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La crisis del euro

El G-20 e Italia decepcionan a los mercados financieros

Las Bolsas cierran la semana con fuertes pérdidas y la presión contra la deuda de Italia alcanza máximos. -La prima de riesgo de España también sube

Las conclusiones de la sexta cumbre del G-20 que se ha celebrado en la ciudad francesa de Cannes y el anuncio de que el FMI se sumará a la Comisión Europea para supervisar los recortes en Italia han decepcionado a los mercados financieros. Tras el rebote de última hora de ayer una vez anunciada la suspensión del referéndum de Grecia, las principales Bolsas europeas han registrado hoy pérdidas con el principal índice italiano, el FTSE MIB, al frente de los números rojos. En la deuda, también ha empeorado la situación de los periféricos del euro bajo sospecha por sus desequilibrios fiscales.

Ante la constatación de que, aparte de buenas palabras e intenciones, la eurozona no ha logrado compremeter en el G-20 dinero fresco del resto de grandes potencias para superar la crisis, el pesimismo que habían dejado en el ambiente las noticias sobre Italia se ha consolidado a lo largo que avanzaba la jornada. Así, tras abrir en verde, las plazas de referencia del Viejo Continente han acabado cediendo posiciones al cierre. En las divisas, el cambio del euro ha bajado de los 1,38 dólares de ayer a 1,37.

En concreto, además del 2,66%$ que se ha dejado Milán, el Dax de Fráncfort ha bajado un 2,43%, el Cac de París un 2% mientras el español Ibex 35 ha logrado moderar los números rojos del resto con un descenso del 1,30%. También han acabado la semana a la baja Lisboa, con un descenso del 1,20%, y Atenas, con un 1,05%. No obstante, ha sido en los mercados secundarios de deuda, que es donde se intercambian los títulos de los Estados una vez emitidos, donde las turbulencias se han recrudecido con mayor virulencia y se han hecho más patentes las dudas de los inversores ante una crisis que, casi dos años después, sigue subiendo escalones de tres en tres.

Ante este panorama, la rentabilidad exigida a los bonos italianos a 10 años, país que lleva desde agosto en el centro de la diana por su condición de posible próxima víctima de la crisis, han superado por primera vez desde que el país se incorporó al euro el 6,40%. Con una deuda pública equivalente al 120% del PIB, el persistente aumento de los tipos que debe pagar el Tesoro italiano para financiarse suponen un serio lastre para el país. El 7% fue el umbral que al final acabó suponiendo -con algunos matices- el rescate de los tres Estados del euro que están ya bajo la égida de Bruselas y el FMI y subsistiendo a través de la financiación de sus socios: Grecia, Irlanda y Portugal.

Con estos intereses, el deterioro de la confianza en la deuda de Italia se ha traducido en un repunte de su prima de riesgo -el diferencial contra los bonos a 10 años de Alemania- de 25 puntos básicos hasta los 453. Durante la sesión llegó a tocar los 460, muy cerca del máximo histórico que marcó ayer en 462.

Para España, el reavivamiento de las tensiones ha motivado un ascenso de su prima de riesgo de 16 puntos básicos hasta los 375. En la fase más dura de agosto, antes de que el BCE reactivase su programa de compra de bonos, este indicador llegó a superar los 400 puntos básicos. También ha subido la prima de Francia o Bélgica.