Fitch rebaja en bloque a la banca española

La decisión, que tiene lugar tras el recorte a España, deja al Popular a un paso del bono basura

La agencia de calificación de riesgos Fitch continúa con su revisión de los valores españoles tras recortar en tres peldaños la nota de solvencia del Reino de España de la semana pasada. Tras sacar la tijera ayer contra dos de los grandes bancos españoles, el Santander y el BBVA, hoy ha anunciado un recorte en masa del resto del sector financiero entre uno y dos escalones hasta niveles muy próximos a la calificación de bono basura.

La agencia, una de las tres que domina el negocio de la evaluación de riesgos, explica que el recorte es consecuencia de la rebaja de la nota de solvencia de España, ya que por principio ninguna entidad puede tener mayor nota que el país en el que está radicada. El motivo que dio para el recorte de la calificación del país fueron las dudas sobre el coste de la restructuración bancaria, que cifra en 60.000 millones, y su alto endeudamiento público. A este respecto y sobre la decisión de activar el rescate europeo por hasta 100.000 millones para el sector, Fitch considera que no afectará negativamente a la calidad crediticia del país. De hecho, indicó que a la larga podría ser beneficioso para su rating.

Bajando al detalle, la agencia de calificación ha tenido en cuenta para decidir la rebaja la posibilidad de que la calidad de los activos de las entidades sigan deteriorándose ante la virulencia de la crisis y el alza de la morosidad. En opinión de Fitch, "la debilidad de la economía española continuará afectando a los volumenes de negocio de las entidades, lo que combinado con los bajos tipos de interés, presionará sus ingresos". "Los bancos afrontan el reto de dotar las provisiones para cubrir el aumento de sus activos deteriorados mientras deben cumplir con los mayores requerimientos de capital" que les exige la ley, añade para justificar que unas entidades van a sufrir más que otras este complicado escenario.

De hecho, añaden, este riesgo es “particularmente cierto para aquellos bancos muy expuestos al sector inmobiliario y de construcción y aquellos con bases de capital pequeñas”. En este grupo apunta directamente a Banco Mare Nostrum y Liberbank.

Además, con vistas al futuro, tres de las 18 entidades analizadas (entre las que hay cajas que ya están fusionadas) han entrado en proceso de revisión negativa y otros cinco se mantienen en esta categoría, lo que vaticina que hay muchas posibilidades de que vuelvan a ceder posiciones en la escala de Fitch a corto plazo. En este paquete entran las que están en proceso de absorción de otras entidades como Caixabank, Sabadell o Unicaja, entre otras.

Por entidades, Caixabank baja en dos escalones hasta BBB, el mismo nivel al que retrocede Sadadell, Kutxa o Bankia. El Popular, Liberbank, Banco Mare Nostrum o Unicaja caen a BBB-, que es el último paso antes de pasar a la calificación de bono basura, un nivel restringido a la especulación, según la terminología que manejan las agencias.

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