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La crisis financiera | La respuesta europea

España supera las turbulencias de los mercados y vende 3.300 millones en deuda aunque a costa de pagar más

El Tesoro sigue contando con la confianza de los inversores y se queda cerca del máximo previsto de 3.500 millones en una subasta de bonos a 3 y 4 años. -La rentabilidad sube a su nivel más alto desde 2008 y la demanda vuelve a duplicar a la oferta

Prueba superada. El Tesoro Público ha logrado esquivar las turbulencias que en las últimas jornadas han azotado los mercados financieros y ha conseguido vender 3.300 millones en deuda a tres y cuatro años, cerca del objetivo máximo de 3.500 millones. No obstante, no le ha salido barato ya que para superar las crecientes dudas de los inversores se ha visto obligado a pagar en los bonos con vencimiento en 2014 la mayor rentabilidad desde 2008. La demanda, un factor al que los expertos dan más importancia que al precio para evaluar la confianza en las finanzas de un determinado país, ha vuelto a duplicar la oferta, aunque ha bajado ligeramente frente a la última operación a los mismos plazos.

El organismo dependiente del Ministerio de Economía ha colocado 2.198 millones a tres años a un interés marginal -el último al que se ha cerrado la operación- del 4,90%, más de ocho décimas por encima de la última subasta con los mismos títulos realizada en julio. Para encontrar una rentabilidad superior hay que retrotraerse hasta 2008, cuando llegó a abonar un 4,96%. Este repunte, similar a los vividos tras la debacle de Irlanda a finales de 2010, pone en evidencia que el recrudecimiento de las presiones contra la deuda española en los mercados secundarios, donde se intercambian los bonos una vez emitidos por agentes privados y donde se fija la prima de riesgo, pasa factura al Estado. Hace dos semana se vio obligado a pagar el precio más alto por los bonos a 10 años desde 1997 para acercarse a los objetivos máximos de la emisión.

No obstante, el hecho de que los inversores hayan optado por comprar los títulos directamente al Tesoro en lugar de adquirirlos en este mercado secundario, donde al mismo tiempo de la subasta pagaban un precio más alto -lo que les hubiera reportado mayores beneficios a los compradores-, demuestra su compromiso con España y la deuda del Estado.

Además, pese al aumento de las dudas sobre la solvencia de España que han impulsado a máximos la prima de riesgo, que es el diferencial entre los bonos a 10 años que cotizan en el secundario frente a los alemanes, de referencia, el apetito por los títulos del Tesoro se mantiene. Así, las solicitudes de los inversores han vuelto a duplicar la oferta, aunque la demanda se reduce levemente, algo que no se puede desligar del hecho de que sea agosto y haya menos actividad en el mercado. En concreto, la ratio de cobertura, número de títulos pedidos frente a los finalmente emitidos, ha bajado del 2,29 de julio a 2,14 veces. "Ha sido una buena subasta, con un buen ratio de cobertura", ha valorado Estefanía Ponte, economista de Cortal Consors.

La comparación en los títulos a cuatro años que han completado la emisión, sin embargo, es más difícil. En realidad, no se trata de nuevos bonos, si no que sustituyen a una referencia anterior que vencía en enero de 2015. De hecho, aunque el Tesoro puede emitir a los plazos que crea conveniente, no suele vender deuda a cuatro años. En cualquier caso, con la operación de canje ha logrado captar otros 1.111 millones. Su interés medio se ha situado en el 4,984% y el marginal en el 5,05% cuando en el momento de su emisión se colocaron con un tipo nominal del 4,40%.

Tras la operación, la primera y última que va a realizar el Tesoro a largo plazo en agosto, España ha completado ya el 60% de las emisiones a largo plazo previstas para todo el año. Este porcentaje, según un reciente informe de Unicredit, está ligeramente por debajo de la media europea, que se sitúa en el 67% o de la de Italia, que ya va por el 64%. No obstante,en dinero contante y sonante a Roma le queda por colocar aproximadamente el doble de los 80.000 millones que tiene en la agenda el Tesoro. En total, de enero hasta ahora y pese al recrudecimiento de la crisis en los mercados, España ha logrado vender 115.710 millones en deuda a corto -letras a 3 y 6 meses que cerrarán el año con un balance neto igual a cero- y largo plazo.