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La inmobiliaria Renta Corporación presenta concurso de acreedores

La firma arrastra una deuda de 185 millones y presentará un ERE para la mitad de la plantilla

El banco malo está entre sus mayores prestamistas

Viviendas sociales en Lavapiés, Madrid, propiedad de Renta Corporación.
Viviendas sociales en Lavapiés, Madrid, propiedad de Renta Corporación. EFE

Los continuos esfuerzos de Renta Corporación de escapar durante los últimos años del concurso de acreedores han acabado siendo infructuosos. El Consejo de Administración de la inmobiliaria lo ha instado de forma voluntaria para las tres sociedades que integran el grupo (Renta Corporación Real Estate, RC Finance y RC Core Business), tras acumular un pasivo de 185 millones de euros. Los motivos son claros: ni la banca iba a refinanciar los 162 millones que se le adeudaban ni Hacienda quiso dar nuevos plazos para cobrar 23 millones que tenía pendientes de pago. La compañía aseguró que existen otros acreedores que acumulan un volumen de deuda “residual”.

El consejo tomó la decisión tras un análisis “cabal de la situación económica y financiera de la compañía” y asumir “las actuales tensiones de tesorería”. Fuentes de la compañía explicaron que se había intentado evitar el concurso en sucesivas ocasiones, pero que la persistencia de la crisis económica ha acabado desembocando en el concurso como vía para intentar dar viabilidad al grupo que preside Luis Hernández de Cabanyes.

El banco malo, la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), uno de los acreedores, señaló que el desenlace no tiene otro motivo que la situación de “insolvencia” del grupo. En todo caso, el ente controlado por la banca y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) aseguró que “Sareb y los bancos acreedores han estado trabajando hasta el último momento para evitar este desenlace, que ha venido provocado fundamentalmente por la difícil situación que atraviesa el mercado inmobiliario”.

Otras entidades financieras que mantenían créditos vivos con Renta Corporación y que estuvieron negociando el fin de semana para evitar el concurso son Banco Popular, ING Real Estate Finance, Deutsche Bank, SAE, Banco Caixa Geral y Caixabank.

El equipo directivo asegura que defenderá la continuidad de la compañía

La plantilla, formada por 47 empleados a finales de 2012, se verá fuertemente afectada por la decisión. El desplome del mercado ha hecho inviable también el singular perfil con el que Renta Corporación intentaba hacerse un hueco en el mercado inmobiliario: alta rotación de activos basada en la compra, transformación y rehabilitación y la venta de inmuebles, casi siempre ubicados en grandes ciudades.

Esa caída se podía constatar en los resultados que la compañía obtuvo el año pasado. Su cifra de ingresos se redujo de los 150,9 millones de euros de 2011 a los 54,3 millones de euros, si bien el negocio ordinario se reducía a 15,5 millones de euros. El beneficio neto fue de 3,6 millones de euros. Por su parte, el patrimonio neto se situaba en 9,6 millones de euros, incrementado en 11,8 millones de euros por las provisiones por deterioro de existencias. Con esos números, Renta Corporación se suma a la lista negra de compañías en situación de concurso.