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La auditora BDO asegura que la dirección de Pescanova le ocultó una caja b

La firma, imputada, dice que le escondieron cuentas bancarias en sociedades no declaradas

El expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, cuando acudió a la Audiencia Nacional para declarar como imputado en octubre
El expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, cuando acudió a la Audiencia Nacional para declarar como imputado en octubre EFE

La firma de auditoría BDO, imputada en el caso Pescanova, ha asegurado hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz que en la compañía había una contabilidad alternativa que la dirección les ocultó. Según el socio que firmaba los informes de auditoría de la compañía, Santiago Sañé, esos libros "paralelos" de Pescanova recogían cuentas bancarias que eran escondidas a los auditores y que estaban a nombre de sociedades extranjeras del grupo en España. Sañé mantenía así la inocencia de BDO en el fraude cometido en la empresa, ahora en concurso de acreedores, que ocultó la mayor parte de su deuda de 3.281 millones de euros y un agujero patrimonial de 927 millones.

Fuentes del equipo de defensa de BDO han asegurado que en su declaración de hoy, que ha sido a puerta cerrada, Sañé ha explicado que existían dos Pescanova: la "oficial", que era la que se ofrecía a la firma para que fuera auditada, y una "oculta, que recogía una parte significativa de las transacciones" y a la que BDO no tenía acceso. El socio de BDO que firmaba los informes, que después se incorporaban a las cuentas anuales que Pescanova entregaba a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ha señalado, según su defensa, "que el inmenso volumen de facturación falsa se escondía tras un sistema sofisticado para engañar a bancos, auditor externo, consejeros, accionistas y mercado, en el que colaboraban sociedades instrumentales dirigidas por directivos financieros de Pescanova, que confirmaban los saldos de las cuentas a cobrar al auditor".

Las declaraciones de Sañé chocan frontalmente con las realizadas el lunes por al responsable de administración de la pesquera, Alfredo López Uro, según lo que ransmitió su defensa. Su equipo de abogados aseguró que este directivo negó la existencia de facturas falsas o de una contabilidad b. Del mismo modo, el expresidente Manuel Fernández de Sousa declaró que BDO y los bancos sabían cómo se manejaba Pescanova y toda su operativa interna.

El inmenso volumen de facturación falsa se escondía tras un sistema sofisticado para engañar a bancos, auditor externo, consejeros, accionistas y mercado"

Auditora BDO

La firma BDO, que auditó las cuentas de Pescanova durante más de 10 años, se ha visto envuelto por la polémica desde que estalló la crisis de la compañía el 28 de febrero. Cuando Pescanova solicitó el concurso de acreedores, el pasado mes de abril, su presidente, Manuel Fernández de Sousa, trató de revocar a los auditores. Este ejecutivo justificó que, si había irregularidades en el seno de la compañía, BDO debía haber sido capaz de dar la voz de alarma. Una idea similar parece estar siguiendo la defensa de Sousa. Ayer sus abogados preguntaron a Sañé por qué BDO no había comprobado que los datos de deuda incluidos en la contabilidad de la empresa no coincidían con los que aparecen en el Cirbe, la central de deuda del Banco de España donde las entidades comunican sus préstamos. Según fuentes cercanas a Sousa, Sañé dijo que no consideraron necesario hacer esta comprobación, porque la historia de la empresa era significativa y no desconfiaban de su contabilidad. La defensa trata de demostrar que BDO no realizaba un trabajo adecuado.

El fondo Cartesian: "Fernández de Sousa nos mintió"

No solo Fernández de Sousa trata de responsabilizar a BDO de los desmanes en la empresa. El fondo estadounidense Cartesian, que controla el 5% de Pescanova, presentó la querella contra la auditora que llevó a su imputación. También ha denunciado a Novacaixagalicia. Ayer declaró ante el juez Ruz el consejero delegado del fondo, Peter Yu. Aseguró que denunció a BDO porque no podía comprender cómo una firma podía haber auditado 10 años a Pescanova sin detectar fraudes, mientras que KPMG había visto las irregularidades en solo unos meses.

El consejero delegado de Cartesian está muy decepcionado. Asegura que invirtió 25 millones en Pescanova porque confió en que el sistema de auditoría y de regulación funcionaba. “Cuando me reuní con Fernández de Sousa me centré en preguntarle sobre la estrategia de la empresa. Nunca pensé que los problemas estarían en las cuentas, porque era una empresa supervisada”, contaba poco antes de acudir a la Audiencia Nacional. “Sousa sabe que me mintió”, decía con amargura. Asegura que siguen investigando, y no descartan presentar más ampliaciones a su demanda, para incluir a otros consejeros no imputados o bancos. Peter Yu también tiene críticas para la actual cúpula, ya que considera que siguen sin ser transparentes y que no ofrecen a los inversores todos los datos de las primeras investigaciones sobre el fraude, el informe elaborado por KPMG.

El fondo estadounidense, propietario del 5% de Pescanova, no descarta ampliar su querella a otros bancos o consejeros no imputados

BDO, por su parte, siempre ha mantenido, a través de portavoces, la tesis de que ellos se limitaban a confirmar que la documentación que recibían era correcta, y que el trabajo regular del auditor externo no es la detección de fraudes, sino la confirmación de que la documentación entregada es correcta. "El auditor, desde el primer momento, colaboró abiertamente con la CNMV y en un informe del 16 de abril de 2013 avanzó la mayoría de los aspectos que posteriormente fueron confirmados por la Auditoría Forense de KPMG", señala la firma. "El trabajo realizado por BDO cumplía con Normas Nacionales e Internacionales de Auditoría", defiende.

Pese a que Fernández de Sousa, actualmente retirado de la gestión de la empresa y de la presidencia, trató de despedir al auditor, el trabajo de BDO sobre la contabilidad de 2012 quedó interrumpido mientras KPMG realizaba el examen a fondo para esclarecer el fraude, pero después recuperó sus funciones como firma auditora en la gallega. Actualmente, BDO está finalizando la revisión de las cuentas del ejercicio 2012, sobre la base de una cifra de deuda distinta de la que antes declaraba la pesquera.