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La Organización Mundial del Comercio ratifica que la ayuda a Boeing era ilegal

Ginebra calcula que el fabricante recibió apoyos públicos de entre 2.280 y 3.042 millones de euros

El caso, abierto desde hace siete años, tiene su origen en una demanda de su rival Airbus

El Boeing 787 Dreamliner
El Boeing 787 Dreamliner EFE

La Organización Mundial del Comercio ya tiene el veredicto final, en una saga que dura ya siete años. Las ayudas públicas que recibió la estadounidense Boeing para el desarrollo de sus aviones como el B787 Dreamliner son ilegales. Ginebra las cuantifica ahora en entre unos 3.000 millones y 4.000 millones de dólares (entre 2.280 y 3.042 millones de euros), según cálculos del Departamento de Comercio Exterior de Estados Unidos.

El gigante aeroespacial apeló el dictamen inicial de la OMC, que se emitió hace justo un año y que entonces elevó ese apoyo ilegal a unos 5.300 millones. Boeing recibió esas subvenciones a través de varios estados en los que tiene operaciones (Washington y Kansas), así como a nivel federal vía Departamento de Defensa y de la agencia espacial estadounidense Nasa.

El caso tiene su origen en una demanda de su rival Airbus, en la que estimó el daño directo de las ayudas en unos 19.000 millones. Boeing admitió tras la primera decisión que recibió financiación ilícita por valor de 2.700 millones. Ron Kirk, responsable de Comercio, asegura que “EE UU está lista para cumplir” con los requerido y que espera que “Europa haga lo mismo”.

Washington se remite a la cifra para clamar de nuevo victoria en la batalla comercial que libra con Bruselas, al señalar que “queda claro que los subsidios a Airbus fueron mucho mayores y más distorsionadores que lo que se dieron a Boeing”. La cuantía de la ayuda declarada ilícita en el caso de Airbus rondaba los 18.000 millones de dólares (13.680 millones de euros). En pleno proceso de apelación, las dos partes se reunieron para establecer una hoja de ruta que pongan fin al enfrentamiento.

EE UU dispone de seis meses para ajustar sus sistema de apoyos a las normas de la OMC. Kurk ya dejó claro en días pasados que tomará medidas si Europa no desmantela el régimen de ayudas al lanzamiento, que considera le da una ventaja competitiva injusta. “Airbus es una compañía madura, muy capaz de acudir al mercado para acceder a la financiación que necesita”, remachó.