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La Casa del Rey ordenó por escrito a Urdangarin que dejara sus negocios

Un emisario de don Juan Carlos le sustituyó en la Fundación Arete

La Casa del Rey intervino para desactivar los negocios de Iñaki Urdangarin en 2006, antes de que estallase el escándalo que ha llevado a la imputación por supuesta corrupción del yerno de don Juan Carlos. El secretario general de la casa, Alberto Aza, tomó cartas en el asunto y presionó al esposo de la infanta Cristina para que abandonara sus actividades empresariales. Desde La Zarzuela se ordenó por escrito el abandono de su actividad privada y su renuncia a los cargos que ocupaba para colocar en su lugar a un emisario real, el asesor personal del monarca, el abogado José Manuel Romero. La carta está incluida en el sumario judicial.

El emisario de La Zarzuela, conde de Fontao, sustituyó al duque de Palma en la presidencia de la Fundación Arete. Los consejos reales se plasmaron en actuaciones, quedaron por escrito y han sido incorporados a la causa del caso Urgangarin. El documento mecanografiado, con encabezamiento y firmas a mano, fue intervenido en un registro de las sedes de la trama Nóos en Barcelona. Figuraba en el expediente de la fundación, junto a poderes y manuscritos sobre presupuestos.

El relevo se hizo por indicación del secretario general, Alberto Aza

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De manera directa, adjuntándole una carta formulario de renuncia y los documentos de identidad de su sustituto, Urdangarin fue emplazado a dimitir. El conde de Fontao resalta que esa operación se realiza así, "especialmente" por indicación de Alberto Aza, entonces secretario general de la Casa. Es "lo oportuno", subraya. La misiva del embajador privado del Rey alude también a una conversación con Carlos García Revenga, secretario de las infantas y que estuvo en el patronato del Instituto Nóos con la esposa de Urdangarin. EL PAÍS publicó el 17 de diciembre que el Rey mandó a un delegado a Barcelona para examinar la actividad del esposo de la Infanta Cristina con la misión de desmontar su presencia física en el capital, la trama de empresas privadas y sus órganos mercantiles.

Urdangarin dejó Nóos y sus ramificaciones comerciales en junio de 2006, aparentemente, según la acusación, porque en paralelo a la actuación de la Casa del Rey lanzó con su socio Diego Torres nuevas marcas de carácter altruista ligadas al patrocinio deportivo e integración social y celebración de eventos. Primero, alzó la Fundación Arete -que José Manuel Romero, conde de Fontao desmontó en meses- y después, dio alas a la Fundación Deporte Cultura e Integración, que al menos reunió 400.000 euros de donaciones privadas de grandes marcas y que se preparó para actividades internacionales.

Urdangarin seguía en agosto de 2007 enganchado a la malla de Nóos y a sus hijuelas, las fundaciones, según las notas internas de reuniones de la segunda entidad de base filantrópica, sin ánimo de lucro.

Según los escritos de la Fiscalía Anticorrupción, el duque de Palma siguió ligado al tinglado al menos tres años más, en la sombra, beneficiándose del flujo de los negocios con entidades públicas y de patrocino y mecenazgos que están bajo sospecha. El fiscal Pedro Horrach le atribuye vínculos directos con la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social, que es la propietaria de la empresa pantalla de evasión de capitales De Goes.

El holding del Instituto Nóos alzado por Urdangarin y su socio reunió más de diez millones de euros en seis años. Para sostener la acusación contra el duque -que deberá declarar el 25 de febrero en Palma-, el fiscal se basa en los informes de la Agencia Tributaria y los atestados de la Policía. En la causa constan poderes sobre cuentas, estados bancarios, facturaciones del grupo Nóos, así como las declaraciones de la renta de Urdangarin y la actividad de su compañía particular Aizoon, que comparte con la infanta Cristina. Aizoon es la propietaria de la mansión de Pedralbes valorada en más de siete millones de euros.

La misión del enviado de La Zarzuela a Barcelona, el conde de Fontao, y la posterior acción de desenganche y supuesta toma de control de los negocios del duque de Palma ocurrió cuando el PSOE de Baleares formuló preguntas públicas sobre el coste de los congresos de deportes y turismo que Urdangarin y su socio realizaron por 2,3 millones entre 2005 y 2006, por encargo del Gobierno balear de Jaume Matas (PP). En paralelo, durante tres años Nóos organizó los Summit de Valencia por más de tres millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de enero de 2012