El turismo impulsa el empleo en abril

La Seguridad Social recupera casi 134.000 afiliados respecto a marzo El mes pasado registra la segunda mayor caída del desempleo en la serie estadística

Turistas en una terraza frente al mar en Barcelona
Turistas en una terraza frente al mar en BarcelonaStefano Buonamici (Bloomberg)

Tocaba ducha de agua caliente. Tras el baño congelado de la semana pasada con la encuesta de población activa (EPA), este martes se confirmó que abril ha sido un muy buen mes para el empleo. Creció la afiliación en 133.765 cotizantes, hasta los 16.430.053, y el paro registrado cayó en 111.565 personas, para descender a 4.684.301, según el Ministerio de Empleo. Del calor de los datos divulgados este martes, hablan también otros detalles, como que la cifra de afiliación desestacionalizada de la Seguridad Social creció, por octavo mes consecutivo, en 61.112 empleados.

Abril es tradicionalmente un buen mes para el mercado laboral. Y este año lo ha sido especialmente porque el hecho de que la Semana Santa haya caído muy tarde, ha propiciado que todo su efecto benéfico se haya dado en abril y no se reparta con marzo, como en otros años. Los casi 70.000 afiliados nuevos en un mes en hostelería sustentan esta tesis, y constituyen más del 50% de las nuevas altas. Pero en esta ocasión la mejora ha sido generalizada. El número de cotizantes ha crecido en casi todas las ramas de actividad. Tanto, que los números recuerdan a los de la época de bonanza. Hay que remontarse hasta 2005 para encontrar un mejor dato de afiliación mensual en abril.

También el paro registrado ofreció síntomas positivos. En la serie histórica, solo hay una caída mensual mayor, la de junio del año 2013. Y la reducción del mes pasado es la mayor de un abril en la serie.

A las habituales señales que anuncian un buen dato del empleo en abril, este año se han sumado las que emitió el Gobierno, que llevaba días vaticinando la buena nueva. Y más desde que la EPA trastocó el discurso de la recuperación que ha desplegado el Ejecutivo desde hace meses. Así que el presidente, Mariano Rajoy, nada más conocerse los datos, declaró en la Cadena Ser que se sentía “animado, esperanzado y satisfecho” tras haberse roto la tendencia a la baja del empleo.

Hay una diferencia muy grande entre los datos que dio la EPA la semana pasada y este martes el Ministerio de Empleo. Esto se explica por varios factores. Para empezar, la EPA es una encuesta que se hace de forma continuada durante todo un trimestre. Por tanto, su resultado, explican los estadísticos, refleja mejor lo que sucede a mitad de trimestre que al final.

Además, la EPA también saca a la luz empleo sumergido, algo que, lógicamente, no contiene la afiliación a la Seguridad Social. Por último, está el hecho de que desde 2010 las nuevas contrataciones de la Administración —escasas, por otra parte— tienen que darse de alta en el régimen general y no en las mutuas del sector público (Muface, Isfas). Esto supone que no todo el incremento de afiliación en el sector público implique creación de empleo.

Sin embargo, y a pesar de esto, es innegable que los datos conocidos son positivos. Y esto se ve incluso en uno de los habituales puntos negros: la marcha de la contratación indefinida. El porcentaje de compromisos indefinidos —en el primer mes de funcionamiento de la tarifa plana, que abarata este tipo de contratos— supuso el 9,46%, uno de los datos más altos en los últimos años.

No obstante, esto no ha supuesto un retroceso de la precariedad en el último mes. Al contrario, si se analizan los datos de afiliación a la Seguridad Social por tipo de contrato, se ve que los afiliados con contrato indefinido a jornada completa pesan menos que nunca (un 50,3%). Esto se explica, en parte, porque aunque el Gobierno anunció que la tarifa plana de 100 euros en cotizaciones por contingencias comunes estaba condicionada al aumento de empleo indefinido en plantilla, la redacción legal dejó múltiples recovecos para no cumplir con esta exigencia. Por otro lado, también está el tirón del empleo a tiempo parcial, que aumenta entre temporales e indefinidos.

Este aspecto fue el que criticaron los sindicatos. UGT habló de “paraíso de precariedad”. Y CC OO reseñó que el descenso se logra a “costa de más precariedad”. Muy distinta fue la valoración que hizo la CEOE, que destacó que era el mayor descenso en un mes de abril de la serie.

Sobre la firma

Manuel V. Gómez

Es corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.

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