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La Seda solo logra captar 12 millones de los 40 millones de la ampliación de capital

La compañía deja sin efecto la operación y deberá plantear otros planes de crecimiento

La Seda de Barcelona ha fracasado en su intento de captar 40 millones de euros para sanear su balance y dar nuevos bríos a su división de packaging, para la que planea construir una nueva factoría en polonia. El grupo químico tan solo ha logrado arrancar 12,2 millones de euros y, tras la incapacidad de conseguir crédito bancario, deberá buscar nuevas fórmulas para asegurar la viabilidad de la compañía. El consejo de administración ha decidido hoy dejar sin efecto la operación, que aprobó la junta de accionistas el pasado mes de mayo.

La compañía ha argumentado ante la CNMV que ha sido el complicado contexto económico europeo el que ha impedido llevar a buen puerto la operación, de la que han preferido dejar sin efectos porque los fondos obtenidos no eran "suficientes para desarrollar con las mínimas garantías" sus planes.

Concluido el período de suscripción preferente, se suscribieron acciones por valor de 5,87 millones de euros; durante el período de asignación de acciones adicionales se recibieron peticiones por otros 4,27 millones de euros, mientras que en el último período, el de asignación discrecional, que acababa hoy, el máximo accionista de la compañía, BA Vidro, suscribió acciones por valor de 2,1 millones.

La dirección de la compañía, presidida por Carlos Moreira da Silva, convocará en poco tiempo una junta extraordinaria de accionistas en la que explicará los motivos para abortar la operación y qué medidas se tomarán en el corto plazo. El plan estratégico de La Seda contemplaba captar 40 millones de euros para mantener el crecimiento de la división de envases y buscar posteriormente un socio industrial para su filial Artenius, fabricante de PET, que debería invertir hasta 150 millones de euros.

La primera de esas apuestas ha acabado en nada tras el escaso interés mostrado por los posibles accionistas. En unas recientes declaraciones a EL PAÍS, Moreira da Silva, admitiía que el contexto complicaba la posibilidad de cubrir la ampliación de capital, en especial por su bajo precio. Recientemente, la compañía redujo capital en 92,6 millones de euros para restablecer el equilibrio entre capital y patrimonio neto.