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El fracaso de las privatizaciones deja al Estado sin ingresar 13.000 millones

Fomento aplaza tres meses la adjudicación de la gestión de Barajas y El Prat - La SEPI descarta de momento la venta de sus acciones en Iberia, REE y Ebro

No será el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el que privatice la gestión de los dos mayores aeropuertos españoles, Barajas y El Prat. Ayer anunció que el proceso se retrasa tres meses. Tampoco sacará a Bolsa el 30% de Loterías y Apuestas del Estado, ya que el Ejecutivo optó por abortar la operación el mes pasado, a punto del debut, por lo reacio del mercado. Ni venderá de momento las participaciones que tiene en varias empresas cotizadas, como estaba previsto. El fracaso de estas operaciones deja en el aire unos 13.000 millones de euros que el erario público esperaba ingresar.

Para la colocación entre inversores privados, o en el parqué bursátil, del 49% de AENA Aeropuertos, un plan esbozado hace un año, no hay fecha prevista, ni se han hecho cálculos oficiales.

Los grupos que pugnan por los aeropuertos no encuentran fondos

El retraso de la adjudicación deja el proceso para la nueva legislatura

El Tesoro calculaba que con las ventas requeriría menos financiación en 2012

El PP advierte que revisará el proceso si el 20-N gana las elecciones

El actual Gobierno socialista ha diseñado grandes privatizaciones, pero no llevará a cabo ninguna de ellas, ya en los últimos coletazos de legislatura. Las dificultades en los mercados de capitales están detrás de ello. El Ministerio de Fomento anunció ayer que aplaza tres meses la adjudicación de la gestión de los aeropuertos de Madrid y Barcelona, lo que estaba previsto para finales de noviembre, alegando las dificultades de financiación que encuentran las empresas interesadas para presentar las ofertas. Tenían de plazo hasta el 31 de octubre, pero podrán hacerlo hasta el 31 de enero. Esta prórroga deja el proceso en manos del Gobierno resultante de las elecciones generales del 20 de noviembre, en las que los sondeos otorgan al Partido Popular una holgada mayoría.

Con la cancelación de la salida a Bolsa de Loterías, el Estado dejará de ingresar 7.000 millones que debían destinarse a enjugar deuda pública. Y el aplazamiento anunciado ayer para la concesión de los aeropuertos de Madrid y Barcelona dejan en el aire unos ingresos mínimos de 3.700 y 1.600 millones, respectivamente. Esos 5.300 millones en total corresponden al canon inicial que debían pagar de una sola vez las empresas concesionarias al formalizar el contrato de gestión, algo que estaba previsto para el principio de 2012.

Las turbulencias en los mercados también han llevado a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a descartar, de momento, la venta del 2,71% del capital que controla en IAG, la compañía resultante de la fusión de Iberia y British Airways, así como el 10% de Red Eléctrica de España (REE) y un 10,2% de Ebro Foods. Estos paquetes valen en Bolsa cerca de 800 millones.

En total, por los problemas en todas estas operaciones, son unos 13.000 millones los que el Estado deja de ingresar y que debían servir para emitir menos deuda pública. Ayer el Ministerio de Economía insistió en que el retraso del proceso de los aeropuertos no altera el calendario de las emisiones de deuda. El motivo es que el Tesoro diseñó un programa conservador, con una importante nota a pie de página: gracias a las privatizaciones, haría falta menos dinero. "Las privatizaciones y las nuevas medidas de austeridad fiscal implican menos necesidades de financiación que las previstas inicialmente en el programa de enero de 2011", señala la última presentación del Tesoro.

Sí pudo hacer caja el Gobierno el pasado verano con la subasta de las frecuencias de móviles, un total de 1.850 millones, aunque algunas bandas quedaron desiertas y el Ejecutivo planea otra subasta.

De los ingresos por los aeropuertos, no estaba decidido qué parte se destinaría al Tesoro y qué parte quedaría en la nueva AENA, que acumula una deuda imputable de 12.415 millones.

El presidente de AENA, Juan Ignacio Lema, propondrá al Consejo de Administración del próximo lunes la prórroga hasta el 31 de enero de la presentación de ofertas, porque las empresas interesadas lo habían solicitado debido a "las dificultades para reunir la financiación necesaria en la fecha establecida", señaló AENA.

El resto de condiciones, tanto económicas como técnicas, se mantienen, según el ministerio. Pero eso está por ver. El portavoz de Infraestructuras del PP, Andrés Ayala, opinó ayer que AENA "arroja la toalla" y que el aplazamiento es una muestra de que el proceso era "un despropósito total" porque "ni el modelo, ni el procedimiento, ni el calendario" eran los adecuados. En declaraciones a Europa Press, Ayala recalcó que, si el PP gana las elecciones, hará un análisis "mucho más profundo" porque la privatización "puede ser oportuna", pero en ningún caso tal y como la había enfocado el Gobierno. La oposición reprocha que Zapatero ejecutase una operación de tal calibre a punto de agotar la legislatura.

Según los planes del Gobierno, además del pago inicial, el gestor que se hacía con el 90% de la sociedad concesionaria de Barajas o El Prat (el 10% quedaban en manos de AENA) debía pagar un canon anual. Este era equivalente al 20% de la facturación del aeropuerto, con un mínimo garantizado, que el próximo año alcanzaba los 150 millones para Madrid y 80 millones para El Prat.

Hay siete consorcios interesados. Cinco pujan por ambos aeropuertos (el liderado por Fraport con Acciona; Aéroports de Paris; Ferrovial; el fondo IFM; el formado por FCC con otros socios internacionales y el indio llamado GMR), mientras que el liderado por San José solo está interesado en Barajas y Abertis pugna por El Prat. Fuentes de una firma opinaron que "algo debía cambiar, si no eran las condiciones, era el plazo de tiempo. El canon incial es muy alto. Hubiese podido fracasar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de octubre de 2011