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Los intereses comerciales de España en Bahrein

Empresas como Mapfre, Inditex o Porcelanosa asisten desde dentro a la ola de cambio en el mundo islámico

Bahrein, ese pequeño país del Golfo Pérsico, aliado clave de Estados Unidos en la región y candidato a ficha de dominó en el tablero de las dictaduras caídas del mundo islámico, también tiene sus relaciones comerciales con España. Las exportaciones a la monarquía suní están diversificadas y resultan atractivas para varios sectores. En 2010 alcanzaron algo más de 50 millones de euros (70 millones en 2009), según datos del ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Bahrein tiene unos ingresos elevados. En 2009 registró un PIB por habitante de 26.800 dólares (unos 19.700 euros), mucho más que Egipto o Túnez, los dos regímenes derrocados hasta el momento. Sin embargo, la distribución de la renta es muy desigual, como también lo es el trato que recibe la población chií (dos tercios del total) con respecto a la minoría suní gobernante, uno de los principales motivos de la revuelta.

Como para el resto de países del Consejo de Cooperación de Golfo, el petróleo supone para Bahrein la principal fuente de ingresos: el oro negro y el gas constituyen aproximadamente el 80% de sus exportaciones y el 75% de los ingresos del Estado. Las compras de España, sin embargo, no van por ahí, sino que se concentran, fundamentalmente, en el sector del aluminio. Las importaciones españolas rondaron los 67 millones de euros en 2010.

Pero Bahrein no dispone de tantas reservas de petróleo como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos, por lo que desde hace unos años intenta diversificar su economía, principalmente hacia el sector financiero, la industria, los seguros y el turismo. Ahí es donde entran en juego los intereses españoles.

El país se ha marcado el objetivo de convertirse en el centro más importante del sector de los seguros en la región. El Gobierno ha reducido el capital mínimo exigido a las firmas internacionales que quieren operar allí para incentivar la inversión, y se estima que ya lo hacen unas 86 compañías de seguros. Una de ellas es la española Mapfre.

Con unos 8,6 millones de visitantes al año, el turismo es otra esencial fuente de ingresos y creación de empleo. Donde hay turistas con alto poder adquisitivo, hay tiendas de buen nivel. Y donde hay tiendas de buen nivel, está Inditex. Zara, Massimo Dutti o Pull & Bear tienen sus locales en el pequeño reino, pero también están presentes Sfera o Mango.

Entre los objetivos económicos que el Gobierno suní hizo públicos en su informe de 2008 Economic Vision 2030 destaca el fortalecimiento del sector privado o la mejora y ampliación de las infraestructuras, entre otras de los hoteles. España tiene en esos campos un buen nicho de mercado; exporta máquinas y aparatos mecánicos, muebles, sillas o lámparas y, sobre todo, cerámica y mármol. Empresas como Roca, Porcelanosa o Lladró están establecidas allí.

España no es uno de los principales socios comerciales de Bahrein, condición de la que gozan Estados Unidos, Arabia Saudí, Alemania o Japón; pero sí tiene intereses económicos que mantener en el archipiélago. Siempre y cuando lo permitan los carros de combate del rey Hamad.