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La crisis del euro

El contagio de la crisis italiana empuja la prima de riesgo española a niveles récord

El diferencial con el bono alemán llega a 414 puntos básicos.- El máximo (417) se alcanzó en agosto, antes de la masiva intervención del Banco Central Europeo

Desde el verano pasado, los mercados dejan claro que desconfían más del Gobierno italiano que del español, un triste sorpasso que autoridades y analistas españoles festejaron por lo bajo. Pero, ahora, el grado de desconfianza es tal, que la crisis financiera amenaza con desbordar a los líderes de la zona euro. Si la comparación es Italia, el castigo a la deuda pública española es menor. Si la comparación es con la propia España, la conclusión es mucho más desasosegante: la prima de riesgo ha vuelto a los niveles que obligaron al Banco Central Europeo a comprar bonos españoles (e italianos) de forma masiva a principios de agosto.

Como subrayó la semana pasada el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la diferente percepción de los inversores sobre el ritmo de las reformas y la situación política en Italia y España ha alterado también la percepción del riesgo. Tras el último de los tres rescates de la UE (a Portugal, en abril pasado), la siguiente en las quinielas de los expertos más pesimistas era la economía española. Ahora, con la recrecida de las tensiones financieras, es Italia la que se ha metido de lleno en el escenario más peligroso. El castigo a sus títulos públicos es ya tan intenso como el que obligó a Grecia, Irlanda o Portugal a pedir ayuda. La cosa no llega tan lejos en el caso español.

En todo caso, el destino de Italia y España sigue ligado a ojos de los mercados. La prima de riesgo española -el diferencial con el rendimiento del bono alemán a diez años- ha llegado hoy a los 414 puntos básicos, muy cerca de los 417 que marcan el máximo, alcanzado a principios de agosto. El repunte respecto al cierre de ayer ronda los 20 puntos básicos, aunque palidece con el experimentado por los títulos italianos (75 puntos básicos más, para alcanzar los 574 un nuevo récord).

El vínculo, más allá de la desconfianza sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas, es que ambas son dos economías demasiado grandes, con compromisos de pago de deuda demasiado elevados, como para que la actual red de auxilio europea pueda soportarlo. Un rescate obligaría, en cualquiera de los dos casos, una intervención europea mucho más ambiciosa, que no acaba de cristalizar.

Las Bolsas italianas y españolas encabezaron también las pérdidas en los mercados bursátiles europeos, aunque en el caso italiano enmascaradas por la suspensión de cotización en varios valores. En Milán, el retroceso lindó con el 4%, aunque luego se matizó hasta terminar en el 3,78%. En Madrid, el Ibex 35 cerró la sesión con una caída del 2,09%.