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Caja Madrid aplaza el pago de bonus a directivos hasta amortizar el FROB

Caja Madrid había destinado 25 millones a 10 directivos tras recibir ayudas.-El pago corresponde al plan de incentivos puesto en marcha por el expresidente Blesa para su equipo en 2007.- En el periodo del premio, el beneficio de la caja ha caído más del 75%. -Rato propondrá que se suprima el plan

La Comisión de Retribuciones de Caja Madrid ha acordado hoy proponer al consejo de administración del lunes la finalización del plan de incentivos de la entidad y aplazar el pago del abono para directivos hasta que se amortice el dinero recibido del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Las causas esgrimidas para esta decisión son el entorno de crisis económica, el proceso de reestructuración y la percepción de las ayudas públicas, según fuentes cercanas a la entidad.

Los bonus, por valor de 25 millones de euros, fue implantado por Miguel Blesa para él y nueve de sus directivos antes de su sustitución por Rodrigo Rato y de su integración con Bancaja y otras cinco cajas. Según informó hoy Expansión, el pago se produjo el pasado 31 de diciembre, aunque las fuentes consultadas de la caja confirmaron que no ha sido efectivamente desembolsado por ser un plan de previsión complementaria a la jubilación cuyo cobro no se efectúa hasta que se produzca ésta. No obstante, las cantidades se han ido dotando desde su aprobación. En 2010 se había cumplido el primer cuatrienio del plan, articulado a través de una póliza de seguro como incentivo a largo plazo por los resultados.

La comunidad de Madrid, cuyos representantes en el consejo dieron su visto bueno al plan de incentivos, rechaza los pagos

Las ayudas recibidas del FROB por Caja Madrid y las seis cajas que forman el SIP se eleva a 4.465 millones en forma de participaciones preferentes, pero la mayor parte del importe estaba provisionado con cargo a las cuentas de ejercicios anteriores, antes de que se pidiese dinero público.

Estas retribuciones extraordinarias han generado malestar en el Gobierno de Esperanza Aguirre, aunque fueron consejeros nombrados por el Parlamento regional, entre otros, los que aprobaron ese sistema. Los vocales nombrados podrán pronunciarse el lunes en el Consejo.

En los cuatro años en que ha estado en vigor el plan de premios, el beneficio de Caja Madrid ha caído más de un 75%, desde los más de 1.000 millones de euros que ganaba en 2006 hasta los 256 millones de euros con que cerró el pasado ejercicio. Además, el expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, máximo responsable de la gestión de la caja antes de la llegada de Rato, recibió una indemnización de 2,8 millones por salir de la entidad. El antiguo director de Comunicación, Juan Astorqui, cobró otros 1,4 millones de finiquito, y Ricardo Morado, responsable de sistemas, 1,8 millones.

La caja de ahorros se ha visto afectada por la crisis y el estallido de la burbuja inmobiliaria, un sector al que la anterior dirección dejó muy expuesta a la entidad. Caja Madrid ha decidido integrarse con Bancaja y otras cinco cajas de ahorros a través de un sistema institucional de protección (SIP) en el que el vehículo será el Banco Financiero y de Ahorros. Esta es la entidad con una mayor exposición en términos absolutos al sector inmobiliario español. La nueva entidad es, además, una de las pocas que no alcanza un coeficiente de capital básico del 8% ni siquiera contando con los 4.465 millones de ayudas públicas recibidos a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para reforzar sus niveles de solvencia.

Para alcanzar los mínimos de solvencia exigidos por la nueva legislación que el Gobierno prevé aprobar mediante un decreto ley la semana próxima, el plan de Rato es sacar la entidad a Bolsa en los próximos meses.

El pago de sueldos y bonus multimillonarios a los ejecutivos del sector financiero que hundieron los bancos en otros países como EE UU y Reino Unido ha provocado en esos países una gran polémica pública. Esa polémica ha llevado a cambios regulatorios que exigirán mayor transparencia, pero que también introducirán restricciones a la cuantía de las retribuciones.