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Japón entra en recesión con más fuerza de lo esperado

La economía nipona se contrae un 3,7% entre enero por los efectos del terremoto.- Su PIB baja a los niveles de 1991

El terremoto y el tsunami que sacudieron Japón el 11 de marzo han dado la puntilla a la débil economía del país, que ha entrado en recesión en el primer trimestre del año tras caer un 3,7% en tasa anualizada, casi el doble de lo previsto por los analistas. El impacto de la catástrofe, agravada por el accidente de la central nuclear de Fukushima, paralizó el tejido productivo de Japón y ahondó la atonía del consumo de las familias, con lo que el volumen de la economía nipona ha retrocedido a los niveles que tenía en 1991 en términos no ajustados a la evolución de los precios, lo que matiza la comparación pero no diluye la preocupación que provoca el dato.

Japón, que el año pasado cedió el puesto de segunda economía mundial frente a la pujante China, ha visto como su Producto Interior Bruto caía un 0,9% intertrimestral en los tres primeros meses del año. Este retroceso se suma al recorte del 0,75% sufrido en el último trimestre de 2010, con lo que se confirma la entrada en recesión del país.

El ministro de Economía, Kaoru Yosano, ha reconocido que se espera que la economía de Japón permanezca débil por el momento, pero ha añadido que la demanda de bienes se está recuperando por los esfuerzos de reconstrucción y confía en que eso impulsará el crecimiento durante el segundo trimestre: "La economía tiene la fuerza para recuperarse", ha declarado tras describir la contracción como un "fenómeno temporal".

Esta previsión es compartida por los organismos internacionales como el FMI, que aunque ha rebajado sus proyecciones para este 2011, para cuando espera más descensos en los próximos trimestres, ha revisado al alza su cifra para 2012 por el efecto de las labores de reconstrucción del país. El Banco Central de Japón comparte esta visión sobre la evolución de la economía japonesa a medio plazo.

Naomi Fink, de la firma Japan Strategies, afirma que la parte más preocupante de los datos anunciados este jueves es la disminución de consumo privado en un 0,6%, ya que la población ha decidido apretarse el cinturón después de la catástrofe natural que ha asolado Japón. El consumo, al igual que en otras naciones desarrolladas como EE UU, representa casi el 60% de la economía japonesa.

El segundo pilar de la economía nipona es el comercio y el superávit comercial del país ha caído un 34,3% en marzo frente al mismo mes hace un año. "Me preocupa el segundo trimestre, que es el comienzo del nuevo año fiscal. Muchas compañías revisarían a la baja sus planes de gasto de capital", ha señalado Seiji Adachi, un economista de alto rango de Deutsche Securities en Tokio.

A pesar de los datos, se espera que el Banco de Japón mantenga la política monetaria estable, pero el organismo está listo para relajar su postura si los daños resultan mayores de lo esperado.