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La deuda externa baja un 3,3% en junio, el segundo mayor descenso de la crisis

El endeudamiento con el resto del mundo bajó en 58.170 millones de euros con respecto al mismo mes de 2012

La deuda externa, una de las mayores vulnerabilidades de la economía española, enlaza ya un año en retroceso. Según los datos difundidos esta semana por el Banco de España, el endeudamiento con el resto del mundo bajó en 58.170 millones de euros respecto a junio del año pasado, hasta situarse en los 1,712 billones, equivalente al 167% del PIB. El descenso anual, del 3,3%, es el segundo mayor de la crisis, tras el de marzo de 2011 (-4,4%).

La deuda externa no empezó a reducirse hasta finales de 2010, tras años de crecimiento acelerado. Pero aquel primer desapalancamiento fue interrumpido por la crisis de la zona euro en el verano de 2011, que estranguló la liquidez de la banca. Para despejar dudas, el Banco Central Europeo ofreció créditos multimillonarios a tres años a las entidades de la zona euro. En los últimos meses, con la mejora de las condiciones financieras, los bancos han adelantado la devolución de préstamos, y eso es lo que explica ahora que el conjunto de la deuda externa baje, pese a que el endeudamiento del sector público con el resto del mundo no deja de subir.

Posición vulnerable

Otros indicadores de las relaciones económicas con el exterior dejan una lectura más negativa. La posición de inversión internacional neta, que refleja cuánta deuda externa podría amortizarse si la economía española vendiera todos sus activos en el exterior, se ha vuelto a debilitar. En junio, la diferencia entre los activos y los pasivos en el exterior arrojan una diferencia negativa de 950.000 millones (equivalente al 93% del PIB), 30.000 millones más que hace un año.

Las claves de este aumento de la deuda exterior neta están en que las empresas españolas han reducido su inversión directa en el exterior, una vía de obtener recursos para compensar la mala evolución de los negocios en España. Y, además, las inversiones extranjeras en títulos financieros (acciones, bonos) han aumentado respecto a junio de 2012, lo que aumenta el valor de los pasivos con el exterior.

En la mayoría de los casos, la reducción de deudas no es una opción, sino una obligación ante la falta de crédito. El Banco de España ofreció este martes otra estadística, la financiación a hogares y empresas en el mes de agosto, que permite analizar desde esta doble perspectiva. La deuda total de los hogares (interna y externa) bajó en agosto a los 806.000 millones, un 4% de financiación menos que hace un año. El endeudamiento total de las empresas desciende a 1,08 billones, un 6% menos que en agosto de 2012.