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El Rabobank acuerda pagar 774 millones de euros por el escándalo del Libor

El presidente del banco holandés, Piet Moerland, ha presentado su dimisión este martes

Vista de la sede de Rabobank en Utrecht (Países Bajos).
Vista de la sede de Rabobank en Utrecht (Países Bajos). Bloomberg

“Es un fraude descarado y la multa es adecuada”, ha dicho sin rodeos esta tarde Jeroen Dijsselbloem, ministro holandés de Finanzas, al saber que Rabobank, una de las mayores entidades bancarias del país, pagará 774 millones de euros a los reguladores de su país, y a los británicos y estadounidenses, por haber manipulado los tipos de interés de referencia del mercado interbancario, Libor (fijado en el Reino Unido) y Euribor (en Bélgica). “Este asunto daña la confianza en el sector financiero. Es, además, una forma de actuar ajena al espíritu de cooperativa del banco”, ha añadido, visiblemente molesto. El fraude se consumó a base de aportar información económica falsa para modificar el tipo de interés bancario, marcado a diario en Londres.

Poco antes de sus declaraciones había dimitido Piet Moerland, presidente del Rabobank, que pensaba jubilarse en 2014. “Este comportamiento es contrario a nuestros valores, entre los que destaca la integridad”, ha dicho, en su despedida. Dividida en tres partes, la multa irá a parar a la Fiscalía holandesa del Estado, los reguladores británicos y sus homólogos estadounidenses. A pesar de que bancos como Barclays, el suizo UBS y Royal Bank of Scotland también han sido penalizados por el mismo fraude, la suma impuesta al holandés es una de las más elevadas. UBS abonó 1.500 millones de euros. El Banco Nacional Holandés, por su parte, ha abierto una investigación por mala práctica y ha forzado a Rabobank “a imponer medidas disciplinarias, retirar las bonificaciones y abordar una reorganización interna que impida episodios similares”, según sus portavoces. Si lo consiguen, el fiscal general de Estados Unidos no hará acusaciones penales.

Según las investigaciones llevadas a cabo hasta la fecha por el propio Rabobank, 30 de sus empleados “participaron por voluntad propia en la manipulación del Libor”. “Algunos actuaron así entre 2005 y 2010. Otros lo sabían, o debían haber estado al tanto de lo ocurrido”. La dirección y los gerentes aceptan no “haber apreciado los riesgos asociados a la entrega de datos para el Libor y Euribor, y no contar con suficientes sistemas de control”. A continuación, subrayan que no estaban involucrados, o bien ignoraban la situación. Se han impuesto medidas disciplinarias a los trabajadores implicados que no han sido despedidos. Los que cometieron infracciones graves sí han sido echados. Todas estas explicaciones, brindadas en batería nada más conocerse la multa, pretenden tranquilizar a los clientes tradicionales de la institución. Rabobank, que dice contar con fondos para pagar, es una cooperativa especializada en origen en financiar a los productores nacionales de tulipanes y queso, dos de las exportaciones mayoritarias de Holanda.