La salida de la crisis

Las exportaciones dan aliento a la recuperación en el final de 2010

El Banco de España calcula que el PIB bajó un 0,1% el año pasado, tras volver a crecer en el cuarto trimestre

El consumo no se ha repuesto del doble impacto que supuso la subida del IVA y el fin de las ayudas a la compra de automóviles el pasado verano. El desplome de la construcción, tres años después del estallido de la burbuja inmobiliaria, no cesa, acelerado ahora por el recorte de la obra pública. El ajuste presupuestario se deja notar también en el gasto de las Administraciones. La onda destructiva de la crisis muerde aún en el mercado laboral, tras llevarse por delante más de dos millones de empleos. Y, pese a todo, la recuperación de la economía española volvió a ponerse en marcha en el tramo final de 2010, tras el frenazo en seco del tercer trimestre.

Con la demanda interna en retroceso, son las exportaciones las que suministran combustible al crecimiento. "El sector exterior volvió a desempeñar un papel fundamental para amortiguar los descensos de la actividad interna", señala el Banco de España en su boletín económico de enero. En la primera estimación sobre lo que ocurrió en el cuarto trimestre, el organismo supervisor cifra la aportación positiva del sector exterior en 0,6 puntos porcentuales, suficientes para contrarrestar la caída de la demanda interna. El resultado es que, entre octubre y diciembre, el PIB creció un 0,2% respecto al tercer trimestre, y un 0,6% en la comparación con el mismo periodo del año anterior.

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Si la estimación del Banco de España se confirma -el Instituto Nacional de Estadística publica un avance del cuarto trimestre en una semana-, los datos reflejarían que la economía española se estancó el año pasado, tras sufrir la crisis económica más dura desde la posguerra. En 2009 el PIB cayó un 3,7%; en 2010 el retroceso se habría quedado en el 0,1%.

Los cálculos del Banco de España mejoran el pronóstico del Gobierno (-0,3% en 2010), e incluso, la revisión que hizo sobre la marcha esta misma semana el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, cuando anticipó que el PIB bajaría un 0,2%. Pero habrá que esperar a los datos definitivos, porque la cifra final está a medio camino entre el -0,1% y el -0,2%. El deterioro de la producción industrial en diciembre (la estimación del Banco de España se hizo sin esta dato, conocido también ayer) y las bruscas oscilaciones del gasto público en el trimestre de cierre presupuestario añaden incertidumbre sobre esa cifra final.

Décima arriba o abajo, el Banco de España constata que el "tímido avance de la producción no fue suficiente para generar empleo neto", como evidenció la última entrega de la Encuesta de Población Activa: eliminadas las variaciones estacionales, en el cuarto trimestre se perdieron casi 240.000 puestos de trabajo respecto al mismo periodo del año anterior. Y aunque, en tasa interanual, la destrucción de empleo (-1,3%) es mucho menos acentuada que en lo peor de la Gran Recesión (con retrocesos superiores al 7%), el mercado laboral sigue ajeno a la incipiente recuperación.

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El organismo supervisor también destaca que "el débil avance de la actividad contrasta con registros más elevados de la zona euro", que cerrará 2010 con un crecimiento cercano al 2%. España la única gran economía mundial que encadena dos años con tasas negativas en el PIB, una circunstancia que tampoco se produjo en las últimas grandes crisis de la economía española (1959, 1981 y 1993). Y la inversión residencial, el síntoma más evidente del descalabro, apenas supone ahora un 4% del PIB, en una pérdida de relevancia también sin precedentes.

El Banco de España concentra en la industria, la inversión en bienes de equipos y las exportaciones la esperanza de una recuperación más rápida. La demanda interna seguirá bajo mínimos, atrancada por la alta tasa de paro, el endeudamiento de empresas y familias y el ajuste presupuestario, que, según el organismo supervisor, cumple lo previsto. En suma, la salida definitiva de la crisis dependerá del buen ritmo del crecimiento mundial. Y de que la economía española sepa aprovecharlo.

Desde el Gobierno, el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba ha valorado que, aunque el dato "no es para tirar cohetes", confirma que "poco a poco y muy despacio" se empieza a crecer. Asimismo, ha destacado con "humildad y prudencia" que cumple con sus previsiones.

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, durante la presentación de un nuevo portal de educación financiera.
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, durante la presentación de un nuevo portal de educación financiera.EFE

Primer avance de la industria desde que empezó la crisis

El incremento de la producción industrial en 2010 fue ligero, pero se trata del primer año que cierra con una tasa positiva desde que comenzó la crisis en 2008, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El ascenso fue del 0,8% tras la corrección del efecto calendario; esto es, una vez eliminada la influencia del número de días laborales y de las festividades en las diferentes comunidades autónomas.

La mejora se produjo sobre todo gracias a los bienes intermedios, que registraron un crecimiento del 2,7%, y a la energía, que experimentó un aumento del 2,5%. También se produjeron más bienes de consumo no duradero, un 1,8%. Del otro lado, cayó con fuerza la producción de bienes de consumo duradero (un 7,6%) e igualmente se redujo la de bienes de equipo (un 3,4%).

En cuanto a la variación del pasado diciembre con respecto a diciembre de 2009, el índice cayó un 0,1%. El mejor comportamiento se produjo en los sectores relacionados con la energía, principalmente producción, transporte, distribución de energía eléctrica y refino de petróleo.

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