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Alemania advierte a Francia de que la rebaja de Moody’s es “un pequeño aviso”

La pérdida de la Triple A del segundo país del euro da munición a Berlín para presionar a París

Merkel ve con preocupación la reticencia de Hollande para asumir la gravedad de la crisis

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, y su homólogo francés, Pierre Moscovici, durante una rueda de prensa.
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, y su homólogo francés, Pierre Moscovici, durante una rueda de prensa. EFE

La rebaja de la calificación de Francia por parte de Moody's, lo que deja a la segunda potencia del euro sin dos de las tres posibles matrículas de honor de la solvencia, ha sido recibida en Berlín sin grandes aspavientos y una llamada a "no dramatizar" la pérdida de la Triple A de la deuda francesa. Ha sido un "pequeño aviso", en opinión de Wolfgang Schäuble, su ministro de Finanzas. Sin embargo, tras la moderada respuesta oficial a la noticia, el tijeretazo refuerza los argumentos del Gobierno de Angela Merkel para redoblar su presión sobre el presidente francés, François Hollande, a quien exige que, de una vez por todas, se arremangue y asuma la gravedad de la situación de la economía de su país, lo que exige tomar medidas inmediatas.

En una declaración en el Bundestag (Parlamento alemán), Wolfgang Schäuble ha afirmado que la rebaja en un escalón de la máxima nota de la deuda representa "un pequeño aviso" para Francia. "Recibimos la noticia la pasada noche de que nuestro socio más importante había recibido un pequeño aviso por parte de una agencia de rating (calificación), pero la nota de Francia todavía es estable y no habría que dramatizar esta cuestión", ha dicho para, a continuación, incluir una significativa referencia a que "todos" en la eurozona, Francia incluida, comparten "el interés de que todo el mundo esté a la altura de sus responsabilidades".

Las responsabilidades a las que ha aludido Schäuble representan, en esencia, la necesidad de reducir el déficit y primar la austeridad. El dogma de Berlín tiene poco que ver con la propuesta de Hollande de poner en marcha un gran pacto por el crecimiento que los Diecisiete abordaron en la cumbre de julio y que ha pasado a un segundo plano ante la posibilidad de que las tensiones lleguen a Francia. Además, a Alemania le conviene que el Gobierno francés se aplique en contener la crisis, ya que de otro modo los problemas podrían seguir extendiéndose y amenazar a la siguiente pieza del tablero, que no es otro que la gran economía europea.