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Los promotores acusan al Gobierno de "inactividad absoluta" para dar salida al stock de pisos sin vender

La compraventa de casas baja un 32,5% en 2008 y vuelve a niveles de 2004. -El parón se ceba en el arco mediterráneo

La patronal de promotores y constructores de España (APCE) ha acusado hoy al Gobierno de mantener una "inactividad absoluta" mientras el stock de viviendas sin vender se aproxima ya al millón de inmuebles y mantiene inmovilizados hasta 300.000 millones de euros que podrían inyectarse en la economía. El presidente de esta asociación, José Manuel Galindo, ha criticado que medidas como las recogidas en las disposiciones adicionales del Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación 2009-2012 para convertir esta bolsa de pisos sin vender en VPO, son "de medias tintas" y en su lugar ha reclamado "soluciones potentes".

Galindo ha recordado que el stock actualmente se sitúa "entre las 600.000 y 700.000 viviendas", y ha apuntado que previsiblemente "alcanzarán el millón al final de este año". En su opinión, la importancia de movilizar este volumen de viviendas va más allá del interés del sector y atañe a toda la economía. Así, el valor de este millón de viviendas en créditos al promotor alcanzará los 300.000 millones de euros, a los que habría que sumar otros 10.000 millones de coste de la deuda.

A su juicio, sólo con estos 10.000 millones se podrían tomar medidas para dinamizar las ventas y conseguir que la importante cantidad de dinero retenida en el stock se convierta en liquidez para las entidades financieras y active de nuevo la actividad crediticia, en beneficio de empresas y familias.

Lo cierto es que el sector inmobiliario ha cerrado 2008 con una caída en las transacciones de pisos del 32,6%, lo que equivale a que durante el pasado ejercicio, que quedará para la historia como el annus horribilis del ladrillo tras un lustro de excesos, se vendiesen un total de 564.464 casas, el número más bajo desde que arranca la serie histórica en 2004.

Además, atendiendo a los datos por trimestres publicados hoy por el Ministerio de Vivienda, entre octubre y diciembre cambiaron de dueño 125.419 viviendas, un 34,7% menos que en el mismo periodo del 2007 pero un ligero avance del 2% frente al periodo posterior. Una mejoría condicionada por el hecho de que entre julio y septiembre de 2008 se alcanzó un mínimo histórico con apenas 122.949 operaciones y que en toda la serie siempre se registran repuntes en el cuarto trimestre frente al tercero, que coincide con el periodo estival.

Al igual que recogen los archivos del INE, que elabora una estadística similar a partir de las transmisiones de derecho de la propiedad y con parejos resultados, la mayor caída se registra en la vivienda usada, que de enero a diciembre se ha reducido casi a la mitad al caer un 45,6% y contabilizar 231.038 ventas, en tanto que las ventas de pisos nuevos han disminuido un 19,2%, hasta las 333.426 operaciones.

Los expertos atribuyen este desfase a que las promociones de obra nueva, aparte del mayor margen que ofrecen este tipo de inmuebles en cuanto a su valor, se dan más facilidades a la hora de subrogar las hipotecas desde el constructor al comprador. Un factor determinante en los actuales tiempos de poco crédito.

No obstante, atendiendo también a los datos por trimestres, el calado de la crisis y el parón de las ventas está provocando que ambos segmentos acorten distancias ya que en los últimos meses de 2008 las transmisiones de casas nuevas ha aumentado su caída al 30% con 74.970 operaciones; mientras la usada modera su desplome al 40% con 50.449 ventas a pesar del abaratamiento de los inmuebles, con puntas a la baja de hasta el 20%.

Además, de cara al futuro, este margen continuará reduciéndose a pesar de la bajada de precios por que cada vez se está acumulando más stock de obra nueva hasta alcanzar el millón de pisos. Un volumen de casas con el cartel de 'se vende' que los expertos prevén que tarde tres años en poder ser absorbido, según adelantó ayer el Colegio de Registradores de España.

Por regiones, las autonomías del arco mediterráneo registran caídas superiores a la media con Cataluña (45,3%) y Baleares (43,2%) al frente de los descensos. Por detrás, Comunidad Valenciana (37,6%), Canarias (36%), y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla (38,9%) les siguen como las comunidades más afectadas por el parón inmobiliario.

A continuación, la compraventa de casas ha caído al mismo nivel que la media nacional en Andalucía, en tanto que por debajo, están Castilla y León (-31,8%), Madrid (-30,3%), Aragón (-29,9%), La Rioja (-27,3%), Murcia (-24,8%), Asturias (-24,8%), Cantabria (-26,6%), Galicia (-23,6%), Castilla-La Mancha (-22,6%), Navarra (-20,9%), País Vasco (-20,5%) y Extremadura (-8,7%).