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La adicción de la banca española a la liquidez del BCE toca máximos

Las entidades acaparan más de un cuarto todo el dinero barato facilitado por el organismo

El crédito a largo plazo asciende a 315.306 millones, pero solo devuelven 88.742 millones

Una escultura del símbolo del euro ante la sede del BCE en Fráncfort.
Una escultura del símbolo del euro ante la sede del BCE en Fráncfort. EFE

El recurso de la banca española a las facilidades de liquidez del BCE rompió en marzo todos sus récords tras la lluvia masiva de dinero barato con la que el instituto emisor ha regado al Eurosistema. Según ha informado hoy el Banco de España, las entidades españolas han captado la friolera de 315.306 millones de euros en la barra libre que el BCE abrió entre diciembre y febrero con vistas a estabilizar los mercados, un máximo desde que arranca esta estadística en 1999, y el 28% del total.

Si a esta cantidad, que ha venido aumentando paulatinamente en los últimos meses, se le suma lo que también han pedido los bancos españoles a corto plazo, el total solicitado asciende a 316.343 millones a cierre de marzo. Esta cifra supone aproximadamente la misma proporción frente al conjunto de dinero que se ha prestado desde el BCE a la banca europea.

Del conjunto de dinero solicitado en las ventanillas de liquidez del BCE, los bancos residentes en España tienen pendientes de devolver a la Autoridad Monetaria 227.600 millones de euros, ya que el resto, 88.742 millones, está aparcado en la institución que preside Mario Draghi. Hace un mes, su deuda pendiente era de 152.400 millones y, en 2011, 48.000 millones de media.

Frente a esta relación entre lo que se solicita y lo que se deja en depósito del BCE, que en el caso de las entidades españoles se decanta de forma decidida por mantener el dinero prestado fuera de las arcas de la institución, las entidades de la eurozona han optado por la tendencia contraria.

En total, desde el Eurosistema se han captado 1,13 billones al BCE, mientras se ha dejado en depósito 779.771 millones, lo que arroja un saldo vivo pendiente de devolver de 361.695 millones. En este plano de lo que está pendiente de devolver, España acumula el 62% del total.

Desconfianza y restricciones al crédito

La decisión de los bancos europeos de refugiar la mayor parte de su liquidez en el BCE, que remunera estos fondos con un exiguo 0,25%, constata, un mes más, las restricciones que sufre el mercado del crédito por la desconfianza existente entre ellos. Sobre todo contra los de los países con problemas de déficit y bajo sospecha en los mercados de deuda. Si las entidades optasen por prestar este dinero, obtendrían una rentabilidad mucho mayor, pero prefieren sacrificar estos posibles beneficios por la seguridad que dan las bodegas del instituto emisor.

En el caso de España, las entidades, tal y como destacan los analistas, han optado por destinar buena parte de la liquidez captada en el BCE a comprar deuda pública, principalmente del propio Tesoro. Algo extrapolable a la banca Italiana.

Según cálculos de Goldman Sachs, las entidades de ambos países, los más castigados a la hora de salir al mercado a financiarse en los meses previos a la primera de las dos subastas extraordinarias de liquidez que realizó el instituto emisor, que se llevó a cabo en diciembre, habrían comprado papel de Estado por valor de 104.000 millones. La segunda de las operaciones se hizo el 29 de febrero.

Se disipa la mejora en los mercados

Gracias a la recuperación del apetito de la banca por la deuda soberana, y eso que ahora computa como activos de riesgo para los supervisores europeos cuando antes no lo hacía, España e Italia registraron una considerable mejora en sus subastas. Sin embargo, un mes después de que se cerrarse la barra libre, el efecto de la medida se ha diluido.

Con ello, ha regresado la presión sobre los bonos italianos y los de España, que además se ha visto superada por Italia en este nuevo episodio de rebrote de la crisis. De hecho, en términos de prima de riesgo (que es el sobreprecio exigido a los bonos del Tesoro a 10 años frente a los alemanes) España se ha convertido en el siguiente país del euro con más posibilidades de ser el siguiente en necesitar ayuda internacional.

Hoy, la publicación de estos datos ha tenido un impacto inmediato en la Bolsa y en los mercados de deuda, ya que tras conocerse el balance de la financiación del BCE, se han ampliado con fuerza las caídas en el selectivo español Ibex 35 y se ha disparado la prima de riesgo.