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El Senado argentino aprueba el acuerdo con Repsol por la expropiación de YPF

El acuerdo establece una indemnización para la petrolera española de 5.000 millones de dólares en bonos y que se saldará en 2033

El pleno del Senado argentino debate el proyecto para compensar a la petrolera Ampliar foto
El pleno del Senado argentino debate el proyecto para compensar a la petrolera

El acuerdo entre el Gobierno de la peronista Cristina Fernández de Kirchner y Repsol por el que Argentina la indemniza por la expropiación en 2012 del 51% de YPF ha recibido este jueves en la madrugada de Buenos Aires la primera ratificación parlamentaria. El Senado lo aprobó después de 12 horas de debate por 42 votos a favor, 18 en contra y ocho abstenciones. Sólo resta que lo apruebe la Cámara de Diputados, dominada por el kirchnerismo, el próximo 23 de abril.

Fernández había logrado un amplio consenso con los opositores a la hora de nacionalizar YPF, pues mucho de ellos se habían resistido a su privatización total en el Gobierno de otro peronista, Carlos Menem (1989-1999). Argentina y Bolivia habían sido los únicos países de Latinoamérica que habían dejado de contar con su petrolera estatal. Sólo algunos peronistas opositores y el conservador Partido Propuesta Republicana (PRO) se opusieron a la expropiación de YPF en 2012. Sin embargo, a la hora de pagar la indemnización a Repsol los votos cambiaron.

El kirchnerismo logró este jueves solo el respaldo de los dos senadores del Movimiento Popular Neuquino, partido que gobierna la provincia donde se encuentra el rico yacimiento de hidrocarburos no convencionales Vaca Muerta, y de dos peronistas opositores. El pacto Argentina-Repsol contempla el pago con títulos públicos de este país por al menos 5.000 millones de dólares (3.630 millones de euros) que vencen en 2033.

El jefe del grupo de senadores de la centrista Unión Cívica Radical (UCR), Gerardo Morales, se quejó de que su país pague "por una empresa vaciada" por Repsol "el precio de una recuperada". Morales se refería así a la caída de reservas y producción de YPF en los años previos a la reestatalizacion, incluso mayor a la de la media de las petroleras en Argentina, que en 2011 perdió su autoabastecimiento energético. La UCR y sus aliados de centroizquierda, favorables a la nacionalización, votaron en contra de la indemnización. Uno de ellos, el socialista Rubén Giustiniani, adjudicó la decisión del Gobierno de Fernández de pactar con Repsol a una "urgencia" por conseguir préstamos internacionales en momentos en que las divisas escasean en el país. Después de la devaluación del peso en enero pasado, y la consiguiente alza de la inflación al 32%, Argentina busca recomponer su situación fiscal y por eso emitirá deuda en el mercado interno este viernes por primera vez en seis años.

El conservador PRO y peronistas opositores se abstuvieron sobre el acuerdo con Repsol. PRO lo hizo porque consideraba que Argentina no se podía quedar con una "empresa sin pagar" por ella, pero no votó a favor por su rechazo inicial a la nacionalización. Una peronista disidente, Liliana Negre de Alonso, se quejó de que la indemnización a Repsol "no contempla los pasivos ambientales que están en los informes oficiales de las provincias afectadas". El kirchnerista Aníbal Fernández, en cambio, dijo que esos pasivos están "atendidos" por el pacto. En concreto, hay varios juicios millonarios por presunta contaminación de YPF tanto en la era previa a la llegada de Repsol en 1999 como en los años posteriores.

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