Nuevo examen a Catalunya Banc y NCG

El fondo de rescate español asume que tendrá que dar garantías públicas para vender ambas entidades y espera colocar la gallega entre septiembre y octubre

Sede central de CatalunyaCaixa
Sede central de CatalunyaCaixaALBERT GEA (REUTERS)

El problema para comprar o vender un banco hoy en España es que nadie sabe lo que vale nada. El fondo de rescate bancario español (el FROB), después de un año tratando de colocar las nacionalizadas, Catalunya Banc (la antigua CatalunyaCaixa) y NCG Banco (que opera con la marca Novagalicia), ha optado por volver a pasar la lupa sobre estos grupos con el fin de identificar todos los riesgos y pérdidas potenciales que llevan en sus tripas y ofrecer al comprador garantías con dinero público.

Ha cambiado la hoja de ruta sobre el proceso de resolución de las antiguas cajas catalana y gallega, en las que lleva inyectados 12.050 y 9.000 millones de euros, respectivamente. El FROB ha asumido que tendrá que poner sobre la mesa probablemente Esquemas de Protección de Activos (EPA), unos avales con los que cubre a la entidad compradora ante pérdidas futuras en la cartera crediticia, u otras garantías. Es la misma medida que se puso en marcha cuando Caixabank absorbió el Banco de Valencia o cuando la CAM pasó al Sabadell.

Ahora, el FROB contratará a dos bancos para “identificar y cuantificar las posibles contingencias y medir el impacto que tendrá en el inversor” en Catalunya Banc y en NCG Banco con el fin de iniciar después el proceso formal de venta, según explicaron hoy fuentes del organismo.

Cada uno de estos bancos, que se contratarán entre esta semana y la próxima, cobrará 700.000 euros más 300.000 por la mediación en el proceso de venta. Y este solo se pondrá en marcha cuando esté claro que hay compradores en firme. “No puede haber una operación fallida de subasta. Si se abre el proceso es para poder vender las entidades”, enfatizaron dichas fuentes. Si en la primera fase se comprueba que no hay forma de vender, se esperará porque el Estado tiene un plazo de cuatro años para salir del capital. El Banco de España valorará que los candidatos son “idóneos” para presentar ofertas.

No hay plazos para cada una de las fases de la operación, aunque el FROB espera vender antes —entre septiembre y octubre, probablemente— la entidad gallega, ya que ha recibido más muestras de interés que por la catalana.

¿Cuáles son los riesgos de la banca nacionalizada? La morosidad es uno de los principales. Catalunya Banc, por ejemplo, aún conserva 1.200 millones en créditos a promotores y 767 millones netos en activos inmobiliarios adjudicados, pese a haber traspasado buena parte del riesgo del ladrillo al banco malo (Sareb). Además, tiene una gran cartera de hipotecas basura, con 1.147 millones en préstamos por más del 100% del valor de tasación con una tasa de morosidad del 59,6%).

La gallega acumula menos activos inmobiliarios, pero tiene un pleito abierto con la aseguradora Aviva, que le reclama 430 millones que no tiene provisionados.

Además, acecha el impacto de las indemnizaciones a los afectados por las preferentes o el de la eliminación de las cláusulas suelo de las hipotecas (el efecto para NCG es el doble que para la otra), así como el efecto de los activos fiscales diferidos (que tendrán que descontarse de los recursos propios con las nuevas normas de contabilidad). Y a todo esto se añade el deterioro del valor de las entidades bajo el estigma de la intervención. “Todo el barullo de los productos híbridos, entre otras cosas, provoca que los clientes buenos se vayan a los bancos buenos. También ha habido una reducción de depósitos”, admiten desde el FROB. Además, hay un parte de pérdida que se debe a la crisis general. Y cada día que pasa el deterioro se agrava.

Este plan deja en papel mojado el informe encargado a McKinsey y Nomura, que costó 350.000 euros y exploró otras vías ahora descartadas como el troceo de las entidades, su fusión o la creación de una unidad de liquidación a la que traspasar los activos malos de las entidades. La recomendación final de esta firma, explicaron fuentes del FROB, no es otra que “acelerar la venta lo máximo posible”. El objetivo, insiste el fondo, es intentar perder el mínimo dinero público posible.

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Sobre la firma

Amanda Mars

Periodista. Corresponsal jefa de EL PAÍS en EE UU hasta abril de 2022. Comenzó su carrera en 2001 en Europa Press, pasó por La Gaceta de los Negocios y en 2006 se incorporó a EL PAÍS, donde fue subjefa de Economía y corresponsal en Nueva York. Ha cubierto dos elecciones presidenciales, unas legislativas, dos impeachment y un asalto al Capitolio.

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