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El suelo agrícola pierde el 10% de su valor en cinco años

Los cambios en las cosechas y las dudas en las ayudas agrarias bajan los precios

Trabajos de recolección en un campo de naranjas de Villarreal
Trabajos de recolección en un campo de naranjas de Villarreal

Por quinto año consecutivo, los precios de la tierra para uso agrario mantienen su línea de bajadas. El precio medio de una hectárea en 2012 se situó en 9.705 euros, frente a la cifra récord de 11.070 euros que alcanzó en 2007, según los datos recogidos en la encuesta que realiza el Ministerio de Agricultura. La inestabilidad ante la reforma de los planes europeos de ayudas para la agricultura, sumada a los cambios del mercado y las cosechas, han provocado que en cinco años los precios hayan caído el 10% y solo en 2012, cerca del 3%.

La hectárea se pagó a 9.705 euros el año pasado, frente a los 11.070 euros de 2007

La estadística está llena de matices: nada tiene que ver una hectárea de platanera en Canarias, cuyo precio medio es de unos 214.000 euros, con los 800 euros de media que cuesta una hectárea de pastizal en Aragón. Aun así, el año pasado, de la veintena de tipos de tierra y de cultivos que existen en el sector agrario, la mayor parte registró un retroceso cercano al 3%. En la parte negativa destacan las caídas de los precios en las tierras de producción de aceituna de mesa, con un 20% de bajada, y el descenso del 7% de prados y pastizales. Las subidas, por el contrario, prácticamente se limitan a invernaderos, con un incremento del 9,2%, y el viñedo en regadío para transformación, que ha mejorado un 3,9%.

La evolución de los precios de la tierra guarda, en líneas generales, relación con el comportamiento de las producciones y los mercados, pero sobre todo con las reformas de la Política Agrícola Común (PAC) y la asignación de las ayudas directas. La década de los ochenta fue escenario de fuertes subidas, achacadas fundamentalmente a la demanda de grandes superficies por parte de inversores urbanos y al blanqueo de capitales. Tras un corto periodo de bajadas, los precios de la tierra repuntaron en los noventa, por la aplicación en una buena parte del territorio de ayudas directas desacopladas, para volver a caer en los últimos cinco años ante los interrogantes de la última reforma de la PAC.