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Coca-Cola cede y renuncia a los despidos aunque mantiene el cierre de fábricas

La firma de las embotelladoras mantienen el cierre de cuatro plantas pero cambia los despidos forzosos por bajas voluntarias con 45 días por año trabajado y tope de 42 mensualidades

Los sindicatos rechazan el plan porque incluye aún la desparición de plantas y empleos

Los trabajadores de Coca-Cola en una manifestación el sábado
Los trabajadores de Coca-Cola en una manifestación el sábado EFE

“Ni cierres ni despidos”. Ese era el lema estampado en una gran pancarta que los trabajadores de la embotelladora española de Coca-Cola sujetaban el pasado sábado. Se manifestaron por las calles de Madrid contra el cierre de cuatro de las 11 fábricas españolas donde Coca-Cola Iberian Partners elabora y envasa el refresco. De momento, las protestas de la plantilla no han conseguido evitar los cierres pero, al menos, podrían sortear los despidos. La compañía ha cedido y ofrece cambiar las salidas forzosas que planeaban sobre 750 trabajadores por 709 bajas voluntarias y con una nutrida indemnización. Los sindicatos, sin embargo, dicen que no es suficiente, y advierten de que, mientras haya cierres sobre la mesa, no habrá pacto.

El viraje por parte de la empresa en la reunión con los sindicatos de este martes es evidente: la indemnización, que en el plan inicial era de 30 días por año trabajado con 18 mensualidades de tope, pasa a ser de 45 días por año con 42 meses de máximo y, además, con un suplemento de 10.000 euros. En cuanto a los que se acojan a las recolocaciones en otra de las siete plantas de España, percibirán una indemnización de 15.000 euros por traslado, “además de una ayuda de vivienda de 500 euros al mes durante dos años”, según señala la compañía. Y las prejubilaciones, antes destinadas a los mayores de 58 años, se dirigen ahora a todos los mayores de 56 años. En cuanto al número de afectados, la reducción es leve, ya que pasa de 1.253 a 1.190 empleados. Pero la compañía asegura que el objetivo es que todas las plazas se cubran con voluntarios: 481 con traslados y 709 con salidas incentivadas.

CC OO y UGT piden reorganizar todas las líneas de producción y evitar clausuras

El problema es que cuatro plantas (las de Fuenlabrada, Palma de Mallorca, Asturias y Alicante) siguen condenadas a desaparecer. Y ese punto, que mantiene la brecha de la negociación abierta, parece un escollo insalvable para ambas partes. “El cierre es innegociable. Porque la producción actual no es viable”, advierten fuentes de Iberian Partners. “El objetivo es conseguir un acuerdo, pero si no se puede, la empresa aplicará su reestructuración igual, porque es imprescindible”, añaden. La postura de los sindicatos también es férrea: si los cierres siguen encima de la mesa, no habrá propuesta económica que les pueda convencer.

El secretario de alimentación de UGT, Sebastián Serena, reconoció este martes que la empresa, por fin, “mueve ficha” con la nueva propuesta para intentar acercar posiciones con los sindicatos. Pero señaló, según EFE, que este acercamiento “no es que sea insuficiente, sino que es imposible”, porque el cierre de las fábricas sigue en pie. En la misma línea, José Vicente Canet, de CC OO, criticó que aunque la oferta económica sea mejor, la negociación es sobre la base de un ERE y la clausura de plantas que, en opinión de los sindicatos, son viables.

El presidente de Coca-Cola España, Marcos de Quinto, reconoció el pasado lunes que el ERE “no ayuda a la imagen de la empresa” y admitió que, por ello, las ventas se estaban comportando “dentro de lo que era previsible”. Y es que los trabajadores de la empresa han plantado una dura batalla: huelga indefinida en varias plantas, manifestaciones y una petición popular para el boicot a la marca, que en el caso de la fábrica de Fuenlabrada, se orquestó al grito de: “Si Madrid no produce, Madrid no consume”.

Quienes acepten traslados recibirán 15.000 euros y una ayuda al alquiler

Aunque oficialmente la planta de Fuenlabrada todavía sigue abierta, de sus instalaciones no salen refrescos ya. La plantilla sigue de huelga indefinida. Es la segunda mayor fábrica de Iberian Partners y, por eso, la que peor parte se lleva con el ERE, con el que unos 370 trabajadores perderán su puesto. Una parte podría beneficiarse de las prejubilaciones para los mayores de 56 años, pero el plan de los traslados no convence tanto. “El problema es que ninguna de las otras fábricas está cerca de Madrid”, señala Esteban Cardeña, miembro del comité de empresa en la planta de Fuenlabrada. Asegura que no es aceptable el cierre de ninguna fábrica, pero cree que en el caso de los trabajadores madrileños, la recolocación es la más compleja. “Si cierran Alicante, la planta de Valencia queda relativamente cerca y, según la propuesta de la empresa, se dará prioridad a los traslados que supongan menos distancia. No creemos que quede mucho espacio para los trabajadores de Fuenlabrada en ninguna parte”, barrunta. En el caso de las fábricas de Asturias y Palma de Mallorca, también condenadas a la extinción, la empresa al menos ha cedido un poco de terreno, y permitirá que se mantengan abiertos los almacenes. Con prejubilaciones y algunos puestos de logística, quizá parte de la plantilla podría evitar la baja, cree Cardeña. “Pero en Fuenlabrada no ceden con nada. Cierran y punto”, lamenta.

Este miércoles hay prevista una nueva reunión. La empresa cree que su oferta es inmejorable. Los sindicatos exigen que se sustituyan los cierres por una reorganización de las líneas de producción, con reducciones que permitan mantener todas las fábricas a flote. El plazo de negociación del ERE vence oficialmente el 21 de febrero, aunque si las dos partes aceptan, se podría pedir una ampliación.

¿Y si no se llega a un acuerdo? “La empresa aplicará la reestructuración sí o sí”, insiste Iberian Partners. La diferencia, recuerdan desde la empresa, es que si no hay acuerdo la compañía tendría derecho a aplicar la indemnización que crea oportuna, siempre que sea por encima de los 20 días por año trabajado, tal y como estipula la legislación para los ERE por causas organizativas. “Pero el objetivo es lograr un acuerdo”, zanja la compañía.

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