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La salida de la crisis

Las cajas deberán cumplir los niveles de solvencia más altos de toda la UE

Salgado advierte de que los bancos también serán nacionalizados si no cumplen los mínimos de solvencia

La vicepresidenta económica, Elena Salgado, ha avanzado hoy que el esfuerzo extra de solvencia que se exigirá a las cajas de ahorros dadas sus dificultades para financiarse en los mercados mayoristas será de entre el 9% y el 10%, por encima del 8% que deberá cumplir el resto del sector y superior a los mínimos de cualquiera de los países de la UE o de los niveles que marcan los reguladores internacionales. Si el lunes el Gobierno adelantó que las entidades que no coticen, no tengan una participación significativa de inversores privados o sufran una alta dependencia a la financiación de los mercados mayoristas, tendrá que afrontar mayores requisitos y ayer confirmó que en este apartado entraría la "mayoría" de las cajas, hoy ha cifrado la envergadura de este esfuerzo. Y no será precisamente pequeño ya que, además de no tener precedentes en el sistema internacional, en la mayoría de los casos las cajas parten de una posición más retrasada que sus rivales.

Además, aunque el foco de atención -y las dudas- tras el anuncio del Gobierno de que elevará la solvencia exigida al sector financiero está en las cajas, el Gobierno no quiere perder de vista a los bancos, que se reparten el mercado con las primeras al 50%. Por este motivo, les ha dado un toque de atención para que no se duerman en los laureles en la carrera por alcanzar los nuevos requisitos de solvencia. Según ha advertido Salgado, si cuando acabe el plazo en septiembre, hay alguna entidades, ya sea banco o caja, que no cumple los mínimos de core capital -relación entre capital de máxima calidad y los activos de riesgo- del 8%, será nacionalizada.

Salgado ha reconocido que las cajas, por su "especial gobernanza", siempre son objeto de mayores críticas que los bancos, pero que si llegado el caso hubiera algún banco que no cumpliera con las condiciones mínimas de capital el camino sería el mismo, es decir, la entrada del Gobierno a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y la designación de representantes para que se sienten en sus consejos de administración.

En cualquier caso, según ha declarado Salgado en una entrevista a TVE, el porcentaje definitivo que se le pedirá a las entidades con mayores problemas de financiación, entre las que incluye a buena parte de las cajas, "aún no está decidido". El Gobierno anunció el lunes un real decreto ley que eleva al 8% el capital mínimo exigido a las entidades para el próximo 30 de septiembre, con la consiguiente nacionalización a las que no logren esta meta. Y aunque en un primer momento solo se pensó en las cajas como posibles afectadas por la entrada en su capital del Banco de España y la imposición de consejeros desde el Gobierno, hoy también ha advertido a los bancos de que este es el futuro que les espera a ellos también si no cumplen. En cuanto a los motivos de la reforma, la también ministra de Economía ha justificado hoy esta decisión en que, aunque el "sistema financiero español es solvente, las condiciones del mercado han cambiando", lo que obliga a una parte de las entidades del sector a reforzar su solvencia. "Por eso exigimos más capital", ha insistido.

Ayer, las cajas vivieron una jornada intensa, plagada de reuniones. Los directivos de las entidades que no alcanzan el listón están haciendo sus cálculos para cumplir las nuevas exigencias. Entre ellos había ayer consenso en considerar muy difícil que los inversores les aporten el dinero para recapitalizarse. El hecho de ser cajas (algunas poco conocidas entre los inversores), el cierre que viven los mercados y el escaso margen de tiempo, hace que la misión sea casi imposible. El último recurso para evitar la nacionalización será la venta de activos, pero temen que a precios muy bajos, o fusionarse con entidades sanas, según informa Íñigo de Barrón.

Sobre este extremo, Salgado ha valorado el hecho de que todas las cajas que están por debajo del 8% han mostrado su deseo de intentar buscar capital privado, aunque ha reconocido que afrontan dificultades para ello. Por este motivo, ha recordado que, si no lo logran, tiene a su disposición los millones del Fondo de Reestructuración Ordinaria Bancaria (FROB) para reforzarse. "El dinero del FROB está ahí, ya pueden contar con él, es como si ya todas tuvieran el 8% de core capital -capital sobre los activos ponderados por riesgo-", ha declarado antes de volver a reiterar que la previsión de que necesitan 20.000 millones para recapitalizarse "es suficiente". "Son los cálculos del Banco de España", ha argumentado.

