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La crisis financiera

La economía francesa se estanca en el segundo trimestre de 2011

Francia registra un crecimiento nulo entre abril y junio, por debajo del 0,2% previsto por el banco central y lejos del 0,9% del trimestre anterior.- La situación añade presión al Gobierno de Sarkozy, que el martes hablará con Merkel para reforzar la gobernanza económica del euro

Más problemas para Francia. Después de que el miércoles la crisis financiera que afecta a la zona euro se cobrase una nueva víctima y de que las dudas y rumores sobre la situación de la banca francesa haya arrastrado a las Bolsas del Viejo Continente, ahora es el dato de crecimiento el que empeora la situación. La economía francesa registró un crecimiento del 0% del PIB en el segundo trimestre de 2011, estancamiento que está por debajo del 0,2% previsto por el Banco de Francia y del 0,3% de media previsto por el panel de expertos consultados por Reuters. El crecimiento en el primer trimestre del año fue del 0,9%, la mejor cifra en cinco años. A pesar de estas cifras, el Ministerio de Economía mantiene su objetivo de crecimiento del 2% en el conjunto de 2011.

El responsable de Economía, François Baroin, ha considerado "un poco decepcionante" el dato, pero ha confirmado las previsiones del Gobierno de que el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá un 2 % al final del ejercicio. Para Baroin, la economía francesa se comportó mejor de lo previsto en los tres primeros meses del año, cuando creció un 0,9 %, lo que explica que no creciera en el segundo.

La caída del consumo (0,7% respecto al primer trimestre) es el principal motivo del parón en la economía francesa. Según ha especificado el ministro, esto se debe esencialmente al abandono de las subvenciones por la compra de vehículos nuevos.

La situación añade presión sobre el Gobierno de Nicolas Sarkozy, que esta semana suspendió sus vacaciones y anunció que aceleraba las medidas para evitar un contagio de la crisis. El presidente de Francia ha solicitado a la cúpula de su Gobierno que presente nuevas propuestas para garantizar que se cumplen los objetivos de déficit y que serán adoptadas antes de que finalice el mes de agosto. Las propuestas serán objeto de una primera evaluación el próximo 17 de agosto, mientras que las decisiones definitivas se adoptarán el 24 de agosto.

En este contexto, el presidente Sarkozy anunció ayer que recibirá a la canciller alemana, Angela Merkel, el próximo martes en París para acordar medidas conjuntas para paliar la crisis de la deuda en la zona euro. Francia trata también estos días de defender la solvencia de su sistema financiero ante los ataques que ha sufrido estos días por parte de los mercados.

Según ha concretado hoy el el ministro francés de Economía en la emisora RTL, Francia y Alemania harán "propuestas fuertes" para la "modernización profunda de la gobernanza de la zona euro" para ello. "El mensaje que enviamos a los inversores es que al final del verano habrá proposiciones fuertes del eje franco alemán en lo que concierne a la modernización profunda de la gobernanza de la zona euro", ha insistido.

Baroin ha asegurado que Sarkozy y Merkel coinciden en que "no es posible" mantener la actual situación, por lo que creen conveniente "acelerar la reflexión sobre el procedimiento de modificación de la gobernanza de la zona euro", sobre lo que también ha avanzado que reforzarán los contactos para convencer al resto de los socios de esa misma necesidad.

Por otra parte y pese al estancamiento del segundo trimestre, Baroin ha reiterado su confianza en la economía francesa, víctima estos días de "ataques especulativos" carentes de fundamento. "Tengo mucha confianza en los fundamentos de la economía francesa, que está diversificada, que tiene un sector financiero de los más sólidos, aunque ha sido atacado con rumores", ha asegurado.

"Tenemos unos cimientos estables, tenemos un plan, una estrategia, las herramientas para ponerlo en marcha y suficiente margen de maniobra", ha afirmado. En este sentido, el ministro ha reiterado su intención de mantener el déficit público en el 5,7 % al final de este año, lo que les obligará a tomar medidas suplementarias de ahorro. Baroin ha indicó que Francia es el país con más tasa de gasto público con respecto a su producción, por lo que señaló que es posible reducirlo.

En cualquier caso, el ministro ha descartado de nuevo una subida de impuestos porque afectaría al crecimiento económico y ha asegurado que se centrarán en la reducción de los gastos.