrid se hundió un 75% entre 1974 y 1980.

La recuperación en falso de 2009 dejó atrapados a miles de inversores

“Esta vez dura tanto porque se han sucedido varios procesos: la que creíamos que iba a ser bautizada como la crisis de las subprime [las hipotecas basura], se convirtió luego en una crisis financiera global y después en una de deuda soberana en Europa combinada con una Gran Recesión”, explica Domingo García Coto, director del Servicio de Estudios de Bolsas y Mercados Españoles (BME). “Es similar a lo que ocurrió en la de 2000: a la burbuja tecnológica le siguieron los atentados terroristas en EE UU, escándalos que afectaron mucho a la credibilidad de las empresas, como el caso Enron o WorldCom y las crisis de Argentina y Brasil”, recuerda.

También al crash de Wall Street en 1987 se le sumó después la invasión de Kuwait en los noventa y los temores que generó el rechazo danés al Tratado de Maastricht, en plena construcción europea, lo que prolongó aquella crisis seis años. Fue, aun así, más corta que la actual.

La crisis bursátil más larga

Y, sin embargo, hay quien ha hecho mucho dinero con la Bolsa en los últimos meses. El Ibex 35 cumplió el viernes seis meses seguidos de ganancias mensuales y el año pasado cerró con una subida del 21%. Hoy por hoy, España ha recuperado el favor de los grandes fondos, se ha beneficiado del nuevo apetito por el riesgo de los inversores y ha mejorado las grandes cifras macroeconómicas. Pero lo que dejaba detrás de ese buen dato de 2013 fueron tres años seguidos de bajadas. Por eso a esos casi 10.800 puntos en los que se encuentra ahora —exactamente: 10.798,70 al cierre de la última sesión— le faltan aún más de 5.000 puntos.

Lo que pase con esos miles de puntos en el Ibex 35 está íntimamente ligado con lo que pasa con la banca: solo el Santander y el BBVA ya representan el 30% de la cotización del gran índice de referencia y, si añadimos a las entidades medianas (Caixabank, Bankia, Popular, Sabadell y Bankinter) el peso del sector se eleva al 40%. Y la banca española, que ha visto como se interveía a una tercera parte del sector, aún se enfrenta a dificultades. Ignacio Cantos, socio director de ATL Capital, advierte de que “los inversores creen que la rentabilidad de las entidades no puede ser muy alta mientras los tipos de interés sigan cerca del 0% y aún no están en el punto de liberar provisiones, que les permitan mejorar sus beneficios”.

El parqué acumula ahora seis meses de subidas y ganó un 21% el año pasado

El banco que preside Emilio Botín aún está un 45% por debajo de su cotización de noviembre de 2007 y el BBVA un 40%. La mayor distancia la experimenta el Popular (un 83%), debido en buena parte a su gran ampliación de capital, aunque el año pasado recuperó terreno y escaló casi un 50%.

La burbuja pinchó primero con las constructoras y luego arrastró a la banca. No es extraño que las compañías que mejor han capeado el temporal desde 2007 operen fuera del sector bancario. Desde aquel máximo de la Bolsa y hasta el viernes, la operadora de telefonía y banda ancha Jazztel, que en 2012 mejoró sus beneficios un 22% y en 2013 un 9%, ha visto triplicado su valor en Bolsa. La segunda con mejor recorrido fue Viscofan, una empresa que produce envolturas plásticas para embutidos y que ha subido un 157%, y la tercera, la compañía especializada en plasma Grifols, que se ha revalorizado un 153%. Les sigue Inditex, que ha duplicado el valor (un crecimiento del 110%) y que se ha estado disputando el liderazgo por capitalización con el Santander.

La caída por el pinchazo de las ‘puntocom’ era hasta ahora la peor

El elevado endeudamiento es una de las claves de los recelos de los inversores hacia las compañías españolas en los últimos años, aunque también les ha pasado factura el riesgo país, el riesgo de España que se les asocia. Este ha mejorado mucho desde 2012.

Junto con Madrid, también las plazas de Milán y París tienen aún recorrido por recuperar sus máximos, mientras que Wall Street, Londres y Fráncfort los han superado, esta última muy ayudada por su condición de refugio. Para Alfonso de Gregorio, director de inversiones de Gesconsult, “al final tiene mucho que ver con la toma de medidas, en Estados Unidos han sido muy rápidos, pero en Europa y en España hemos ido a remolque”. Además, De Gregorio también advierte de los lastres que planean sobre la carrera que lleva el Ibex, como las ampliaciones de capital que han llevado a cabo muchas entidades financieras, la “enésima” reforma del sector eléctrico y el riesgo de que se frustren las expectativas económicas del país.

El 30% del selectivo depende de los que ocurra con el sector bancario

José Ramón Iturralde, gestor de fondos de Abante, recuerda que España “ha pasado por un tsunami, no era un país invertible” mientras que ahora los inversores “ven una ventana de oportunidad”. Hay mucha liquidez en el mercado con unos tipos de interés en el en torno de 0%. Los precios de muchas compañías se perciben aún baratos en el mercado y el dinero extranjero vuelve al país a la búsqueda de gangas.

Algo venenoso de esta crisis fue que en 2009 vivió un espejismo de recuperación, con un crecimiento del Ibex del 30%, para luego caer con virulencia, lo que dejó atrapados a muchos inversores. “Ahora parece que se está consolidado la recuperación”, apunta García Coto. Los espejismos, como las burbujas, se descubren cuando pinchan.

Más información