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El Parlamento Europeo insta a la UE a subir los aranceles a Argentina

El Parlamento aprueba por mayoría una resolución que "deplora la decisión" de expropiar

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso. EFE

Puede que la popularidad de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, vaya en aumento. Incluso es posible que la nacionalización de YPF acabe siendo un buen negocio para Argentina. Pero el mayor riesgo inmediato para el país latinoamericano es una escalada de represalias por la polémica expropiación de la petrolera. Más allá de las amenazas de España, que por ahora apenas se han sustanciado, el Parlamento Europeo hizo este viernes un movimiento en esa dirección e instó a suspender las ventajas arancelarias de Argentina con la UE. Es poco probable que eso prospere, según varias fuentes consultadas en Bruselas. Aun así, España planteará ante el consejo de Asuntos Exteriores, el lunes, una batería de medidas en esa dirección, que van desde la subida de aranceles mencionada hasta posibles acciones ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), el G-20 o el Club de París, aunque el Gobierno apuesta cada vez más claramente por encauzar su respuesta por la vía diplomática: a pesar de las expectativas de una réplica contundente, el Ejecutivo solo aprobó este viernes una orden ministerial que limita la entrada de biodiésel argentino.

El texto advierte de que la expropiación puede "enrarecer" el diálogo para cerrar el acuerdo de la UE con Mercosur

El tango por YPF va a ser largo. Y múltiple: la batalla judicial se adivina extenuante; la agencia Fitch auguró el viernes un hundimiento de la inversión extranjera en Argentina; España ha conseguido el apoyo cerrado de Europa y, finalmente, también de EEUU, que al principio optó por una respuesta fría. Pero es improbable que, a pesar del Parlamento, la Unión inicie una guerra comercial de consecuencias imprevisibles.

Fuentes diplomáticas alertaron este viernes de los daños colaterales que podría causar una escalada de represalias, con ese lenguaje bélico tan propio de las peleas comerciales. La Comisión lleva varios días con ese mismo discurso, advirtiendo de los peligros del ojo por ojo. En ese complicado tablero de ajedrez en el que juegan Repsol, España, Argentina, EE UU, Europa y varios organismos internacionales, el Europarlamento tomó la palabra y aprobó, por amplia mayoría, una resolución que insta a la Unión a poner en marcha la "suspensión parcial" del denominado Sistema Generalizado de Preferencias. En plata: reclama subir los aranceles de los que se benefician las exportaciones argentinas en Europa.

Eso no va a ser fácil. La prueba es que el grupo socialista europeo quiso desmarcarse de la adopción de represalias, pese a que se sumó a la resolución. Incluso los socialistas españoles trataron de sacar las subidas arancelarias de la condena, puesto que esa medida "puede contribuir a incrementar la tensión entre Argentina y las empresas españolas", explicó Enrique Guerrero, del grupo socialista. Fuentes diplomáticas explicaron que conviene medir la respuesta. En Argentina operan BBVA y Telefónica, Peugeot, Volkswagen y Renault, las grandes cadenas de supermercados y las principales operadoras de telecomunicaciones europeas.

Los ánimos están caldeados. El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha asegurado que "las autoridades europeas, y no solo el Gobierno español, deberían forzar a Argentina a ser un país normal". El Europarlamento calificó de "deplorable ataque comercial" la expropiación. Pero más allá del tono de las declaraciones, la vía diplomática se impone, aunque el tango que ha enlazado a Argentina con Repsol y los intereses españoles esté siendo de lo más intenso.

El FMI espera una solución en un "ambiente de acuerdo"

EL PAÍS

El director del FMI para América Latina, Nicolás Eyzaguirre, espera que la expropiación de la mayoría de Repsol en YPF por parte de Argentina sea en "un ambiente de acuerdo" entre las dos partes. "Lo que esperamos es que por el beneficio tanto de Argentina como de la región es que la nacionalización se dé en un ambiente de acuerdo entre las dos partes", ha declarado. Eyzaguirre consideró el anuncio de expropiación de YPF efectuado este lunes por el Gobierno argentino como un "asunto bilateral" y la "decisión de un país soberano".