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La Eurocámara respalda el supervisor bancario sin la derecha alemana

Draghi afirma que el BCE estará listo para controlar los 6.000 bancos europeos en 2014

La Eurocámara respalda el supervisor bancario sin la derecha alemana
EFE

La Eurocámara quiere que el banco central tenga plenos poderes sobre todo el sistema bancario europeo. El proyecto de unión bancaria, que los jefes de Estado y de Gobierno discutirán en una cumbre al respecto en apenas dos semanas, recibió ayer un respaldo mayoritario en el Parlamento Europeo con un refuerzo de la idea inicialmente esbozada por la Comisión Europea: que el Banco Central Europeo (BCE) pueda supervisar directamente cualquier entidad, aunque no haya recibido ayudas públicas ni sea considerada clave para el sistema bancario.

Este aspecto provocó el rechazo inmediato de los conservadores alemanes y británicos, que quedaron en franca minoría al votar contra el texto que sale de la Eurocámara y que a partir de la próxima semana deberá negociarse de nuevo con el Consejo para llegar a una posición común. Los alemanes recelan de que sus cajas regionales queden sometidas al control directo del supervisor europeo. El texto que salió ayer del Parlamento aclara que el control de las entidades que no hayan recibido fondos públicos ni sean sistémicas corresponderá a los supervisores nacionales. Pero, en última instancia, el BCE tendrá potestad sobre ellas. Inicialmente, el Eurobanco supervisará las entidades que hayan recibido ayudas y los bancos sistémicos. “Pero el supervisor único se reserva el derecho de intervención sobre los 6.000 bancos de la UE cuando lo crea oportuno”, explicaron fuentes del Parlamento. El texto sobre supervisión bancaria salió adelante en la Comisión de Economía con 37 votos a favor, siete en contra y dos abstenciones.

Además, la resolución aclara el papel de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y del BCE en la supervisión para garantizar que no habrá riesgos de fragmentación del mercado interior, una de las amenazas contra la que claman los países que no pertenecen a la moneda única ni se sientan en el consejo del Eurobanco. El Parlamento establece un mecanismo de contrapeso para que los países de la UE que no pertenecen al euro participen en la supervisión común sin bloquear la toma de decisiones. También esta novedad recibió un apoyo similar al de la anterior.

La diputada responsable de este proyecto en la Eurocámara, Marianne Thyssen, recordó la urgencia que mostraron los líderes de la zona euro cuando el pasado mes de junio acordaron avanzar en la unión bancaria. Y citó a los bancos españoles como ejemplo de por qué hay que acelerarla. “En aquel momento [junio] todos pensábamos en los bancos españoles. Y todos querían ir rápido. No podemos dejar pasar el momento”, advirtió la diputada conservadora.

No obstante, Bruselas ya dejó claro que hasta que el supervisor bancario no esté listo (probablemente a lo largo del año que viene), las ayudas europeas no podrán recapitalizar directamente los bancos en apuros, como se esperaba en un primer momento, sino que los fondos se canalizarán a través de cada Estado y será este el responsable de devolverlos (y de computarlos como deuda pública nacional). El presidente del BCE, Mario Draghi, explicó que el Eurobanco estará listo para supervisar directamente todos los bancos europeos el 1 de enero de 2014, una fecha que le parece ambiciosa pero factible a pesar de los palos en las ruedas que se ha dedicado a poner Alemania desde la reunión del pasado junio. Para eso hace falta una decisión en la cumbre de diciembre.