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Las exigencias de 'mister' Adelson

Un millonario pide cambios legales casi inasumibles al Gobierno, Comunidad y Ayuntamiento para invertir 16.900 millones en una mini-Las Vegas en Madrid

Madrid podría convertirse en Las Vegas. Un millonario estadounidense, Sheldon Adelson, ha ofrecido al Estado, la Comunidad y el Ayuntamiento invertir 16.900 millones de euros y crear nada menos que 261.000 empleos en un macrocomplejo de juego y ocio con 12 hoteles, seis casinos, tres campos de golf, decenas de restaurantes y un estadio para 17.000 espectadores.

Las cifras, citadas en un estudio de Boston Consulting publicado ayer por El Mundo, marean. Ingentes ingresos por turismo, puestos de trabajo, revitalización de una economía marchita... Nadie podría imaginar nada mejor. Es tan, tan bueno, que resulta difícil de creer. Y razones no faltan, a juzgar por las utópicas condiciones que ha puesto sobre la mesa el inversor.

Pretende crear un paraíso fiscal en el que se pueda fumar dentro de los casinos

Sacar adelante el proyecto con las exigencias de Adelson supone cambiar leyes de rango estatal y autonómico y trastocar el marco laboral, fiscal e incluso sanitario. Porque esa Las Vegas castiza está planteada como un paraíso fiscal exento de pagar impuestos y con convenios laborales a medida para contratar a bajo precio. El macrocomplejo, cuya ubicación más probable sería el noroeste de Madrid, junto al aeropuerto de Barajas y la Ciudad Deportiva del Real Madrid, quiere ser una isla en la que, por ejemplo, se pueda fumar en espacios cerrados, algo que la legislación española prohíbe.

Alguna de las peticiones es especialmente excéntrica. El millonario exige que se desplace el mayor vertedero de España, Valdemingómez, a una zona lo suficientemente lejana como para que los jugadores no perciban sus efluvios. Dejando de lado el hecho de que estos dos lugares están separados por casi 20 kilómetros, los propósitos de Adelson se antojan inviables. Madrid no cuenta con terrenos para situar una instalación de ese tamaño, como señala el propio programa electoral municipal del PP.

La Comunidad de Madrid lleva dos años y medio negociando con la empresa de Adelson, Las Vegas Sands. La presidenta regional, Esperanza Aguirre, ve con buenos ojos el proyecto. También su número dos, Ignacio González, que ha sido el encargado de tratar la cuestión con el inversor. Las conversaciones para crear esta "ciudad de congresos y ocio", según afirmó ayer, están "bastante avanzadas". Sin embargo, precisó que "no hay nada concreto". En el Gobierno central el interlocutor ha sido el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián. Tanto este como el Ayuntamiento se sumaron a las reuniones hace apenas seis meses.

El informe de Boston Consulting prevé la creación de 261.000 empleos directos e indirectos entre 2012 y 2025. La inversión de Adelson, 16.900 millones de euros, es a medio plazo, en casi 15 años, pero con una inyección inicial de 6.700 millones en los cuatro primeros. Adelson los tiene, según la revista Forbes, que le atribuye una fortuna de 21.500 millones de dólares (18.200 millones de euros). El inversor figura octavo en la lista de los más ricos de EE UU que elabora esa publicación. Las Vegas Sands posee dos casinos en Las Vegas (el Venetian, inaugurado en 1999; y el Palazzo, de 2007), tres en Macao y uno en Singapur. Según Forbes, la mayor parte de sus ingresos provienen de Asia.

Madrid sería la apuesta europea del magnate. EL PAÍS publicó el pasado febrero su intención de abrir su "Euro Vegas" en España, durante una visita al casino de Singapur. Por aquel entonces aún no estaba claro si Adelson se decidiría por Madrid o por Barcelona. El Gobierno de Aguirre aseguró conocer el proyecto y afirmó estar valorando dos o tres posibles ubicaciones. La Comunidad admite que ha ofrecido "facilidades" mientras otras Administraciones ponían pegas. "Hay interés mutuo. Tenemos una política fiscal abierta, estamos dispuestos a hablar de la parte impositiva y fiscal y a agilizar trámites", añaden fuentes regionales.

Los terrenos en los que se ubicaría este megacomplejo de ocio pertenecen en parte al Ayuntamiento de Madrid, propietario de cerca de un millón de metros cuadrados en la zona. El resto, hasta sumar los 5,8 millones que requiere Adelson, son de la Comunidad y, en menor medida, de privados.

Está por ver si las exigencias de Adelson son escuchadas. Fuentes conocedoras de la negociación tienen muchas dudas de que el proyecto, tal y como se ha planteado, salga adelante. Los portavoces del PSM, IU y UPyD de la Asamblea de Madrid mostraron ayer su incredulidad. Los dos últimos coincidieron incluso en la comparación: "Una mala copia de Bienvenido mister Marshall". Por su parte, el presidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández, señaló que el proyecto está aún "en ciernes", y la Comunidad "lo está estudiando".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de noviembre de 2011