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El beneficio del Banco Santander cae un 59% por las pérdidas del ladrillo

La entidad ha realizado provisiones por 18.800 millones para limpiar el balance

El banco devuelve íntegros los 24.000 millones que pidió al BCE hace un año

Los depósitos superan a los créditos en España por primera vez en décadas

El grupo vendió una cifra récord de 33.500 inmuebles en España el año pasado

Sáenz y Botin, en la presentación de los resultados.
Sáenz y Botin, en la presentación de los resultados.

El Banco Santander cerró 2012 con un beneficio atribuido de 2.205 millones de euros, lo que supone un descenso del 59% con respecto a 2011. El beneficio ordinario de 2012 cae un 25%, a 5.251 millones de euros, al que se suman 1.065 millones de plusvalías obtenidos, principalmente con la venta de la filial de Colombia y con el reaseguro de la cartera de seguros de vida de España y Portugal. Por tanto, el beneficio del período habría sido de 6.315 millones de euros antes de destinar 4.110 millones netos a provisiones para la cobertura de los riesgos con el sector inmobiliario en España, lo que reduce las ganancias a los mencionados 2.205 millones, la cifra más baja en muchos años y que se queda por debajo también de las previsiones que manejaban los analistas.

El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, ha señalado a través de un comunicado que “en 2012 el beneficio ha marcado un punto de inflexión". "En 2013, una vez terminados los saneamientos especiales, veremos un fuerte aumento de resultados, apoyados en la recurrencia de ingresos y el control de los costes”, ha añadido.

La entidad considera que los resultados de 2012 muestran la fortaleza del grupo, "ya que a pesar de varios ejercicios con un contexto económico difícil, sigue mostrando un crecimiento de ingresos y del beneficio antes de provisiones de alrededor del 2%". El Santander ingresa 43.675 millones, con unos costes de 20.116 millones. La diferencia arroja un beneficio antes de provisiones de 23.559 millones de euros, y un ratio de eficiencia del 46,1%. Ambos indicadores están entre los mejores de los grandes bancos internacionales.

Ese beneficio le permite asumir provisiones ante una coyuntura adversa. De este importe, 12.666 millones (un 28% más que el año anterior) se han destinado a provisiones para insolvencias por morosidad, mientras que otros 6.140 millones brutos (4.110 millones netos) se han destinado a cubrir el riesgo inmobiliario en España. Esas dotaciones provocan que el banco tenga pérdidas en España que se compensan con los beneficios en otros países.

Las dotaciones para morosidad permiten incrementar por cuarto trimestre consecutivo la cobertura de insolvencias tanto del conjunto del grupo como del negocio en España, situándolas en el 73% y 71%, respectivamente. Por tanto, en 2012, la cobertura para insolvencias ha mejorado en 11 puntos porcentuales en el grupo y en 25 en España.

Más depósitos que créditos en España

El conjunto de créditos netos del grupo asciende a 720.483 millones de euros y representa un 113% de los depósitos (647.540 millones). Antes de la crisis, en diciembre de 2008, esa relación era del 150%. Los créditos caen un 4% y los depósitos suben un 4%, sin cesiones temporales de activos.

El grupo señala que "es especialmente notable la evolución del negocio en España, donde pasa a tener más depósitos que créditos por primera vez en décadas". Por cada 100 euros en depósitos tiene 96 en créditos, cuando cuatro años atrás por cada 100 en depósitos, tenía prestados 178. Esta evolución es consecuencia de dos factores, explica el banco: el fuerte proceso de desapalancamiento de la economía española y el crecimiento de los depósitos del Santander, pese a que en el conjunto del mercado descienden.

Ese proceso de desapalancamiento es también una reducción del crédito. El Santander cerró 2012 en España con 194.170 millones de euros en créditos y 201.850 millones en depósitos, con una caída del 6% en el crédito bruto y un aumento del 12% en los depósitos. En un año ha captado 22.000 millones de euros, lo que equivale a ganar 2,2 puntos de cuota de mercado en depósitos. El mayor crecimiento lo ha registrado en particulares, con un 19%, seguido por empresas (+6%). El descenso del crédito, según el banco, está ligado especialmente a la caída del 32% en el crédito con finalidad inmobiliaria.

En otros mercados, los depósitos también crecen: en Latinoamérica un 9% —con México al 19% y Brasil y Chile al 6%—, en Estados Unidos, un 5%, y en Portugal, un 2%. En Reino Unido, en cambio, se mantienen estables.

