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Acciona, en el purgatorio

El grupo recorta dividendo, emite bonos, desinvierte y busca socios para sus activos renovables

Acciona quiere salir cuanto antes del purgatorio al que le han llevado la crisis y la casi ininterrumpida sucesión de cambios en la regulación y en las retribuciones a las energías renovables en España en los últimos años. El grupo, que opera en infraestructuras, energía, agua y servicios en más de 30 países, no va a distribuir este mes dividendo a cuenta del ejercicio anterior, un hecho sin precedentes desde su constitución bajo su actual denominación en 1997.

La compañía acaba de estrenarse como emisor en el mercado de capitales (bonos convertibles a cinco años y al 3% de interés anual por un importe total de 325 millones de euros, ampliable en otros 50 millones) con el objetivo de abaratar el coste de su elevada deuda (7.373 millones y un apalancamiento financiero del 134% a 30 de septiembre) y depender menos de los créditos bancarios. Y ha cuantificado también estos días las desinversiones en activos que realizó en 2013 (370 millones de euros).

Acciona, que desde hace meses busca ceder parte del capital, entre un 30% y un 50%, de su división de energía a terceros, ha acelerado en los últimos tiempos su reestructuración operativa y la globalización de sus negocios, y ha aumentado sus desinversiones y recortado a la mitad sus inversiones. Muchos cambios para no perder pie en los tiempos revueltos en que desarrolla hoy sus negocios.

La compañía, que tardará aún varias semanas en presentar sus resultados de cierre del pasado ejercicio, redujo entre enero y septiembre de 2013 en un 34,3% su beneficio neto debido a la caída de la actividad de construcción en España y sobre todo a causa del “impacto de los cambios regulatorios en el sector de la energía”, que Acciona cuantificó al término del tercer trimestre en 137 millones de euros (cifra que no incluyó, sin embargo, a la espera de conocer más detalles, estimación alguna sobre la nueva regulación aplicable desde mediados de julio).

La elevada deuda es el talón de Aquiles de la empresa, según algunos analistas

El retroceso del resultado bruto de explotación (ebitda), a 30 de septiembre y respecto a igual fecha de 2012, fue del 8,5% para la división de energía y del 7,3% para el conjunto del grupo.

Las ventas del grupo cayeron más de un 4% en el mismo periodo debido fundamentalmente a la reducción de ingresos (un 15,2% menos) en su división de Infraestructuras. La cifra de negocio de Acciona Energía creció, sin embargo, y pese a todo lo dicho, un 2,3% atribuible, según la empresa, al incremento de la capacidad instalada (105 MW) y a un mayor factor de carga eólico e hidráulico en el sistema nacional.

En su división de Agua le va bien (aumentó en un 21,4% sus ventas y en un 25,4% su ebitda) y también en Acciona Service, la nueva división que agrupa diversas actividades (servicios aeroportuarios, facility services, servicios logísticos, gestión de residuos, etcétera) que elevó casi un 7% sus ingresos y más del 21% su ebitda.

Unos resultados “débiles”, según los analistas de Renta 4, y en “línea con lo esperado”, según los de Ahorro Corporación que reiteraron tras conocerlos su recomendación de vender el valor.

En Infomercados, por su parte, recuerdan que “casi el 70% del beneficio antes de impuestos generado por Acciona en 2012 procedía de su negocio energético (energía eólica, principalmente). Esta es la razón por la que cualquier modificación de las reglas de juego en este negocio afecta sobremanera a sus perspectivas”. En ese sentido, agregan, “los últimos cambios en el sector merman tanto los ingresos futuros (descenso de tarifas) como la capacidad de generar recursos suficientes para devolver los préstamos y deudas contraídos para poner en marcha estas instalaciones. Y es que el elevado endeudamiento del grupo (85 euros por acción a cierre de 2012) es su talón de Aquiles”.

Los gestores de Acciona, que según han confiado a los analistas no esperan una recuperación de volúmenes en el negocio de construcción en España a corto plazo y tampoco una mejora de márgenes en esta actividad, reiteran, pese a las últimas desinversiones realizadas en el exterior, que los mercados internacionales siguen siendo prioritarios para el crecimiento de la compañía.

