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Linde advierte de que la independencia de Cataluña haría quebrar a sus bancos

"La banca de un territorio que no es miembro de la UE no puede financiarse en el BCE", señala

El gobernador cree que "tanto el territorio grande como el pequeño sufrirían mucho"

El gobernador del Banco de España, Luis Linde, clausuró este lunes la convención anual de la Asociación de Mercados Financieros, con un lleno absoluto en los salones del Casino de Madrid. Había mucha expectación por la posición que podía tomar el gobernador ante los numerosos temas abiertos en el sector financiero. Sin embargo, despejó la mayoría de las preguntas sin casi tomar partido. Pero al final, cuando llegó el asunto de las consecuencias de una hipotética independencia de Cataluña para el sector bancario, soltó la traca.

El BCE "solo presta como garantía emitida por un deudor que sea un país miembro del espacio económico europeo"

Linde admitió que hace unas semanas se había pronunciado en Barcelona sobre esta cuestión. “Fue una conversación más o menos privada, pero lo voy a repetir aquí”, comentó. Sin mencionar nunca a Cataluña o a España, sino a “un territorio grande” y a “uno pequeño”, anticipó graves problemas para los bancos con su sede allí: CaixaBank, Banco Sabadell o Catalunya Banc, entre otros.

“Según la normativa europea, si un territorio pequeño se separara de otro territorio grande, los bancos con sede en el territorio pequeño no podrían seguir financiándose en el Banco Central Europeo (BCE) porque este solo presta a quien entrega garantías emitidas desde un país miembro del espacio económico europeo”.

Los bancos en un territorio independiente, explicó el gobernador, aunque tuvieran filiales también en el territorio del que se separan, no podrían acudir regularmente a pedir liquidez al BCE, “del mismo modo que una entidad japonesa, aunque tenga sede en París, no puede acudir al organismo europeo”, justificó Linde. “No hay ninguna posibilidad de que, de modo sistemático e importante, la banca de un territorio que no es miembro de la UE se financie en el BCE a través de sus filiales en territorios que sí son miembros. Al separarse, no sería miembro, por lo que el acceso a la financiación del BCE no es posible”, añadió.

Linde recordó que las entidades de Cataluña deberían tener una moneda propia y un organismo supervisor propio. Para las entidades bancarias de ese nuevo territorio, “este sería un escenario muy malo”, ya que tendrían activos en una moneda propia, pero sus pasivos seguirían en euros. Una vez que se convirtiera los euros a la moneda catalana, con un tipo de cambio muy desfavorable para ésta, provocaría un desfase en el balance de la entidad. “Este es el escenario que lleva a la quiebra, a la suspensión de pagos o a un problema financiero gravísimo”, indicó. En Barcelona, tras pronunciar un discurso similar ante alguno de los banqueros catalanes más importantes, los comensales les preguntaron si tenían alguna alternativa ante esta situación. Su respuesta, según alguno de los presentes fue que no, dando a entender que estaban convencidos de que no llegará la secesión.

Finalmente, el gobernador advirtió al Gobierno de que los problemas no serían exclusivos de los que se separaran. “Si se produjera la secesión, los dos países sufrirían mucho. El grande también. Es un escenario malo para todos”.

Las advertencias del gobernador llegan después de que la Unión Europea advirtiera, en septiembre pasado, de los problemas que podían surgir. “Si un territorio de un Estado comunitario declara su independencia, automáticamente deja de pertenecer a la Unión Europea y se convierte en un país tercero”, comentó una portavoz de la UE. El vicepresidente de la Comisión y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, fue más tajante: “La parte segregada no es miembro de la UE”.

Linde, que se declaró “enemigo mortal de la Tasa Tobin”, eludió pronunciarse sobre si apoyó o no al ex responsable de Regulación del Banco de España, José María Roldán, para presidir la patronal bancaria AEB. Se limitó a recordar que la Comisión Ejecutiva del Banco de España se había pronunciado sobre el régimen de incompatibilidades el pasado 14 de diciembre.

Por otra parte, el gobernador se mostró partidario de que los bancos limiten el dividendo en efectivo en 2014, al igual que acaba de sugerir el Fondo Monetario Internacional (FMI). Recordó que el supervisor lo pidió en julio pasado, por lo que la sugerencia del FMI dijo no sorprenderle. “Todo lo que sea reforzar la solvencia de las entidades, al Banco de España le parece bien”, añadió, al tiempo que indicó que la forma de aplicar esta medida dependerá de las entidades.

También fue preguntado por la reforma que podría realizar el Gobierno el viernes para que los créditos fiscales y activos fiscales diferidos se transformen en capital bancario. Dijo que lo que se busca es colocar al sector español en igualdad de condiciones con otros sistemas europeos. “No es ningún privilegio. Es aplicar la normativa europea que en España debía ser resuelta de una forma o de otra”, zanjó.

Sobre la subasta de Novagalicia Banca (NCG), aclaró que “la primera palabra la tendrá el Gobierno, que es dueño del FROB. Debe ser adjudicada a la entidad que, en igualdad de condiciones, permita una mayor recuperación de los fondos invertidos” y descartó prefiriera una entidad española frente a otra extranjera o un fondo. Por último, en contra del último informe del FMI, el gobernador descartó que la banca necesitara más capital para pasar con éxito todas las pruebas del BCE.

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