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El Gobierno propone un acuerdo básico de seis puntos para la reforma laboral

Trabajo quiere subvencionar los despidos para aliviar los costes a las empresas.- El Gobierno se da hasta el lunes para negociar la reforma con patronal y sindicatos.- El Ejecutivo iniciará la semana que viene la negociación con los grupos

La reunión que mantienen desde primeras horas de la tarde el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, y los representantes de los sindicatos y patronal para tratar de alcanzar un acuerdo sobre la reforma laboral no será la última. El Gobierno ha puesto sobre la mesa una propuesta de seis puntos para lograr un acuerdo básico o de mínimos para la reforma laboral. El documento pone el foco sobre el despido y sus costes.

La vía que ha elegido el Ejecutivo tiene bastante de salomónica. Propone aliviar la carga de la rescisión a las empresas sin que eso se traduzca en una menor indemnización para el trabajador. Para ello recurrirá al Fondo de Garantía Salarial, que subvencionaría una parte de la indemnización. También se allanaría la vía del despido objetivo, cuya compensación es de 20 días por año trabajado frente a los 45 de la rescisión improcedente.

Los cuatro meses de negociación -y la presión de organismos internacionales, Bruselas, Banco de España y patronal- han convencido al Gobierno de que tiene que actuar sobre el despido en la reforma laboral. La propuesta del Gobierno de seis puntos ha sido transmitida por el jefe de Gabinete de la Presidencia, José Enrique Serrano, y el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, a los líderes de UGT, Cándido Méndez, y CC OO, Ignacio Fernández Toxo, y al presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, en una reunión de hoy, que comenzó a las 19.30 y sigue en marcha.

Para aliviar el coste del despido, el Ejecutivo propone una variación del ya famoso modelo austriaco. Consiste en que pague una parte (ocho días) en cualquier caso, independientemente de si el despido es procedente o improcedente, siempre y cuando el empresario alegue motivos económicos.

Pero la reunión, si todo sigue como hasta ahora, no será la última antes de que se llegue a la fecha del 16 de junio puesta por José Luis Rodríguez Zapatero para aprobar la reforma, con o sin acuerdo, como dijo. Corbacho ha asegurado hoy al diputado de ERC Joan Ridao que el Ejecutivo permitirá a los agentes sociales negociar hasta el próximo domingo, según ha relatado el propio Ridao. a partir del lunes, el Gobierno iniciará la negociación con los grupos parlamentarios para tratar de recabar los apoyos necesarios en caso de que, tal y como anunció Zapatero, el Consejo de Ministros del jueves apruebe por decreto la reforma, con o sin acuerdo entre las partes.

El propio Corbacho se ha reunido en los últimos días con los representantes de los grupos que podrían apoyar el decreto, toda vez que los partidos de la izquierda parlamentaria han anunciado que rechazarán una imposición del Ejecutivo que no cuente con la anuencia de los representantes sindicales. Así, el titular de Trabajo se ha visto con el diputado del PNV Emilio Olabarría, el de CiU, Carles Campuzano y la de CC, Ana Oramas, además de con el propio Corbacho.

CiU no se abstendrá

El portavoz de Convergència i Unió en el Congreso de los Diputados, Josep Antoni Duran Lleida, ha fijado hoy la posición de su grupo de cara a un más que probable decreto del Gobierno que reforme el mercado laboral español en caso de que sindicatos y patronal no alcancen un acuerdo antes del 16 de junio. El diputado ha advertido de que esta vez no se abstendrán, tal y como hicieron en la convalidación de los recortes aprobados por el Ejecutivo, sino que votarán a favor si la consideran buena y en contra si no les gusta.

Duran Lleida ha apuntado en una entrevista en TVE, además, las líneas generales que debería incluir dicha reforma para contar con el beneplácito de CiU: ampliar a todos los trabajadores el tipo de contrato de fomento de la estabilidad que fija en 33 días la indemnización por despido y que fue aprobado para determinados casos en 1999; que la negociación colectiva sea consecuente con la situación económica de cada empresa; y permitir la colaboración privada en los servicios de búsqueda de empleo.

El portavoz de CiU, además, ha considerado un "fracaso desde la perspectiva sindical" la huelga de funcionarios convocada ayer", "lo que no significa que sea un éxito del Gobierno", ha apuntado, ya que "el malestar en los funcionarios existe".

Sobre una posible huelga general en caso de que el Gobierno apruebe la reforma laboral por decreto, Duran Lleida ha asegurado que "no le vendría mal" al Ejecutivo porque "le daría una gran credibilidad en el exterior y en el interior". Además, ha pedido al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que no tema a los sindicatos: "Si la reforma laboral que necesita España no gusta a los sindicatos da igual, hay que hacerla".

Por su parte, el secretario general de UGT, Candido Méndez, ha afirmado esta mañana que la reforma laboral "será asumible si es pactada" y ha recordado que "jamás una reforma laboral impuesta ha funcionado". El responsable de UGT ha reconocido en una entrevista en RNE que, tras la huelga de funcionarios de ayer, el escenario de hoy es "una guerra de cifras" entre sindicatos y Gobierno.

Sin embargo ha subrayado que tiene "el convencimiento" que las organizaciones sindicales hicieron ayer o que debían hacer.