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La crisis financiera

Francia se moviliza para defender a su banca del ataque de los mercados

Sarkozy y Merkel celebran el martes en París una 'minicumbre' europea

El supervisor bursátil francés, la Autoridad Monetaria Financiera (AMF), denunció ayer los "rumores infundados sobre los valores financieros" que el miércoles hundieron las acciones de los principales bancos del país. El más afectado, la Société Générale, negó por voz de su consejero delegado, Frédéric Oudéa, que se encontrara al borde de la quiebra. El mismo mensaje de tranquilidad lanzó el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, quien defendió la solvencia del sector bancario en su conjunto. El presidente Nicolas Sarkozy, que la víspera interrumpió sus vacaciones para reunir a un gabinete de crisis, anunció por su parte que recibirá a la canciller alemana, Angela Merkel, el próximo martes en París para acordar medidas conjuntas para paliar la crisis de la deuda en la zona euro.

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"La AMF observa que el funcionamiento regular de los mercados se ve alterado por la difusión de rumores infundados sobre los valores financieros cotizados en París", declaró el gendarme en un escueto comunicado a media mañana. En la nota recuerda que "en virtud de su reglamento general, la difusión de informaciones infundadas puede suponer una falta susceptible de sanción, al igual que el hecho de aprovecharse de ella", lanzando así una advertencia a los especuladores. Un portavoz de la agencia había declarado también por la mañana a la agencia France Presse que vigilaría "el buen funcionamiento de los mercados y en particular de los valores bancarios que han sufrido" los ataques.

El miércoles, los valores bancarios registraron fuertes pérdidas en la Bolsa de París, en ocasiones superiores al 10%. Se vieron afectadas por una serie de rumores, entre ellos el que aseguraba que la agencia de calificación Fitch se disponía a rebajar la nota de la deuda francesa, que actualmente posee la triple A, la más alta notación. Ni los desmentidos de las agencias de calificación, ni el del Ministerio de Economía, lograron frenar la caída en picado de las acciones. La reunión de urgencia y totalmente inesperada del gabinete de crisis fue interpretada además como una señal de que la situación podría ser crítica.

En este contexto de volatilidad de las Bolsas, el mandatario francés, que ha pedido a su Gobierno nuevas medidas para reducir el déficit, sigue tratando por todos los medios de tranquilizar a los mercados. Ayer anunció que recibirá el próximo martes día 16 de agosto en El Elíseo a la canciller alemana para abordar la "reforma de la gobernanza" de la zona euro. La presidencia francesa recuerda que tras la cumbre europea del pasado 21 de julio, ambos mandatarios se comprometieron a "formular propuestas comunes" sobre este tema antes de que finalice el verano.

Entre la caída generalizada del miércoles, la Société Générale fue el valor más afectado -llegó a ceder un 20% y cerró una caída del 14,7%-, al verse afectada además por otro rumor basado en una información falsa publicada el domingo por el diario británico Mail on Sunday que la situaba "al borde de la catástrofe". El consejero delegado de la entidad, que pidió a la AMF que investigue el origen del rumor, tuvo que hacer ayer la gira de los medios franceses y anglosajones para desmentirlo.

"Hemos sufrido una serie de ataques", denunció por ejemplo al diario Le Figaro, refiriéndose primero al referente a la deuda soberana de Francia. "Luego hubo ruidos totalmente fantasiosos, que desmiento con el mayor vigor; la tomaron con la Société Générale", añadió Oudéa. El diario en el origen de la información pidió disculpas y reconoció que su contenido carecía de fundamento. Según varios medios, los autores de la noticia se habían basado en una serie de artículos de ficción publicados este verano por el diario Le Monde.

El gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, salió por su parte en defensa del conjunto del sector bancario al recordar que "los resultados publicados por los bancos franceses para el primer semestre de 2011 han confirmado su solidez en un contexto económico difícil, gracias a una rigurosa gestión de sus riesgos y un modelo de banca universal basado en la diversificación de sus actividades". Noyer recordó que los cuatro bancos franceses BNP Paribas, Crédit Agricole, Société Générale y Banque Populaire Caisse d'Épargne superaron sin problemas las pruebas de resistencias de solvencia a mediados de julio. Los bancos franceses tienen una alta exposición a la deuda de los países en dificultades, en especial Grecia, y ello les ha hecho blanco del ataque de los mercados en las últimas semanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de agosto de 2011