El FMI da un leve respiro a España

El Fondo mejora las previsiones por primera vez en tres años, pero mantiene que queda aún todo un lustro por delante sin apenas creación de empleo

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde.
La directora gerente del FMI, Christine Lagarde.Andrew Harrer (Bloomberg)

España recibió este martes un pequeño alivio en Washington, el primero en tres años. El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó unas previsiones económicas varias décimas mejores que en agosto, si bien la proyección a medio plazo sigue reflejando que lo que sigue a los cinco años que van de crisis son otros cinco. La economía puede haber abandonado técnicamente la recesión este año, pero los avances esperados para después resultan tan exiguos que apenas serán capaces de crear empleo. Los españoles afrontan aún todo un lustro lleno de incertidumbre tras el que la tasa de desempleo aún rozará el 25% incluso en 2018, según el FMI.

Las nuevas proyecciones del PIB mejoran reduciendo del 1,6% al 1,3% el retroceso estimado para 2013, una cifra que coincide con la que maneja el Gobierno español. Y para 2014 también revisa al alza su pronóstico, que pasa de un estancamiento a un tímido avance de dos décimas, lo que queda medio punto por debajo de la previsión del Ejecutivo, que en este caso está más en línea con la mayoría de los analistas. El Fondo ha incorporado en sus hojas de cálculo el efecto de los dos años más de margen brindados por Bruselas para reducir el déficit y la evolución económica del primer semestre y el resultado ha arrojado esas décimas de mejora.

Fuente: FMI.
Fuente: FMI.EL PAÍS

El Fondo bendice la ampliación de los plazos que Bruselas ha dado a los países periféricos para ajustar sus cuentas públicas, lo que ha permitido suavizar el ritmo de los ajustes y castigar menos la actividad. Jorg Decressin, del departamento de análisis del FMI, lo expresó con matices: “Las prórrogas han sido positivas y solo si los datos de crecimiento desilusionaran deberíamos reconsiderar esta postura”.

Pero la crisis española no es una cuestión de decimales. Un avance de apenas un 0,2% el año que viene es incapaz de solventar el principal problema de la economía: seis millones de personas, casi el 27% de la población activa, que no tiene forma de trabajar para llevar dinero a casa. España no es Alemania, la economía necesita avanzar a buen ritmo para poder crear puestos de trabajo y el Fondo prevé crecimientos inferiores al 1% hasta 2018, cuando espera un 1,2%.

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El desempleo acabará este año en el 26,9% y en el 26,7% en 2014, lo que supone una mínima mejora con respecto al informe de agosto, pero un empeoramiento respecto a lo previsto hace seis meses en la reunión de primavera. En 2014 se perderán otros 123.000 empleos, hasta quedar en 16,4 millones el número de personas ocupadas, lo que significa un retroceso de 10 años. “La mejora que hace el Fondo es muy leve teniendo en cuenta los esfuerzos llevados a cabo en España, con las reformas y el margen de Bruselas. Hay que mirar el escenario a largo plazo, con la deuda además en el 100% del PIB, y ver si es el que deseamos”, opinaba una fuente financiera en Washington.

Pese a la mínima mejora, en el ranking mundial de previsiones de crecimiento para el año 2014, la economía española ocupa el puesto 182º de 188, justo por detrás de Suazilandia y por delante de la República Centroafricana. Entre las grandes economías del mundo, será la de peor evolución, según el Fondo.

Porque la España de la década perdida ha vuelto a aparecer dibujada en el informe de previsiones económicas que el FMI presentó en la capital estadounidense, una ciudad que sigue operando con relativa normalidad pese al cierre de la Administración por falta de presupuesto y cuyas trifulcas políticas tienen a la economía del todo el mundo en vilo.

No encuentra España un yacimiento de empleo de la envergadura que tuvo en su día la construcción para absorber seis millones de desempleados y la demanda exterior no puede compensar la atonía de la demanda interna. La intensidad de la crisis abona la entendida tesis de que queda aún ese lustro por delante para recuperar el nivel de actividad previo a 2008 y mucho más para reducir la tasa de paro a niveles homologables con los europeos.

El organismo prevé que se destruyan 123.000 puestos de trabajo en 2014

El Fondo mantiene la alerta sobre los problemas de competitividad de la economía española, aunque pone el foco en los salarios por encima de la inversión en I+D o la productividad. “Es necesario un entorno de salarios más positivo para el empleo”, dijo Decressin en referencia a la eurozona, una forma algo artificiosa de decir que los salarios deben ajustarse más.

Para el Fondo, España comenzó tarde su reducción salarial y cree que aún tiene recorrido. La misión del FMI para el país planteó en su informe de verano la posibilidad de aplicar una rebaja de sueldos del 10%, con el pacto del Gobierno y los agentes sociales, a cambio de que las empresas se comprometieran a crear empleo. Para facilitar este proceso, el Ejecutivo además reduciría las cotizaciones sociales e incrementaría de nuevo los ingresos por IVA, pero esta vez sin subir los tipos, como en 2012, sino traspasando productos del tipo reducido al general.

Los números no dan la razón al Fondo de momento. Los salarios empezaron a caer en términos reales (contando el efecto de la inflación) en 2010 y acumulan ya un ajuste del 7%, según un reciente informe de La Caixa, pero el empleo y la demanda interna siguen sin recuperarse.

El crecimiento no superará el 1% y el paro no bajará del 25% hasta 2018

Las empresas exportadoras, en cambio, están engordando sus beneficios. El estudio del FMI aborda la recuperación de la balanza exterior de la eurozona y advierte de que el ajuste de los costes están teniendo un efecto “modesto” en la competitividad, debido a que “en Grecia, Irlanda, Portugal y hasta cierto punto en España, los márgenes de los exportadores (precios con relación a los costes laborales) han crecido desde la crisis”.

El salto cualitativo llegará, no obstante, cuando esta expansión sirva para generar puestos de trabajo. “La recuperación va ser frágil y tenue”, había admitido un día antes, el lunes, el ministro de Economía, Luis de Guindos, en un acto con empresarios. Es una reactivación plagada de notas al pie de página, una reactivación tan frágil, tan tenue, que apenas se la reconoce como tal.

Sobre la firma

AMANDA MARS (ENVIADA ESPECIAL)

Corresponsal jefe de EL PAÍS en EE UU. Comenzó su carrera en 2001 en Europa Press, pasó por La Gaceta de los Negocios y en 2006 se incorporó a EL PAÍS, donde fue subjefa de Economía y corresponsal en Nueva York. Desde 2017 vive en Washington. Ha cubierto dos elecciones presidenciales, unas legislativas, dos impeachment y un asalto al Capitolio.

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