Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El frenazo del sector exterior en el primer trimestre complica la recuperación

La fortaleza del euro y el tirón de las importaciones limitan la aportación al PIB

El déficit comercial aumenta un 60% respecto a los tres primeros meses de 2013

Puerto español desde donde se realizan algunas de las exportaciones hacia la UE.
Puerto español desde donde se realizan algunas de las exportaciones hacia la UE.

Desde que la crisis afloró, en 2008, el sector exterior ha sido la única fuente de crecimiento estable de la economía española. Las exportaciones de bienes y servicios siempre aumentaron más (o retrocedieron menos) que las importaciones, una aportación positiva al PIB que compensó, en parte, el desplome de la demanda interna. Pero los últimos datos de Aduanas, hasta marzo, evidencian que el sector exterior ha pisado el freno. La apreciación del euro y el tirón de las importaciones juegan en contra.

Según los datos divulgados este lunes por el Ministerio de Economía, las exportaciones de mercancías sumaron 58.392 millones en el primer trimestre, un 3,2% más que un año antes. Pero el crecimiento es mayor aún en el caso de las importaciones, que alcanzaron los 64.886 millones, un 7% más en tasa anual. Y, aunque sigue en cifras históricamente bajas, el déficit comercial se amplía en un 60%, de los 4.000 millones del primer trimestre de 2013, a los 6.500 millones del arranque de este año.

El frenazo del sector exterior en el primer trimestre complica la recuperación ampliar foto
Balanza comercial 

Si la comparación se hace en términos reales (se elimina el impacto de la variación de precios) y se corrige el efecto estacional, el agotamiento de la aportación del sector exterior al crecimiento es palpable: porque el aumento anual de las ventas de mercancías al exterior es similar (un 3%), pero la variación de las importaciones es más acusada (un 12,7% más). Es, además, el segundo trimestre consecutivo en el que esto ocurre. Y la tendencia se extrema en el último dato, el del mes de marzo, en el que las exportaciones caen (un 1,7% menos que en marzo de 2013) y las importaciones suben un 22%.

La propia recuperación explica parte del repunte de las importaciones. Las compras al exterior crecen en paralelo a la mejora de las expectativas internas: de hecho, los bienes de equipo (un 12% más), que las empresas adquieren para aumentar su inversión, y los bienes de consumo, con especial protagonismo del automóvil (26,7% más), impulsado por las ayudas públicas, estuvieron a la cabeza del crecimiento importador en el primer trimestre. Pero ese repunte se multiplicó por la apreciación del euro, que abarata las compras al exterior.

La fortaleza del euro, que ha llevado al Gobierno francés a reclamar la intervención del Banco Central Europeo —una exigencia que el Ejecutivo español no ha secundado aún en público—, limita también las exportaciones de mercancías. El destino de las ventas españolas ofrece la mejor pista: las exportaciones a la zona euro, no afectadas por el tipo de cambio, crecen cerca del 8%, mientras que las dirigidas fuera de Europa (encarecidas por la apreciación del euro y afectadas por el frenazo de los emergentes) bajan un 4,3% respecto al primer trimestre de 2013.

“El Gobierno espera que la demanda externa siga siendo un factor de crecimiento y empleo, aunque la contribución en el PIB se irá reduciendo en función del ciclo”, afirmó este lunes el director general de Comercio Internacional, Antonio Fernández-Martos. El Ejecutivo prevé que la aportación positiva del sector exterior se prolongue hasta 2017, pero los datos comerciales del primer trimestre ponen en duda incluso que se sostenga este año, lo que debilitaría la recuperación.

Más información