Además, según ha añadido, en cuanto se ponga en marcha el decreto ley con los nuevos requisitos debería volver a funcionar el flujo de crédito. "Ahora no hay porque no pueden acceder a los mercados de financiación", ha recordado.

Firch duda si los cambios lograrán recuperar la confianza

Fitch considera que el plan para fortalecer el capital de las entidades financieras presentado por el Gobierno no estimula el interés de los inversores privados. "No parece que haya un estímulo claro para que el sector privado inyecte fondos, sobre todo teniendo en cuenta que aún persisten dudas sobre la profundidad de los problemas de la calidad de los activos", dice la agencia de calificación.

Las medidas, admite, son "un paso adelante" en cuanto a mantener la estabilidad financiera y aclarar la postura del Gobierno respecto al estatus legal de las cajas de ahorros, pero estima que "no está claro si el Ejecutivo alcanzará su objetivo último de restaurar la confianza del mercado".

Asimismo, considera "largo" el plazo dado por el Gobierno hasta el próximo mes de septiembre a bancos y cajas de ahorros para que refuercen su capital por sus propios medios, ya sea por la venta de activos o por su acceso a los mercados. Frente a las necesidades de capital por importe de hasta 20.000 millones de euros identificadas por el Gobierno, Fitch recuerda que sus análisis realizados el pasado mes de julio cifraban dichas necesidades entre 23.000 y 85.000 millones de euros.

Concretamente, la agencia de calificación de crédito calcula unas necesidades de recapitalización del sistema financiero español de 23.000 millones en un escenario base que incluya una bajada del precio de la vivienda del 30%. Con una caída del 50%, las necesidades ascienden a 49.000 millones, mientras que para un desplome del 65% del precio de la vivienda, la recapitalización necesaria se elevaría a 85.000 millones.

Por otro lado, el banco estadounidense Citi sostiene que las necesidades de capitalización de las bancos y cajas de ahorros de 20.000 millones de euros identificadas por el Gobierno español "se encuentran en la banda baja de las estimaciones de mercado, de entre 17.000 y 120.000 millones".

Sin salir del apartado de reacciones, la entidad suiza UBS considera que el plan del Gobierno para fortalecer el capital de las cajas de ahorros y los bancos es "un paso adelante" hacia la estabilidad del sistema financiero español ya que lo considera necesario para recuperar la confianza de los mercados. Asimismo, valora las iniciativas adoptadas por el Banco de España en cuanto a acelerar el calendario de dotación de provisiones y de exigir a las entidades más transparencia respecto a su exposición a los sectores de la construcción y promoción inmobiliaria.

UBS recuerda que en un análisis del pasado mes de diciembre titulado Escenarios en España estimaba que la cobertura total de los activos problemáticos se elevaba al 30% y que para elevar este porcentage a entre el 50% y el 60% serían necesarios provisiones adicionales desde 60.000 a 90.000 millones de euros. En cuanto a sus recomendaciones a los inversores, UBS reitera su postura de venta respecto a las acciones tanto de Banco Santander, como de Banco Sabadell y Popular.

Citi calcula que Bankinter necesita 384 millones

Bankinter necesita 384 millones de euros para elevar su capital básico al 8% y cumplir con las nuevas exigencias de capitalización anunciadas el pasado lunes por el Gobierno, según las estimaciones de Citi. El banco estadounidense subraya que la entidad que preside Pedro Guerrero es el banco cotizado que se va a ver más afectado por las nuevas exigencias presentadas por la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado.

Por su parte, Bankinter afirma que cuenta con plusvalías latentes de 1.100 millones de euros, equivalentes a un 3,5% de capital, por lo que su venta permitiría elevar el capital hasta el 10%. Estas plusvalías descansan en su conjunto de activos, básicamente de compañías aseguradoras que no ha tenido necesidad de enajenar para subir los ratios de core capital, ahora en el 6,76%.

El banco subraya que cuenta con instrumentos más que suficientes" para alcanzar las nuevas exigencias de capital y que está analizando las distintas alternativas para cumplirlas en el menor plazo posible. Entre las medidas de fácil ejecución a las que el banco podría recurrir en su caso figuran la emisión de instrumentos híbridos computables bajo la nueva normativa de capital, o las operaciones de venta de oficinas propias y posterior permanencia en régimen de alquiler (sale & lease back).

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