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General Motors pierde 2.500 millones de dólares durante el tercer trimestre

Ford anuncia recortes de personal y sueldos tras aumentar pérdidas, que acumulan 6.847 millones

General Motors ha perdido 2.500 millones de dólares (cerca de 2.000 millones de euros) durante el tercer trimestre del año y su liquidez se ha reducido en 6.900 millones de dólares (5.415 millones de euros) ante el rápido "empeoramiento de las condiciones del mercado en EE UU", según ha anunciado hoy la compañía. Los ingresos de GM durante el periodo fueron de 37.900 millones de dólares (más de 29.744 millones de euros), 5.800 millones de dólares (4.551 millones de euros) menos que en el año anterior.

Los resultados de General Motors son una prueba más de que la industria automovilística ha entrado en punto muerto. La caída de ventas provocada por la crisis financiera y la restricción del crédito alrededor de todo el mundo, más acusada en los países más industrializados, está reduciendo drásticamente sus ingresos y ha obligado al sector a replantearse el futuro.

En su conjunto, las ventas de coches en EE UU han caído un 31,9% en octubre, con lo que han descendido hasta su nivel más bajo de los últimos 25 años. Destaca de forma especial el desplome del 45% de General Motors, su peor retroceso desde la II Guerra Mundial. La compañía de Detroit, la más grande del país, ha revelado, sin embargo, que no se fusionará con Chrysler, el tercer fabricante estadounidense, tras las conversaciones que ha mantenido con esta compañía.

Recortes de personal y sueldos en Ford

Fruto del deterioro del sector del automóvil, Ford ha anunciado unas pérdidas netas de 129 millones de dólares (101,5 millones de euros al cambio actual) durante el tercer trimestre del año frente a los 251 millones de dólares (197,6 millones de euros) de beneficio que obtuvo en el mismo periodo de 2007 y ha puesto sobre la mesa la necesidad de reducir costes y recortar personal para salir del atolladero.

En el acumulado del año hasta septiembre, Ford registró unas pérdidas netas de 8.696 millones de dólares (6.847 millones de euros), un 1% menos que en el mismo periodo del año anterior. La firma del óvalo obtuvo una cifra de negocio entre julio y septiembre de 32.100 millones de dólares (25.275 millones de euros), lo que representa una reducción del 21,8% respecto a la cifra de negocio de los mismos tres meses de 2007.

La compañía explicó que llevará a cabo medidas adicionales de ahorro y para aumentar su liquidez, como la reducción de un 10% de sus costes de personal, la posible venta de activos no estratégicos, la supresión de 2.600 empleos temporales en Estados Unidos o la eliminación de determinadas primas para sus empleados de todo el mundo en 2009.

BMW reduce sus ventas un 8,3%

Las cosas tampoco van bien para los fabricantes europeos. El gigante alemán BMW ha confirmado hoy que sus ventas han caído un 8,3% en octubre con 113.005 vehículos vendidos en todo el mundo. A pesar de este desenso, el consorcio automovilístico alemán, compuesto por las marcas BMW, Mini y Rolls Royce, logra mantener un balance positivo en los diez primeros meses del año con 1,22 millones de unidades comercializadas, lo que supone un leve incremento del 0,7% respecto a las matriculaciones logradas por la firma en el mismo periodo de 2007.

Los tres principales fabricantes de EE UU reclaman a Washington 50.000 millones para evitar el "colapso"

Los primeros ejecutivos de los tres grandes fabricantes estadoundenses de automóviles (General Motors, Ford y Chrysler) acudieron ayer al Congreso en un nuevo esfuerzo para conseguir ayudas del Gobierno federal por importe de 50.000 millones de euros (39.370 millones de euros al cambio actual), para asegurar su supervivencia y evitar un "colapso cercano" del mercado automovilístico norteamercano.

Fuentes industriales han explicado que la prioridad de los grupos automovilísticos y de los sindicatos es que los créditos blandos a los que ya dio su visto bueno el Congreso aumenten de 25.000 a 50.000 millones de dólares, de forma que se destinaría el 50% a necesidades urgentes de liquidez y el 50% restante a cumplir con las prestaciones de 780.000 jubilados y de sus familias.

Lo cierto es que la industria estadounidense, que pasa por uno de los momentos más críticos de su historia, está peor preparada para hacer frente a la crisis que sus rivales asiáticos, que han ido comiéndole terreno a lo largo de los últimos ejercicios apostando por los países emergentes y vehículos más ecológicos. Frente a los números rojos que acumulan las compañías de EE UU, Toyota Motors, el primer fabricante nipón, se limita a reducir beneficios, un 47,6%, aunque también vende menos, 51.000 vehículos, hasta los 4,25 millones de unidades. Mejor es el caso de Honda y Nissan, el segundo y tercer fabricante respectivamente, ya que aunque también recortan beneficios por la ralentización de los mercados, las ventas aumentan.

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