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El oro cede un 10% de su valor en dos días

La previsión de que los bancos centrales reduzcan sus reservas y China explican la caída

Un lingote de oro, en una exposición en Japón.
Un lingote de oro, en una exposición en Japón. Bloomberg

El precio de la onza de oro ha caído este lunes a su nivel más bajo desde marzo de 2011 después de encadenar en las dos últimas sesiones un desplome del 10% y ha llegado a intercambiarse por debajo de los 1.400 dólares la onza. Los motivos del desplome están en la ralentización de la economía china, la previsión de nuevas ventas masivas por parte de bancos centrales, como el de Chipre, y en el apunte de la Reserva Federal de un giro a su política monetaria a finales de año por las expectativas de recuperación. Nunca en los últimos 30 años había sumado dos sesiones consectuvias tan negativas.

A media jornada, el precio del oro al contado llegaba a situarse por debajo de los 1.400 dólares por onza (1.385 dólares), un 6,5% menos que el viernes y su precio más bajo desde marzo de 2011. Con este nuevo recorte, en las dos última sesiones ha perdido unos 156 dólares. La plata, por su lado, ha cedido hasta un 11%, hasta los 23,02 dólares por onza, lo que es un nivel desconocido desde noviembre de 2010.

La semana pasada, un informe de Godman Sachs encendió las luces de alarma sobre el mercado del oro al asegurar que era el momento de vender ya que el metal había llegado al final de su escalada, un repunte sostenido por su condición de valor refugio frente a las turbulencias. Precisamente, el metal precioso por excelencia marcó máximos históricos en 1.900 dólares la onza en septiembre de 2011, cuando el temor a una ruptura del euro era más fuerte que nunca.

Ahora, sin embargo, las expectativas que manejan los analistas es la de una economía dejando atrás la crisis pese a los problemas que persistene en Europa y sin una excesiva inflación, lo que resta atractivo al oro. No obstante, el ajuste en el precio del oro de las últimas jornadas ha sorprendido por su dureza e intensidad. Además, ha tiraado a la baja con fuerza de la cotización de las empresas mineras.

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