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CARLOS LOPES Secretario gral. de la Comisión Económica para África de la ONU

“La inversión más rentable está en África”

Lopes se ha impuesto la tarea de cambiar la percepción errónea que existe sobre el continente

Carlos Lopes, en su visita a Madrid.
Carlos Lopes, en su visita a Madrid.

Carlos Lopes, nacido en Guinea-Bissau hace 53 años, es el secretario general de la Comisión Económica de Naciones Unidas para África (UNECA), “la más grande de las cinco comisiones económicas existentes en la ONU”, asegura. Desde que fue nombrado en 2012, el papel que se ha impuesto este hombre que lleva más de veinte años vinculado a Naciones Unidas es cambiar la percepción que tiene el mundo sobre África, que no se corresponde con la realidad, advierte. Para ello ha visitado España y se ha reunido con las organizaciones empresariales y bancarias del país que “tienen la impresión de que existen oportunidades nuevas y crecimiento económico en el continente. Pero también piensan que hay mucha corrupción, líos políticos, mucho riesgo..., y mi tarea es demostrar que es una percepción equivocada porque, es cierto que todo eso ocurre, pero no más que en otras regiones del mundo que crecen menos”, afirma.

Lopes apela a la tradición de expansión internacional de las grandes empresas españolas para que apuesten por África, “que está abierta a los negocios y ofrece grandes oportunidades. Hoy el continente vive una transformación estructural de su economía, la creación de una capacidad industrial que antes no existía, el desarrollo de energías renovables... Hay que participar en el momento de la transformación de África, si no las empresas españolas van a llegar demasiado tarde. Lo que pasó hace treinta años en Asia, ahora llega a África”.

Pregunta. ¿Qué creencias erróneas tenemos sobre África?

Respuesta. Algunas de las características estructurales de la economía africana no se conocen. Las ideas están muy fijadas en el tiempo. La percepción que tienen los empresarios y bancos españoles del tejido económico africano es de los noventa y en los últimos 12 años todo cambió en el continente. La economía africana pasó de 600.000 millones a 3,3 billones de dólares. África hoy tiene una capacidad macroeconómica muy diferente de la que se conocía entonces. Las reservas están aumentando, ya tienen medio billón de dólares; la inflación está bajo control, el promedio es de un dígito, y los países más interesantes están en menos del 2%; la tasa de bancarización aumenta a un ritmo muy acelerado; la tasa de rentabilidad de los bancos es la más elevada del mundo, el retorno en inversión es el más elevado del mundo...

P. ¿Y por qué tenemos estas impresiones tan equivocadas?

“La economía africana ha pasado de 600.000 a 3,3 billones de dólares”

R. La percepción tiene que ver mucho con los conflictos y con una realidad de África que está marcada por la cooperación. Hay un gran número de países que son menos avanzados en el continente, juntos suman 150 millones de personas dentro del billón de habitantes que tiene África. Pero es de estos 150 millones de los que se habla. Algo que no pasa en Asia, que tiene conflictos de la misma naturaleza aunque no presencia externa; no hay tropas francesas, americanas o británicas..., y no se habla de ella de la misma forma.

P. Hablan de unas perspectivas prometedoras para África. Un crecimiento medio del 4,8% en 2013 y del 5,3% en 2014. ¿Qué países van a tirar más del carro?

R. A mí me gusta más hablar de los países que marcan la diferencia en el conjunto. Porque hay países que crecen muchísimo, como Guinea Ecuatorial, pero son muy pequeños económicamente y, en población, no tienen impacto continental. Los países que sí lo tienen son Nigeria, Etiopía, Tanzania, Sudáfrica, que cuentan con una población importante y una economía muy larga que va a crecer bastante en el futuro. Entre los países novedosos en términos de gran crecimiento están Mozambique y Angola, que crece a tasas de entre el 7% y el 10% anual. Sin embargo, también tenemos malas noticias. Por ejemplo, Egipto, que tiene una importancia muy grande, no está creciendo actualmente y empuja a la baja el promedio, como otros países del Norte que durante mucho tiempo eran las estrellas del crecimiento. Ahora es África subsahariana. El Norte tiene problemas políticos que han generado bastante inseguridad (también en Túnez y Libia), pero en Egipto los problemas son más profundos, no es solo la política, la macroeconomía es un desastre.

P. ¿Dónde recomienda invertir a los empresarios españoles?

R. Hay un potencial de industrialización muy grande en África, el mercado va a crecer mucho, va a tener 400 millones de personas en la clase media en unos diez años, dos veces Brasil, es el consumo, el poder del consumo, que es más elevado en África que en India. El empresariado español puede coger el liderazgo en transformar el tipo de actuación. El empresario europeo es muy predador, invierte en industrias extractivas y en actividades que tienen una renta inmediata y lo que hace falta es modificar la forma de actuación para centrarse en la industria y en los servicios.

“Los políticos ya no son los más ricos del continente, sí los más corruptos”

P. ¿En qué tipo de actividad?

R. En la industria de transformación para consumo local y la industria que depende directamente de añadir valor en la producción de las materias primas locales. Agroprocesos, transformación de productos petroleros en productos químicos, darle un contenido diferente de la extracción de hierro, que hasta ahora no se transforma en África y es el continente que más produce. Empieza a ser una propuesta interesante porque las infraestructuras están en desarrollo, hay una inversión de 25.000 millones de dólares anuales. Y a partir del año próximo este monto va a pasar a 50.000 millones de dólares, según el Banco Mundial. Estas inversiones son menores de las necesarias, pero son muy significativas y suponen una aceleración muy grande que va a permitir a la industria establecerse.

P. Pese al crecimiento, la desigualdad social aumenta en África. ¿Por qué? ¿No aprendemos nada de lo ocurrido en los países desarrollados?

R. Aumenta por varias razones. Una por no aprender, es la realidad. Otra porque África llega al periodo de crecimiento con condiciones muy distintas de lo que lo hicieron Latino América o China hace 20 o 30 años. La situación actual del mundo desde el punto de vista de la economía global es muy distinta, es muy dependiente de los sistemas financieros, que son sistemas de alta concentración de capital. Llegamos con todos los otros países luchando contra la alta concentración de capital, en unas condiciones mucho más difíciles y es natural que los empresarios africanos (porque ya no estoy convencido de que en África los más ricos sean hoy en día los políticos, los más corruptos sí siguen siendo, pero los empresarios son los más ricos) reproduzcan el modelo de integración en la economía global basado en la desigualdad.

P. ¿Cuáles son los principales desequilibrios de África en los que habría que intervenir?

R. El principal problema de la gobernanza es gestionar la diversidad, respecto de las minorías, las mujeres. Es un problema serio que explica muchos de los conflictos. La falta de integración de las minorías conlleva la corrupción, sirve para los regímenes patrimoniales de apropiación por una clase dirigente de los medios del Estado en beneficio propio, de su etnia o clase social.

P. ¿Dónde sobre todo?

R. Es un problema generalizado. Pero los peores países son República Centroafricana y República Democrática del Congo.