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Competencia impone la mayor multa de su historia a seis aseguradoras por pactar precios

El organismo sanciona con más de 120 millones a Mapfre, Asefa, Caser, Scor, Munchener y Swiss Re por pactar precios en los seguros de edificios

Presión a los díscolos, boicot y formación de un grupo cerrado que trabajó como un cártel del que nadie podía escapar. Las grandes aseguradoras de edificios funcionaron así desde 2002 a 2007 y su actividad pudo repercutir en los precios de las viviendas, según el Consejo de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC).

Por la utilización de estas prácticas, el organismo presidido por Luis Berenguer, ha decidido poner una multa ejemplar de 120 millones a las implicadas: Asefa (especializada en construcción y filial de la francesa Smabtp), es la que tiene el mayor importe con 27,76 millones; la suiza Swiss Re, 22,654 millones; Mapfre (como aseguradora y reaseguradora), 21,62 millones; la también francesa Scor, 18,6 millones; el gigante reasegurador Munich Re, 15,85 millones y Caser, 14,24 millones.

La multa, la mayor de la historia, se justifica porque según la CNC, "existe evidencia de que determinados miembros del cártel realizaron actos de retorsión" (inferir a alguien el mismo daño que de él se ha recibido) y de "boicot frente a esas empresas que se mostraban dispuestas a sustraerse a la disciplina del cártel de precios mínimos, llegando incluso a conseguir romper operaciones comerciales cerradas". Esta operativa ha sido considerada como infracción muy grave por su larga duración y porque ha afectado a todo el mercado de un producto que es de contratación obligatoria para los promotores de viviendas. Competencia cree que los promotores trasladaron el incremento del coste del seguro al precio final de la vivienda.

Mapfre ha respondido con un duro comunicado. "Mapfre discrepa absolutamente de la resolución, tanto porque la infracción imputada es inexistente, como porque la sanción impuesta es desproporcionada y carente de apoyo legal, todo lo cual se alegará en el recurso correspondiente". Mapfre se apoya en el voto discrepante de Fernando Torremocha, vicepresidente del consejo de la comisión, que "destaca que la resolución ignora y hace abstracción de lo que son una compañía aseguradora y una compañía reaseguradora, de cuáles son sus interrelaciones, y de cómo y de qué manera confluyen en el aseguramiento". Caser estudia recurrir la multa y fuentes del sector han afirmado que el importe es desproporcionado.

La trama se remonta a la Ley de Ordenación de la Edificación, que en 2002 introdujo la obligación de contratar un seguro de daños materiales a diez años para los promotores de edificios nuevos destinados a viviendas. Este producto cubría los daños estructurales del edificio durante este periodo, por eso se denomina seguro decenal. El auge de la construcción atrajo a multinacionales francesas, suizas y alemanas, donde pronto se sumaron las españolas Mapfre y Caser para participar en la golosa tarta. Según los datos facilitados por Competencia, entre 2002 y 2007, el sector facturó 1.778 millones.

Al parecer, el funcionamiento era el siguiente: se acordaba un precio mínimo de obligado cumplimiento, no sólo para las aseguradoras implicadas, sino para todo el mercado. "El resultado fue la total homogeneidad en las primas propuestas por las distintas aseguradoras presentes en el mercado del seguro decenal en España y la eliminación de la competencia", dice el organismo. Durante los seis años que funcionó el acuerdo, las afectadas vigilaron que se respetara el acuerdo.

"Cuando se detectaban incumplimientos, eran denunciados a los restantes miembros del cártel, que de forma coordinada ejercían presión sobre la aseguradora, la entidad financiera, el corredor de seguros o la reaseguradora que estaba dispuesta a ofrecer precios inferiores a los mínimos impuestos por el cartel", continúa el comunicado de Competencia. A los díscolas, se le realizaba la retorsión o el boicot, aunque no se especifica los daños ocasionados.

El organismo dirigido por Belenguer recuerda: "Las multas además de tener un efecto disuasorio de conductas similares futuras deben evitar que el incumplimiento de las normas de competencia resulte para el infractor más beneficioso que su cumplimiento". Por eso el consejo de la CNC ha resuelto imponer multas "importantes" a las empresas que participaron en el cartel, atendiendo a su distinto grado de participación en la infracción. La CNC dice que es necesario tener "tolerancia cero" contra este tipo de actitudes y recuerda que cuenta con programas de clemencia y que se le han reforzado las facultades de inspección.