Hace unos días, en una presentación con motivo del Spain’s Investor Day en Madrid, el director financiero del grupo Juan Muro-Lara señaló que, dentro de su plan de choque para protegerse de la reforma eléctrica, Acciona realizó en 2013 enajenaciones por los citados 370 millones y recordó que el monto total de desinversiones que se había fijado era de entre 500 y 1.000 millones entre el pasado ejercicio y el actual.

Este ejecutivo admitió en noviembre, también ante analistas, que el grupo no descartaba ajustar a la baja el valor de sus activos renovables en España una vez se conociesen en detalle la retribución de las inversiones en renovables, pendiente de un informe de dos consultoras independientes.

Unos meses antes, en marzo, en la presentación de los resultados de 2012, el grupo presidido por José Manuel Entrecanales anunció un fuerte ajuste relacionado con la reforma eléctrica en España que incluía la paralización de sus inversiones en renovables en el país (de hecho, la cifra conjunta de inversiones en el grupo a 30 de septiembre caía ya casi un 50%), un fuerte recorte de costes y el recurso citado a las desinversiones y a la posible incorporación de socios en sus negocios estratégicos para que contribuyan a las inversiones y aportaciones de capital necesarias para el desarrollo de los mismos.

El grupo no descarta ajustar en España a la baja el valor de sus activos renovables

El grupo sitúa estas medidas dentro de un “nuevo modelo de crecimiento”, que pasa por “reducir la dependencia de la financiación bancaria y por la búsqueda de nuevas fuentes de generación de capital a largo plazo” entra las que cita establecer alianzas o incorporar a sus negocios socios como fondos de pensiones, fondos soberanos o fondos de infraestructuras. Otra iniciativa del plan de ajuste es la reorganización del grupo alrededor de dos grandes áreas operativas. Una que englobará todo el negocio de infraestructuras, agua y servicios, y otra, centrada en la energía renovable.

Entre las desinversiones ultimas de Acciona destacan la venta de 18 parques eólicos en Alemania a Swisspower por 157 millones (incluida una deuda neta de 85 millones); la venta del 100% de la sociedad propietaria del parque eólico coreano de Yeong Yang I por unos 114 millones de euros a un fondo de inversión local, y las de un hospital en Canadá y un edificio de oficinas en Madrid.

En paralelo, y dentro de su estrategia de internacionalización, Acciona acaba de hacerse con un contrato de suministro, operación y mantenimiento de 93 MW eólicos a parques de Brasil, el cuarto en ese país donde cuenta ya con una planta de producción y donde hace tres meses, en consorcio con la brasileña Cotenco Engenharia, se le adjudicó un contrato de 756 millones de euros para la construcción de nuevas líneas de metro en la ciudad de Fortaleza.

En diciembre se adjudicaron dos contratos eólicos, uno para un parque en Canadá de 102 MW y otro para otro en Turquía de 57 MW. Y en noviembre firmó en Texas su mayor venta de aerogeneradores en EE UU, 300 MW, que se repartirán entre dos parques eólicos, por unos 300 millones de euros; y en Egipto, en consorcio con otras empresas, se le adjudico obras en una depuradora por unos 120 millones.

La supresión del dividendo a cuenta, acordada en diciembre, y la emisión de bonos convertibles este mes han sido en general bien acogidas por los analistas. El recorte de dividendos lo califican de “prudente” (ACF) y “razonable” (Sabadell) dada la situación que atraviesa la compañía. La emisión de bonos es positiva en opinión de los expertos de Bankinter y Renta 4 porque extiende el perfil de vencimientos de su deuda y reduce su coste, pero ambas advierten que será dilutivo para sus accionistas.

Recientes acontecimientos tampoco soplan a favor de los intereses de Acciona. Una sentencia del Tribunal Supremo acaba de avalar el recorte a las primas fotovoltaicas aplicado por el exministro socialista Miguel Sebastián, y la UE ha dado un paso atrás en su apoyo a las energías renovables (los países miembros ya no estarán obligados a alcanzar un determinado porcentaje de energías limpias). La Comisión se ha conformado con un objetivo general que compromete a toda la UE.