La mejora de los depósitos y la reapertura del mercado de emisiones se han traducido en una mejora de la liquidez que ha permitido al grupo devolver al BCE la totalidad de la inyección de liquidez a largo plazo (LTRO) tomada por Banco Santander y Banesto en diciembre de 2011 y que era de un importe de 24.000 millones de euros. Se mantienen otros 11.000 millones tomados en la segunda oportunidad que dio el BCE de tomar liquidez. El Santander considera estas líneas del BCE como un “seguro de liquidez”, ya que el banco redepositaba en el BCE la cantidad que tomaba prestada.

La tasa de morosidad del grupo se sitúa en el 4,54%, lo que supone un aumento de 0,65 puntos con respecto a 2011. En España, la morosidad se sitúa en un 6,74%, con un aumento de 1,25 puntos en el año, afectada también por la caída del crédito. En Reino Unido, la mora está en el 2,05%, 0,21 puntos más en un año. En Latinoamérica, la mora sube 1,1 puntos hasta 5,42%. En cambio, la morosidad baja en 0,56 puntos en Estados Unidos (2,29%), 0,17 puntos en Polonia (4,72%) y 0,07 puntos en Santander Consumer Finance (3,90%).

Venta de 33.500 inmuebles en el año

En 2012, el Santander ha reducido su exposición al riesgo inmobiliario en un 26%, desde 31.994 millones a 23.705 millones. Este recorte se ha realizado reduciendo la cartera de créditos (dudosos, subestándar y resto del saldo vivo del sector) y los inmuebles adjudicados o adquiridos en pago de deuda.

El saldo de la cartera de créditos del ladrillo se redujo en 7.575 millones en 2012, hasta 15.867 millones, y el de inmuebles bajó en 714 millones, hasta terminar en un saldo de 7.838 millones. Esta reducción es consecuencia de la agresiva política de venta de inmuebles que ha supuesto que en 2012 se hayan vendido una cifra récord de 33.500 inmuebles propios y de promotores. "El banco va a seguir dando prioridad a la venta de estos activos", explica la entidad.

El banco aún mantiene una exposición neta al sector inmobiliario español de 12.509 millones de euros. Esa exposición, sin embargo, es prácticamente la mitad que a cierre de 2011, cuando ascendía a 24.892 millones. Las provisiones constituidas suman ya 11.196 millones.

Se mantiene el dividendo

Tal y como estaba previsto, la retribución por acción en relación con los resultados de 2012 será de 0,60 euros por acción por cuarto año consecutivo. Se distribuirá mediante el programa Santander Dividendo Elección, que da la opción al accionista de elegir entre percibir efectivo o acciones en las cuatro fechas habituales. El dividendo supera a los resultados del año y solo es sostenible gracias a que se paga mayoritariamente en acciones y no efectivo.

La base accionarial de grupo Santander también se mantiene estable. Ascendía a 3.296.270 accionistas a fin de 2012, 2.733 más que un año antes. En el grupo trabajan 186.763 personas (3.003 menos que al cierre de 2011), que atienden a 102 millones de clientes en 14.392 oficinas (364 oficinas menos que un año antes). Estas cifras colocan a Santander como el mayor grupo financiero internacional tanto en número de accionistas como en red de oficinas, según el propio banco.

21.000 beneficiados de la moratoria de desahucios

EFE

El presidente del Santander, Emilio Botín, también ha explicado que la moratoria hipotecaria lanzada en 2011 por la entidad para ayudar a sus clientes hipotecados con problemas para hacer frente a sus deudas y evitar su desahucio benefició a 21.000 clientes hasta finales de 2012.

"En el Santander lo tenemos muy claro", apuntó Botín, "el desahucio es la última y peor opción para todos: para nuestros clientes y también para el banco".

En síntesis, la moratoria hipotecaria estaba dirigida a aquellos titulares de hipotecas que vieron reducidos sus ingresos o en las que uno de sus miembros estuviera en paro, para que pudieran aplazar el pago del capital durante tres años sin variar las condiciones financieras.

Además de esta iniciativa particular, el Santander se convirtió en marzo de 2012 en la primera de las grandes entidades españolas en adherirse al Código de Buenas Prácticas aprobado entonces por el Gobierno para frenar los desahucios en familias con riesgo de exclusión social.