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Las empresas mejoran sus beneficios un 32% pese a facturar menos hasta junio

Las menores provisiones tras ajustar el deterioro de las inversiones en 2012 explica el salto

El resultado ordinario neto se contrae un 14,9%, en cualquier caso menos que el pasado año

El beneficio neto de las empresas no financieras aumentó un 32,1% en los seis primeros meses del año, frente a la caída del 72,6% contabilizada en el mismo período e 2012, debido principalmente a los resultados extraordinarios, según indica el Banco de España en su último boletín económico, correspondiente al mes de septiembre.

En concreto, el Banco de España explica que los resultados atípicos afectaron muy positivamente al beneficio, debido fundamentalmente a que durante la primera mitad de 2013 el importe de las provisiones fue muy reducido, en contraste con los "cuantiosos gastos contabilizados en el primer semestre de 2012" por del deterioro de activos de naturaleza financiera.

Además del fuerte incremento del beneficio, los datos de la Central Trimestral de Balances (CBT) reflejan que en los seis primeros meses de 2013 se prolongó la caída de la actividad empresarial, aunque la contracción se moderó casi en dos puntos respecto al mismo período el año anterior.

Así, el valor añadido bruto (VAB) bajó un 3,1% hasta junio, frente a la caída del 5,2% observada un año antes. El resultado económico bruto (REB) bajó un 4,3% entre enero y junio, 4,5 puntos menos que en el mismo período de 2012, cuando el descenso fue del 8,9%. Los ingresos financieros bajaron un 8%, por la disminución de dividendos e intereses, en tanto que los gastos financieros cayeron un 2,2% por el descenso de los tipos y de la deuda empresarial.

Con todo, ello, el resultado ordinario neto se contrajo un 14,9% en la primera mitad de 2013, descenso inferior al del 26,3% contabilizado en el primer semestre el ejercicio previo. Una vez incluidos los atípicos, que contribuyeron a aumentar la rentabilidad por reducido gasto en provisiones, la cuenta de resultados arroja un crecimiento del beneficio neto del 32,1%.

Empleo, asignatura pendiente

Pese al crecimiento de las ganancias y a la menor caída de la actividad, el sector empresarial siguió destruyendo empleo en el primer semestre de 2013, e incluso lo hizo a un ritmo superior al contabilizado en los seis primeros meses de 2012.

En concreto, el ritmo de destrucción de empleo en la primera mitad de este año fue del 2,4%, intensificando la caída del 1,9% del mismo período del año anterior. Seis de cada diez empresas (el 59,4%) destruyó puestos de trabajo entre enero y junio. La pérdida de empleo se cebó especialmente con los trabajadores eventuales. Así, el empleo indefinido bajó un 8,6%, si bien esta caída es muy inferior a la de un año antes, que fue del 15,5%. Por su parte, el número de trabajadores con contrato fijo disminuyó un 1,6%, frente a una subida del 0,3% en la primera mitad de 2012.

Por su parte, las remuneraciones medias se elevaron un 0,6% entre los pasados meses de enero y junio, tasa levemente superior a la experimentada un año antes (0,5%). En industria, comercio y hostelería los sueldos medios subieron un 1,8%, por encima de la media, pero en información y comunicaciones los salarios bajaron cuatro décimas.

El aumento del ritmo de destrucción de empleo y la contención de las remuneraciones medias provocaron un descenso del 1,8% de los gastos de personal en los seis primeros meses de 2013, frente a la disminución del 1,4% en el primer semestre 2012.