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Guindos obliga a la banca a poner 2.000 millones para canjear las preferentes

El Ejecutivo defiende que los ahorradores podrán recuperar parte de su dinero

El ministro penaliza al BBVA y le hace pagar más por no haber apoyado el banco malo

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes una derrama extraordinaria de entre 1.500 y 2.000 millones de euros a pagar por las entidades financieras al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) para permitir el canje de las participaciones preferentes o la deuda subordinada de Novagalicia Banco y Catalunya Banc. El dinero que “tendrán que pagar” los bancos y las cajas, según ha destacado el ministro de Economía, Luis de Guindos, se utilizará para crear un mecanismo que permita que los ahorradores puedan cambiar las preferentes, que actualmente no tienen salida en el mercado, por otro tipo de títulos que tengan liquidez. Esto es, que se puedan vender, con lo que los afectados podrán recuperar parte de su dinero, algo que actualmente les es imposible. Los inversores, sin embargo, perderán buena parte del dinero comprometido.

En cuanto a los fondos exigidos a las entidades, no todas pagarán lo mismo pese a que se establece una tasa generalizada y horizontal del tres por mil sobre los depósitos. Esto es así porque Guindos ha privilegiado a las que ya han puesto dinero para la constitución del banco malo, que podrán deducirse el 30% de lo aportado. Entre ellas, sin embargo, no está el BBVA. En cualquier caso, el banco que preside Francisco González, que rechazó repetidas veces el llamamiento del Ministerio para arrimar el hombro en la constitución de la llamada Sareb, tendrá de plazo hasta final de año para rectificar, aportar capital al banco malo y beneficiarse de la deducción.

El primer pago, equivalente al 40% del total, se realizará en los primeros 20 días de 2014. Las entidades que estén en poder del FROB no tendrán que abonar nada y las pequeñas que tengan un volumen de activos inferior a los 5.000 millones de euros solo tendrán que pagar el 50%. El resto, se abonará durante un plazo máximo de 7 años.

Sobre cómo se llevará a cabo el proceso del canje, Guindos ha explicado que el FGD usará el capital de la derrama para adquirir las acciones no cotizadas que resulten de la conversión de las preferentes y deuda subordinada de NCG y Catalunya Banc. De este modo, ha continuado el ministro, se elimina la asimetría que los inversores de estas dos entidades tenían con los preferentistas de Bankia, que podrán canjear las participaciones por títulos de una entidad que cotiza en Bolsa, lo que facilita el cambio. Las dos entidades, según un reciente informe de la Defensora del Pueblo, tenían 903 y 480 millones en preferentes, respectivamente, aunque estos datos corresponden a 2011.

La relación entre el dinero que invirtieron en su día y el valor que tengan estos títulos, sin embargo, dependerá del criterio del fondo estatal para la reestructuración del sector, el FROB, que es el accionista mayoritario de NCG y Catalunya Banc. Por imposición de la Comisión Europea, la operación provoca pérdidas de hasta el 70% porque Bruselas quiere que los accionistas e inversores participen de los costes de sanear a las entidades.

El Ejecutivo ha aprobado también este viernes la creación de una comisión de seguimiento de los procesos de arbitraje a los que han acudido los afectados para exigir su resarcimiento.

La comisión dará prioridad a los colectivos más afectados y podrá obligar al FGD a comprar de forma preferente las acciones de los afectados que estencuentren en una situación de especial dificultad por sus circunstancias personales o familiares. El fondo de garantía podrá también suscribir acciones o deuda del banco malo para colaborar con el FROB en la financiación de la sociedad que gestiona los activos inmobiliarios de las nacionalizadas.

Los cálculos del Ejecutivo apuntan a que hay unos 8.000 millones de euros atrapados en preferentes y deuda subordinada, unos productos de inversión que Guindos ha descrito como “complejos”. Según sus cifras, hay unas 600.000 personas afectadas. En la entidad gallega se han registrado 56.000 peticiones de arbitraje, de las que se han resuelto 14.100, mientras que en el banco catalán las peticiones han alcanzado las 30.000, de las que se han resuelto 10.000.

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