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CARTAS AL DIRECTOR

Residuos y ahorro energético

Andoain, Gipuzkoa

Aunque es innegable que el consumismo de nuestra sociedad, lejos de disminuir, va en constante aumento y con ello la basura producida, está claro que, como ya han hecho en otros países desarrollados, hay que plantar cara al problema. En Noruega se recicla el 78% del total de los residuos, mientras que en Alemania es el 64% del total y además el 95% de todos los envases, un tanto por ciento que es más del doble del que logramos en el Estado español. ¿Cómo han conseguido estos porcentajes? Pues trabajando duro, es decir concienciando a la gente de la necesidad de tener un comportamiento de respeto con el medio ambiente, hablando con los fabricantes para homogeneizar los envases y dando cuerpo a todo esto a través de la legislación. ¿Pondrán nuestros Gobiernos algún día en marcha una normativa semejante?

En este tema concreto pienso que se debería ir más lejos, pues la reducción del residuo en origen es algo que tiene mucha importancia; un ejemplo de lo dicho es lo que se ha hecho en un pueblo de la zona donde vivo, que es algo tan sencillo como repartir recipientes de plástico duraderos, y así no tener que utilizar los diferentes envoltorios que nos dan en los supermercados, la carnicerías, pescaderías u otros lados.

Para finalizar, pienso que para encaminar correctamente este tema de la gestión de residuos la Administración tiene que intentar ir por delante de los acontecimientos, sobre todo en el tema de la legislación. En el Estado español reciclamos actualmente el 30% del total de residuos y ni tan siquiera el 50% de los envases, quedando pues muy lejos de los porcentajes de los países más avanzados. Por todo ello se hace incomprensible que a las 10 incineradoras que actualmente funcionan se quieran sumar otras ocho. Esto quiere decir que las cosas no se están haciendo bien, pues antes de destruir cualquier objeto es imprescindible cumplir correctamente con las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar. Si esto se hace así se produce un gran ahorro energético que sin ninguna duda ayuda a que el modelo de gestión de residuos sea sostenible.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de octubre de 2011