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Repsol blindará su españolidad en la junta

El cambio de sede de la empresa al extranjero o las fusiones exigirán una mayoría del 75%

Una estación de servicio de Repsol en Barcelona Ampliar foto
Una estación de servicio de Repsol en Barcelona

Repsol se siente una empresa española y quiere blindar su españolidad. El consejo de administración de la empresa ha propuesto a la junta de accionistas una modificación de los estatutos según la cual se exigirá una mayoría del 75% para “el traslado del domicilio social al extranjero”, según consta en la propuesta de acuerdos sometidos a los accionistas.

La petrolera española había anunciado un cambio de los estatutos para proteger el carácter integrado de la compañía, de modo que no se pudieran segregar los negocios de Exploración y Producción (Upstream) y de Refino y Marketing (Downstream). Pero el artículo de los estatutos que exige mayorías reforzadas del 75% extiende el blindaje a otras materias, como el traslado del domicilio, las fusiones, la escisión o cesión global de activo y pasivo o la transformación de la sociedad. Asimismo, se necesitará una mayoría del 75% para modificar el artículo de los estatutos que contiene dicho blindaje.

La compañía sostiene que la mayoría cualificada exigida “en absoluto pretende impedir la modificación de las materias a las que se refiere, sino que trata de asegurar la existencia de un amplio consenso por parte de los accionistas respecto de cuestiones tan relevantes para la compañía”. Fuentes del consejo han relacionado esta propuesta con un hipotético interés de Pemex en segregar la compañía, cosa que la firma mexicana ha negado.

El consejo entiende que el desarrollo integrado de los negocios de Upstream y Downstream “constituye un elemento nuclear de la identidad estratégica de Repsol y proporciona evidentes ventajas y sinergias merecedoras de protección”. Razona que la escala de las compañías petroleras es un factor competitivo estratégico en el sector, asociado al creciente tamaño y riesgo de los grandes proyectos petroleros. Del mismo modo, “el desarrollo conjunto de los negocios de Upstream y de Downstream y la integración vertical que permite contribuyen a su vez a una mayor estabilidad de los resultados y, por esa razón, favorecen el cumplimiento de los objetivos de crecimiento junto con la retribución al accionista y una mayor estabilidad financiera”, añade, y asegura que esa integración se valora positivamente por las agencias de calificación.

El informe del consejo añade otros argumentos en la misma línea como las sinergias comerciales, el ahorro de costes corporativos, la compartición de recursos técnicos o el aprovechamiento de los diferentes ciclos de los dos negocios.

En cuanto al blindaje para las fusiones o el traslado del domicilio, lo justifica “en la relevancia y especial trascendencia que para la sociedad y sus accionistas tienen este tipo de operaciones”.

El consejo de Repsol también propone a la junta una modificación de los estatutos para que el dividendo a cuenta (y no solo el complementario) se pueda realizar en especie, y no solo en efectivo. Se exige que los bienes a repartir sean homogéneos, que estén admitidos a cotización en un mercado oficial y que no se valoren por debajo de su valor contable. Esta regulación permite, hipotéticamente, que Repsol entregue como dividendo en especie parte de su participación en Gas Natural.

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