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La salida de capitales asciende a 343.000 millones tras 14 meses de desconfianza

Los inversores internacionales mantienen en agosto su recelo a la hora de prestar dinero

La buena racha de la Bolsa y la prima ayudan a recuperar las inversiones vía acciones

La salida de capitales de España sumó en agosto su decimocuarto mes consecutivo. En este periodo, que arranca en julio de 2011, han dejado el país un total de 343.021 millones, sobre todo dinero que los inversores extranjeros prestaban a los bancos y empresas, por la desconfianza en los activos señalados por la marca España en los últimos meses. Por su culpa, este fenómeno ha batido todos sus récords en este 2012 a la espera de ver cómo ha influido la tregua en los mercados registrada a partir de septiembre tras la confirmación del plan de ayuda del BCE.

Según los datos sobre la balanza de pagos que ha publicado esta mañana el Banco de España, en agosto salieron del país 11.780 millones de euros sin tener en cuenta el balance de los activos del organismo que preside Luis María Linde. La cifra está por debajo de los más de 15.000 millones de julio. La moderación se explica, fundamentalmente, por las entradas netas de la inversión de cartera, donde se incluyen las acciones, y en los derivados financieros.

En el primero de estos apartados, los inversores apostaron en agosto en España 2.340 millones en acciones, lo que supuso el primer saldo neto positivo a favor del país en los últimos 17 meses. A ello contribuyó la buena marcha del Ibex en este mes —subió más de un 10%— así como la mejora en la prima de riesgo tras el primer aviso del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, de que estaba listo para intervenir en los mercados. En el sentido contrario, los españoles pusieron freno a la repatriación de capitales con una inversión neta de 228 millones en el exterior.

También registró un saldo neto el capítulo de inversiones directas desde el exterior, aunque de apenas 483 millones, y el de derivados financieros, con otros 192 millones.

Pese a este regreso del apetito por los valores cotizados españoles, lo que en esencia se debe a que en verano se empezó a difuminar el temor a una ruptura del euro, mejora que se prolongó en septiembre, el saldo neto de la balanza de pagos continuó arrojando un balance negativo en agosto. Esto se explica porque frente a la inversión neta en acciones, inversiones directas y derivados, se retiraron 20.332 millones que hasta la fecha estaban en préstamos, depósitos y operaciones temporales. En los últimos 16 meses, desde que empezó la huida, se han evaporado 184.333 millones en este apartado, mientras las entidades afectadas por ello han sustituido la financiación privada por la del BCE.

Teniendo en cuenta ambos factores, la mejora de la inversión en acciones y la persistente reducción de la financiación a los bancos y empresas desde el extranjero, agosto aparece en las estadísticas del Banco de España junto a enero como el mes en el que menos dinero salió del país.

En cualquier caso, en lo que va de año la cifra de dinero que ha volado del país se sitúa a un paso de los 250.000 millones, lo que multiplica por 590 el dato del mismo periodo de 2011.