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El PIB francés se frena más de lo previsto y cae un 0,1% en el segundo trimestre

El adelanto del Banco de Francia vaticina una vuelta a tasas negativas tres años después

El supervisor y el Gobierno ya han rebajado sus proyecciones para el conjunto del año

Hollande y Ayrault, en un acto en París.
Hollande y Ayrault, en un acto en París. AFP

La economía francesa se contrajo un 0,1% durante el segundo trimestre de 2012, según las estimaciones que hoy ha publicado el Banco de Francia en su nota mensual sobre la coyuntura económica del país. De confirmarse esta estimación, el Producto Interior Bruto (PIB) francés entraría en su primer trimestre de contracción desde la recesión que sufrió en la primera mitad de 2009.

Según los datos oficiales que publicó la semana pasada el Instituto Nacional de Estadística (INSEE), la economía francesa se estancó en el primer trimestre de este año, después de que en el conjunto de 2011 el Producto Interior Bruto (PIB) creciera un 1,7%. El mismo instituto pronosticó el pasado 26 de junio que la economía francesa solo crecerá un 0,4% en el conjunto de 2012 pero indicó que en el segundo trimestre habría estancamiento y no contracción de la economía, como ha estimado hoy el Banco de Francia.

Junto al avance del PIB, sobre el que avisa que puede sufrir modificaciones, la entidad dirigida por Christian Noyer informa de que el dato de confianza industrial en el país retrocedió en junio hasta los 91 puntos, uno por debajo del mes anterior, lo que representa el tercer descenso consecutivo. En la misma proporción cayó la confianza en el sector servicios, en su caso hasta los 90 enteros, lo que supone el segundo descenso mensual consecutivo.

El nuevo primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, anunció la semana pasada ante la Asamblea Nacional gala una revisión de las previsiones de crecimiento tanto para este año (0,3% en lugar del 0,7% estimado anteriormente) como para 2013 (1,2% en lugar del 1,7%). Con esta actualización, el recién llegado Gobierno de Francois Hollande intenta hacer tabla rasa con el legado económico de Nicolas Sarkozy.