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'Caravana' de irregulares hacia París

Condenado a seis años a un hombre que conducía a inmigrantes sin papeles de Santa Coloma a Francia e Italia - El viaje costaba a las víctimas hasta 1.000 euros

"Si la persona tiene permiso, no nos necesita a nosotros. Tú mismo compra el billete de tren o de autobús y ya está". Es una de las conversaciones telefónicas interceptadas por la policía autonómica en las que Francisco Zheng, un hombre de 48 años y nacionalidad china, se ofrece como transportista de mano de obra. La Audiencia de Barcelona ha condenado ahora a Zheng a seis años de cárcel por llevar en su vehículo particular a trabajadores extranjeros sin papeles desde Santa Coloma de Gramenet (Barcelonès) hasta diversas ciudades francesas e italianas a cambio de dinero.

El tribunal considera probado que, en 2009, el acusado ayudó a cruzar la frontera a decenas de hombres chinos por una cantidad que oscilaba entre los 500 y los 1.000 euros por trayecto, según admitió él mismo durante el juicio, celebrado en la sección tercera de la Audiencia. La tarifa variaba en función del lugar de destino y del número de plazas ocupadas.

"Si la persona tiene permiso, no nos necesita", dijo en una llamada telefónica

Los Mossos d'Esquadra hicieron un seguimiento a dos de esos viajes irregulares que permitieron constatar la actividad delictiva de Zheng, que ha adquirido la nacionalidad española. En uno de ellos, en julio, el transportista recogió a cuatro operarios en la plaza del Reloj del Fondo, un populoso punto de encuentro en un barrio con una notable presencia de ciudadanos chinos. Su intención era llevarlos hasta París, pero los agentes les dieron en el alto en la autovía A-2 y comprobaron que todos los ocupantes del vehículo se encontraban en situación irregular en España. El acusado se dirigía hacia Zaragoza para conducir, desde allí, hasta la frontera francesa a través del País Vasco, una ruta que consideraba más segura.

En el segundo de los trayectos investigados por la policía, en agosto, dos ciudadanos informaron a Zheng por teléfono de que habían sido detenidos en una estación de autobuses de Barcelona. El acusado les informó de que saldrían en coche al día siguiente.

Los magistrados de la Audiencia consideran probado que Zheng sabía que estaba cometiendo un delito de favorecimiento de la inmigración ilegal. Y señalan que, además, se lucró con esa actividad. El fiscal del caso, Francisco Javier Pérez Ruiz, había pedido una pena ligeramente superior (siete años de cárcel) por el mismo delito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de septiembre de 2011