Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hallados muertos una octogenaria y su hijo de 57 años

Los vecinos de A Carreira de Louredo, en el municipio ourensano de Maside, no salían ayer de su asombro. Poco después del mediodía, un hombre que trabajaba en una obra próxima a la vivienda de Delia y Antonio, madre e hijo, encontraba los cuerpos de ambos en un cobertizo anexo a la casa. Tras el aviso emitido por SOS Galicia, la Guardia Civil de O Carballiño (Ourense) se desplazó hasta el lugar de los hechos. La mujer, de 85 años, yacía en el suelo y presentaba un fuerte traumatismo en la cabeza. El hombre, de 57 años, estaba ahorcado.

Los indicios recabados por los investigadores apuntan a que podría tratarse de un parricidio. Los cuerpos fueron trasladados por la policía judicial al Complejo Hospitalario Universitario de Ourense poco antes de las cuatro de la tarde, para proceder a realizar las autopsias y concretar así la causa de las muertes. Fuentes de la investigación apuntan a que la principal hipótesis se centra en que el hijo pudo haber matado a su progenitora golpeándola en la cabeza y que después se suicidó ahorcándose en una viga del alpendre.

Los agentes de la Guardia Civil mantienen abiertas las pesquisas sobre el caso y no descartan otras posibles hipótesis, aunque el parricidio es la principal línea de investigación.La última vez que los vecinos vieron a Delia y Antonio con vida fue en la tarde del pasado jueves. Él, que trabajaba como ebanista y que estaba rehabilitando otra casa heredada a solo unos metros del lugar de los hechos, era hijo único. Sus conocidos se afanaban en repetir que se tenían gran aprecio y que nunca habían dado muestras de tener problemas entre ellos. La puerta del domicilio familiar fue precintada a las cuatro de la tarde.

"De los hombres de la parroquia, él era de lo mejorcito. Alegre, trabajador y cumplidor. Un gran chaval", aseveraba un grupo de conocidos de la familia. La sorpresa era mayúscula entre la gente que se acercaba a la aldea: "Algo le tuvo que pasar a él para hacer eso, porque era un hombre fantástico", afirmaban otras dos vecinas entre lágrimas.

Ninguno de los dos fallecidos había tenido problemas con el resto del pueblo. Ni entre ellos, al menos de forma oficial. La práctica totalidad de los residentes en el lugar de A Carreira recalcaban que mantenían una buena relación con madre e hijo. Tampoco constan denuncias previas por hechos violentos entre ambos.

La pareja de Antonio, una mujer que acudió hasta el lugar de los hechos muy afectada, estuvo arropada por familiares durante buena parte de la tarde. Tras el traslado de los cuerpos, los vecinos regresaron a sus casas, pero el impacto por lo sucedido seguía siendo mayúsculo. Algunas de las viviendas colindantes están ocupadas por familiares que, visiblemente afectados, evitaron hacer declaraciones a los medios de comunicación, que se agolparon en la zona tras conocer el suceso.

El alcalde de Maside, Celso Fernández, aseguró después de que la policía judicial procediese al traslado de los cadáveres que no había ningún indicio "que hiciera pensar una cosa así". Según el regidor municipal, la tragedia ha causado un gran impacto y la gente "está consternada, dadas las circunstancias en que se produjeron las muertes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de diciembre de 2011