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El repunte del gasto público impulsa el crecimiento al 0,4% en el primer trimestre

La demanda nacional vuelve a tener una aportación positiva al PIB en el arranque de 2014

El sector exterior penaliza el avance de la economía española, tras el tropiezo exportador

El repunte del gasto público impulsa el crecimiento al 0,4% en el primer trimestre

La economía española arrancó 2014 con el mayor crecimiento trimestral en seis años. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este miércoles que el PIB avanzó entre enero y marzo un 0,4% respecto al trimestre de cierre de 2013. Y además lo hace con la aportación positiva de la demanda nacional, algo excepcional desde la irrupción de la crisis. Pero los propios datos dejan interrogantes abiertos sobre si esto es el principio de una sólida recuperación. Porque la evolución de la demanda interna debe mucho al inusual comportamiento contable del gasto público. Y porque el aumento de las importaciones ha gripado la aportación al crecimiento del sector exterior.

El avance trimestral no solo sería el mayor desde 2008, sino que también es superior al promedio de la zona euro (0,2%), donde países como Francia o Italia flirtean con la recesión. Pero los datos cuestionan que el impulso vaya a mantenerse este año, lo que arroja alguna duda sobre la predicción de que el crecimiento del PIB supere el 1% en 2014, como sostiene el Ministerio de Economía y la mayoría de los analistas.

Según el INE, la demanda interna aportó 0,7 puntos porcentuales al crecimiento trimestral. En los últimos años, salvo en el inicio de 2010, el consumo y la inversión nacionales habían sido un lastre para la economía española. En su resurrección, es destacable que el consumo de las familias, el componente con más peso en la demanda nacional (60%), mantiene el pulso —crece un 0,4%, apenas una décima menos que en el trimestre anterior—, mientras que la inversión retrocede un 0,6%, todavía penalizada por la construcción. Pero lo más llamativo es el vaivén del consumo de las Administraciones Públicas.

El gasto público corriente, tal y como lo estima la contabilidad nacional, registró en el primer trimestre un avance récord, del 4,4%, en los últimos treinta años. Y que explica buena parte del aumento de la demanda nacional. No es, sin embargo, un indicio de una expansión notable en la adquisición de bienes y servicios o en el salario de los funcionarios. El crecimiento tiene una explicación estadística: porque el primer trimestre se compara con los últimos meses de 2013 donde el INE reflejó —la estimación se realiza a partir de los datos que suministra Hacienda—, otro récord, pero en sentido contrario: el gasto público bajó entonces un 3,9% en tasa trimestral. 

El Gobierno achaca ese vaivén a un método más refinado de computar, mes a mes, el gasto público que realizan las comunidades autónomas, con un peso importante en la compra de bienes y servicios. Pero la oposición acusó a Hacienda de no contabilizar gastos realizados en el el último mes de 2013, para limar unas décimas al déficit público del año (acabó en el 6,6% del PIB, muy cerca del objetivo europeo), gasto que afloraría en el primer trimestre de 2014, como así ha ocurrido. En su favor, Hacienda puede esgrimir que la agencia europea estadística, Eurostat, ha dado, hasta ahora, su aval a  las cuentas.

Diferencia contable

En todo caso, con el imperativo de la austeridad aún sobre la mesa, el aumento del gasto público no debería tener una aportación señalada al crecimiento en los próximos trimestres. De hecho, una portavoz de Hacienda destacó que, con otra metodología contable, que no corrige las variaciones estacionales y computa los gastos cuando efectivamente se pagan, se refleja un descenso respecto al cuarto trimestre (en el que se paga la paga extra de los funcionarios) del 26%. Y que la variación anual, con ambas metodologías (contabilidad nacional y presupuestaria), muestra un ligero retroceso (entre el 0,2% y el 0,3%).

Lo artificial del crecimiento del gasto público en este trimestre resta peso al avance de la demanda nacional y confiere aún más protagonismo a lo que pase con el sector exterior. El Gobierno confiaba en que, aunque de forma menos intensa que en años anteriores por el repunte importador, el sector exterior siguiese contribuyendo al crecimiento. Pero los datos del primer trimestre hacen tambalear la hipótesis oficial.

Tal y como venían señalando las cifras de Aduanas, el descenso en la exportación de mercancías ha pesado más que la buena evolución del turismo, para reflejar una caída del 0,4% en las ventas al exterior. Por el contrario, las importaciones, impulsadas por la recuperación de la inversión en bienes de equipo y las compras de coches, han crecido un 1,5%. La fortaleza del euro,  el frenazo de las economías emergentes y el avance de la demanda interna juegan a favor de este patrón, que penalizaría el crecimiento español antes de lo que espera el Ejecutivo.

Los datos del PIB reflejan también que la crisis en el mercado laboral ha tocado fondo. El empleo, medido en jornadas a tiempo completo, cae un 0,3% respecto al mismo trimestre del año anterior, lo que se traduce en unos 55.000 empleos menos. El coste laboral unitario también retrocede (un 0,9% anual), por el descenso salarial (-0,1%) y las ganancias de productividad (0,8%).

Montoro niega que el gasto público suba por retrasar facturas

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha negado tajantemente que se pueda atribuir el incremento del gasto público a aplazamientos de facturas, algo "impensable" y que "nunca se ha hecho".

En los pasillos del Congreso, Montoro ha añadido que esto sería una ilegalidad.

Por otra parte, ha dicho que los datos del INE reflejan el cambio de tendencia de la economía, lo que ayudará a finalizar con la etapa de destrucción de empleo y facilitará la consecución de los objetivos de déficit.

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